Cristina, el papa y los significantes
Con su conducta, la presidenta demuestra ser una de las personas más inteligentes de nuestro país.
Se arguyen varios calificativos para la conducta de la presidenta respecto al papa. Uno más que intentaré desarrollar es pensar que Cristina demuestra ser una de las personas más inteligentes de nuestro país.
Entiendo que todos los sectores aduladores y contreras se apresuraron demasiado frente al acontecimiento. Y una vez más demostraron la pequeñez de distancia que tienen sus argumentos. Un político coyuntural no es estadista y mucho le cabe a este el mote de oportunista. Si Carrió cree que por haber acertado una de sus “profecías” va a ganar votos o Pino va a creer que por aliarse a un discurso místico le va a ir mejor o ciertas izquierdas argentinas (con ciertos radicales incluidos) van a obtener el beneplácito de la ciudadanía por adherir a la alegría popular, lo dejo en dudas. Del lado de la derecha -Carrió inclusive (¡qué pena Pino!)-, si alguna vez Perón llamó al pueblo a la elección de “Braden o Perón” hoy intentan imitar al que en su momento era un repulsivo y ahora maestro con “Bergoglio o Cristina”. Que la historia suele tener similitudes en el tiempo es factible, pero la historia nunca se repite, nunca se calca, a lo más, fluctúa en parecidos. Después de todo, lo oportunista es montarse en la coyuntura y no en el análisis de los hechos. Si la selección argentina de fútbol sale campeona del mundo, todos los sectores apoyarían, puesto que no se puede ser tan obtuso al querer popular si se pretende votos de ese sector. Del mismo modo, Página/12 y algunos periodistas de 6.7.8 se apresuraron. Los diferencio de los aduladores porque los considero dentro del apoyo crítico al Gobierno. Y en ese apresuramiento también demuestran no estar al ritmo de la presidenta.
El primer lingüista científico, Ferdinand Saussure, encontró como resultado de sus investigaciones la unidad mínima del lenguaje que denominó signo lingüístico. Indicó que el signo tenía dos componentes inseparables, el significado y el significante, siendo el primero el concepto y el segundo lo que denominó imagen acústica. El psicoanálisis freudiano, particularmente el lacaniano, logró dar un giro para la comprensión del inconsciente utilizando el saber del lingüista. Lacan invirtió los valores del signo, ubicó al significante arriba, al significado abajo, los desunió, es decir, no los propuso como elementos inseparables sino independientes entre sí y demostró que el significado de una palabra no es correlativo a lo que el diccionario indica, sino a la posición que dicho significante tiene en relación a los otros que los acompañan. De este modo, por ejemplo, mamita, dicho por un niño, no tiene la misma significación que esa palabra tiene dicha por un hombre parado en un esquina viendo pasar a una mujer que le gusta. O (cualquier palabra) chupete no significa lo mismo si estoy pagando ese objeto en la farmacia que si me refiero a Manzano. La importancia del descubrimiento freudiano en cuanto al lenguaje y de Lacan no es tema a desarrollar aquí, sólo va de argumentación.
Valor del significante
Entender entonces el valor del significante en relación hace una diferencia importante respecto al cómo conducirse. Si Juan es mi jefe y me invita a su casa, mi conducta frente a él será una; si Juan es despedido y me invita a su casa, mi conducta será otra. Porque no es igual Juan-jefe que Juan-conocido.
Entender entonces el valor del significante en relación hace una diferencia importante respecto al cómo conducirse. Si Juan es mi jefe y me invita a su casa, mi conducta frente a él será una; si Juan es despedido y me invita a su casa, mi conducta será otra. Porque no es igual Juan-jefe que Juan-conocido.
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Bergoglio, en cuanto obispo, está rodeado de significantes como complicidad con la dictadura, silencios, entregas, etcétera. Ahora bien, Bergoglio lográ lo que muy pocos seres humanos pueden hacer en sus vidas, cambiar su nombre y con ello el significante. Bergoglio muta a Francisco y como tal se rodea de otros significantes que le dan nueva significación. Francisco es papa, es jesuita, es argentino, latinoamericano, es franciscano, es hincha de San Lorenzo. Si Francisco durante su estadía como Bergoglio ayudó a los pobres, fue un obispo villero, criticó las políticas oficiales porque la pobreza perdura, en tanto Francisco cobra una nueva significación. Ya no se habla de un obispo contradictorio, sino de un papa consecuente.
Esta diferencia hace la presidenta, quien de Freud y de Lacan dudo que haya leído mucho, aunque sin haberlo hecho muestra la inteligencia suficiente para aprenderlo por sí. Mientras los oportunistas hacen una continuidad entre Jorge y Francisco, mientras aún ven en la causalidad las razones de la lógica, la presidenta reconoce la discontinuidad, los saltos de la historia a través de lo eventual o del acontecimiento que quiebra la linealidad histórica. La presidenta también hizo un gesto inmediato para ser comprendido por los militantes, particularmente críticos. Pero llegó demasiado rápido para ser comprendida.
Cristina festeja abierta y sincera el advenimiento del nuevo papa. Lo festeja, supongo, porque es argentino, latinoamericano, y también porque ella es parte de la grey católica. Festeja el advenimiento de este nuevo significante que abre esperanzas al mundo de una nueva significación para el hacer y quehacer de los cristianos. Cristina, que también es un significante (dejará de ser su significación cuando deje la presidencia), se vincula en tanto tal con el otro significante.
Por supuesto que hay personas detrás de los significantes, por eso Vilma hace un chiste que no les gustó a muchos, pero aún en la más profunda esencia humana que se quiera encontrar en las personas hay un lugar previo que estas ocupan y son lugares que se predeterminan en la relación. Supongan a Bergoglio solicitando una audiencia a Obama. Tal vez el presidente se la hubiera dado, pero vaya a saber cuándo y dónde; ahora imagínense a Francisco solicitando la audiencia, esta sería en la inmediatez. O piénsese al revés: ¿cuándo Obama le solicitaría una audiencia a Bergoglio? Pero a Francisco, si no lo ha hecho ya, lo puede hacer en cualquier momento.
En Argentina se trata de los derechos humanos, de memoria, verdad y justicia, y de ello en tanto el kirshnerismo en el poder no se puede renegar ni claudicar, aunque el victimario sea una persona famosa o importante. Las organizaciones de derechos humanos, los sectores progresistas del país que alientan y motivan para que dichos objetivos no se pierdan no pueden ni deben excusar a Bergoglio porque ahora es Papa. Pero si se sigue la lógica de Cristina, que no es la lógica del oportunismo conservador sino la ruptura de lógica lineal, causal, estos sectores deberán hacer el esfuerzo intelectual y entender que Bergoglio en tanto tal seguirá siendo juzgado y señalado, Francisco en cuanto papa aún no ha cometido ningún delito que lo califique, y para aquellos que insistan en que estamos frente a una misma persona, justamente es aquí donde las nuevas ciencias y los nuevos paradigmas irrumpen. O el significante escribe al ser o el ser es previo, y si esto último es así, revise la izquierda por su posición metafísica y conservadora que entonces sí la convierte en cuánto izquierda en oportunista y contreras. Opina un judío ateo, que también tuvo sus tribulaciones en los primeros días, que también dudo de Cristina pero se alegró, como todos, por esta nueva razón llamada Francisco.

