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Opinión

El presupuesto y la magia de los números

La historia parece de ficción, pero no lo es. La historia de un presupuesto “dibujado” y la flexibilidad de los números.

Pedro es el contador de la empresa, aunque es mucho más que eso: maneja todos los números micro y macro de la conocida firma, y es el que explica a sus accionistas cómo esta se encuentra a nivel financiero.

El hombre revisa los números una y otra vez, de arriba abajo y no le dan las cuentas. Hay un ostensible déficit y no sabe cómo darlo a conocer a sus superiores. Hay tres millones de pesos de egresos y dos millones setecientos mil pesos de ingresos: ergo, hay trescientos mil de déficit. Ergo II, se trata de un diez por ciento del presupuesto.

Ahí es cuando a Pedro se le ocurre la brillante idea: “Si aumento 10% la proyección de ingresos, va a bajar diez veces la proyección de déficit”. Presto, se decide a hacerlo, justificando el movimiento en supuestas deudas que se cobrarían en el mediano plazo y créditos que estaría por tomar la empresa.

En ese incipiente pase, se hace de 270 mil pesos que pasan de una columna a otra como por arte de magia.

Su exposición termina siendo impecable: “El déficit de nuestro balance asciende a 30.000 pesos, casi nada”. Los aplausos son postal del éxito.

Mañana, inexorablemente, será otro día.