Opinión
Los panza llena
Está todo mal. Pésimo. Pero no para los pobres que no llegan a fin de mes; está todo mal para las clases medias altas y altas. La verdad, pobrecitos. La queja es cultural y de clase. Se morfaron y chuparon todo en las fiestas. A sus autos los tienen a punto para salir a recorrer el país de vacaciones, merecidas vacaciones. Los más pudientes no dudan en rajar en avión hacia otros destinos paradisíacos.
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Por más 35% de recargo de la AFIP, igual se van afuera, muchos. Miles y miles de miles en las playas y en los lagos de la Argentina. No son justamente los que peor están en todo sentido. Al contrario, son los que mejor la pasan. Tal vez tengan más gastos en su estructura mensual porque al “edificio” hay que mantenerlo; pero de todos modos ya están saliendo con sus autos nuevos o casi nuevos.
Los espera una caipiriña, un buen ron, cervezas heladas, vinos y champagne. Helados pa los pibes en el mar, paseos por ramblas, espectáculos, teatros, recitales. La vida misma. En familia, con novia o amante. Ellos se van y se lo tienen merecido porque la han parido todo el 2013. Ellos se creen que son los que sacan adelante al país y esa creencia no se la extirpan ni con ayahuasca.
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Los demás, los más pobretones, sueñan con un verano en un club o en la pileta de lona en sus casas. La ecuación siempre fue clara en toda estructura social capitalista: para que algunos la pasen bien otros la tienen que pasar mal. Corta. En base a los que no se van de vacaciones otros sí pueden irse.
Los dueños de los campos, los dueños de las viñas, los dueños de los grandes comercios, los gerentes de empresas importantes, los funcionarios de nivel se van y que se cague la bandera. Y como es un año complicado el que se viene, por las dudas todos se van de vacaciones. Y no está mal.
Lo que está mal es quejarse todo el año y pidiendo que se vaya el gobierno, caceroleando, sumándose a olas destituyentes, repitiendo como loros las gansadas de los noticieros, anunciando apocalipsis económicos. Porque las posibilidades que tienen no son individuales. Hay un Estado y un modelo económico que encima los beneficia y al menos deberían cuidarlo o tan solo agradecer a unas condiciones macroeconómicas que les posibilita imaginar una playa. Sea donde sea.
Los más solo la ven por tele y ni siquiera la conocen.

