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Opinión

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El socialismo de siglo XV

Para Binner, Chávez significó un mal gesto latinoamericano a extinguir, un populismo a erradicar.
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La muerte física de Hugo Chávez desnuda. Como pocas muertes, esta, la de dimensiones continentales, mundiales, representa y simboliza, posiciona a las gentes. La muerte te pone de un lado o de otro. Atropella el sentido, vitaliza y alegra, vitaliza y entristece. Vitaliza y milita ideas.

Para Hermes Binner, el referente del progresismo socialista en Argentina, Chávez significó un mal gesto latinoamericano a extinguir, un populismo a erradicar. Y Binner lo dijo, a horas que el comandante fuera cadáver: “en Venezuela yo hubiera votado por Capriles”. Toda una declaración, fulminante y sincera, lo cual se agradece enormemente porque reafirma convicciones. Al menos para muchos que creemos que Venezuela hoy no es un pozo petrolero sino un pozo donde brota luz e irradia hacia el mundo dignidad y soberanía. Un paradigma de sentido transformador, una guía.

Binner lo dijo y con ello se lleva puestas palabras que le quedan grandes, demasiado grandes, inmensas y desubicadas para su sector político: progresista, socialista. El espacio de Binner se autoproclama progresista y socialista. Digo yo, y junto a otros como Pino Solanas que anda de buenas migas con la Carrió, que en todo caso representan el socialismo del siglo XV. Un socialismo tan precario y anacrónico que se vuelve antipopular y antidemocrático. Un socialismo de buqué, un socialismo que no sabe de socialismo, casi un insulto en esta época.

Los españoles del Pesoe también se llaman socialistas y mire vea, ¡las cosas que han hecho en su nombre! Como los socialistas franceses, llevaron a mostrar que Europa es una referencia decadente para el mundo. Más neoliberales que la derecha europea. Y hoy,  Europa devastada,  tiene una crisis no solo económica, qué va. Se sabe eso. La crisis es ideológica, de valores, ética y moral, de sentido. Europa es hoy paradigma de angustia y de regreso.

Socialismos hay muchos. Pero puesto en práctica como proyecto de vida comunitaria, que sopla vitalidad y emociona, que muestra cambios reales en la vida de la gente hay uno solo: el socialismo latinoamericanista. Que no hace falta que se llame socialista en muchos casos. Es Venezuela, Cuba, Nicaragua, Uruguay, Bolivia, Argentina, Ecuador, donde fermenta socialismo en sus múltiples formas. Pero también en Honduras, Perú, Chile, El Salvador, México y Colombia hay tendencias socialistas que dirimen luchas cotidianas por salir del oprobio capitalista.

Volvamos a nuestro pago. Agradezco las palabras de Binner, porque aclara e imanta a sectores de la derecha, liberales y nostálgicos. Pino Solanas, Binner, Carrió, es la delantera del socialismo del siglo XV, una reacción conservadora frente a los movimientos populares.

Se les agradece la sinceridad.