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Opinión

Gabriel Canci es el Estado

La opinión de Padilla sobre los usos del espacio público cultural.

 El viernes 24 de octubre habrá un desfile de moda en el ECA (Espacio Contemporáneo de Arte) producido y conducido por Gabriel Canci. Y asociados. Sí, así como se lee, “un desfile de moda” en una espacio de arte y cultura, estatal. Con mucho glamour, prometen sus organizadores.

Y habrá de piso una alfombra roja, “como en jóligud”, según dicen, también, sus organizadores. Además, como si ello fuera poco, estará todo el panel del programa que se emite en América en las mañanas: “Desayuno Americano”, el de Pamela David, que es la esposa de Daniel. El dueño del Canal. Sí, así como se lee. En el ECA, que parece yirar hacia las nuevas tendencias. No del arte y la cultura, sino del glamour.

Por supuesto. Siempre hay una fundation de por medio: “sobran los motivos”…y vaya si sobran para espantarse. Ni Joaquín Sabina lo debe saber. Pero los motivos sobran. El Espacio… para los que no se enteraron todavía, está ubicado en 9 de Julio y Gutiérrez. En la esquina. Donde funcionaba el Banco de Mendoza, que cerró, quebró, porque sobraron los motivos para que cayera en bancarrota. Y fue durante la gestión de Arturo Lafalla que el imponente edificio pasó a manos del área de cultura del gobierno provincial en el año 99, en el siglo pasado, para que funcione allí un centro cultural. Un espacio para el arte local, plástico. Y sí, como se lee, plástico finalmente resultó ser el motivo. Porque allí se realizará un desfile de pibas lindas con ropas lindas y saldrá en la tele, en la tele que es propiedad de Daniel.

Sí, así como se lee. Así de impresionante como se lee. No sé. No entiendo, no contesto. Soy una encuesta de una consultora a la deriva. Pero entiendo las tendencias. La intromisión de un multimedio con un desfile en un ámbito supuestamente dedicado al arte. Al arte del orto. Del orto de las que desfilan. Perdón. Pero no encuentro en este vacío una explicación. Tal vez no la haya. Como tampoco debe haber tribunal de los países bajos que lo entienda.

Y me imagino, a la Ministra de Cultura, recibiendo la noticia sin antes haberle consultado qué opina, o la cara de piedra del director del ECA, agachando la bocha, como un borrego cansado. Estupefacto me siento. Igual no me calientan un carajo: el ECA, ni el LE PARC, ni LA NAVE.

Pero no entiendo. O sí. No veo a los artistas, a los pintores, a los fotógrafos, a los ceramistas y escultores, a los video-artistas, a los malabaristas, quejarse por eso. Como si “eso” no fuera de ellos. Aceptando por omisión y desde la abulia, tal decisión glamorosa. No los veo desfilar por las calles. No los veo. No me calientan tampoco. No excitan a nadie. En la cultura de Mendoza el que se excita pierde.