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Opinión

Qué papelón Harvard, che...

El encuestador mendocino Enrique Bollati y su visión respecto a la gira de la presidenta a Estados Unidos y su particular encuentro con jóvenes en la Universidad de Harvard.

Empecé la mañana del viernes dedicado a las actividades mundanas a las que la mayoría dedica las mañanas, como ganarse el sustento, y esas cosas. Como dentro de mi laburo está necesariamente leerme todos los diarios, en un momento pasé a los diarios digitales y me topé con la primera contraposición mediática del día: “La presidenta disertó en Harvard” (para algunos), “El papelón de Kristina en Harvard”, para otros. Digo la primera contraposición mediática, porque tenemos varias al día, no vaya a creer.

Como desde hace ya años aprendí que cuando mi mamá me dice que va a hacer milanesas debo chequear las fuentes, me busqué el vídeo completo de la sesión de preguntas y respuestas que está en la página de la “Casa Rosada” y me bajé los casi 45 minutos de la sesión. Lo de “La Rosada” responde a una simple razón: NO ESTÁ EDITADO. Como todo periodista que chequea fuentes y ciudadano curioso sabe, te mandan los interminables vídeos completos.

Y esto no es animosidad alguna contra los medios en general, es sólo sana desconfianza, porque un canal de TV común no puede pasarse los 45 minutos de la charla en una Facultad, a riesgo de perder irremisiblemente a su audiencia, entonces lo editan, lo resumen, ¿sí?

Pero como mi segundo apellido es Segura, yo tiendo a ver los vídeos completos, porque no vaya a ser que el que editó saque alguna parte que a mí me resulta importante, como pasó cuando hablando sobre no me acuerdo que tema la presi dijo “El que crea que este es un asunto de derechas o izquierdas está muy equivocado” y el canal por el que estaba viendo la noticia puso de zócalo “Este es un asunto de derechas e izquierdas”. En realidad sintetizaron una frase larga en una más breve, pero de un modo algo extraño, ¿no les parece? No voy a decir que canal fue para no crear animosidades, ya que, gracias a mi reserva, nunca jamás nadie va a poder adivinar que canal era. Je…

O como cuando el AFSCA me dice que el “7D se termina la cadena del odio”… Las pelucas se terminan. El 7D se acaba la posición monopólica de Cablevisión, pero Clarín, Canal 13 y TN van a seguir estando y la ley de medios, de hecho, les adjudica un lugar preferente en la grila de canales de cable, así que nos vamos a tener que seguir bancando la mediocridad de todos los canales de aire y cable: ha sido salvada la libertad de expresión, pero –como de costumbre- el costo lo garpamos nosotros…

Volvamos al famoso vídeo: a poco de ver el desarrollo me acordé con mucho cariño de César Jaroslavsky. El “Chacho”, para los que son más péndex, fue la espada de Alfonsín en la Cámara de Diputados de la Nación; tipo afilado si los ha habido y que tenía una increíble capacidad para “acostarte” en cualquier discusión que le plantearas, así fuera sobre el sexo de los ángeles.

No ha sido el único, no: Zamora, la presi cuando era senadora, Luis Juez y Aníbal Fernández hoy, son tipos que pertenecen a la misma raza de parlamentarios con más horas de banca que billetes tiene Bill Gates, y a los que hay que sentarse a discutirles… Esos tipos son, más que probablemente, una de las razones por la que no me cae simpático el límite de periodos a los legisladores. En los ejecutivos acuerdo, pero en los legislativos… ¿Jubilar a Jaroslavsky, a Juez? ¿Están realmente seguros?

Pero yo me acordé del querido y respetado “Chacho” porque como en esa época re empezaba la democracia, fue unos de los primeros legisladores de fuste que me tocó ver actuar.

¿Y por qué? Porque me tocó ver a unos chicos que en general tenían bastante poca información, que en general no sabían redactar bien sus preguntas, tratando de ”chicanear” a la presi… ¡A la presi! ¿Sabés cuantas tenés que saber del tema y de oratoria para chicanear a un ñato de ese porte, a un Jaroslavsky, a una Cristina? Claro… les pegó una sopapeada que no hay ojos pa’verlo, mire vea.

Y que no me diga mi estimada colega Beatriz Sarlo que “a los chicos no se los bardea”, porque la regla “number one” de una exposición es que si te bardean, ignorás las preguntas o los bardes el triple. No te hagás la “blanca palomita”, Beatriz, que varias conferencias has dado y de esto sabés bastante. De hecho me acuerdo cuando me bardeaste a mí una vez que, estúpidamente, quise bardearte.

¡Y era Harvard! ¡Qué papelón, Harvard!

Los que hemos egresado de la Facu de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo nos quejamos todo el tiempo de que el nivel ha bajado y la cacha de la espada, pero estoy seguro que si le pongo a la Kris 7 u 8 chicos “picantes” de primer año de mi facu, la hacen transpirar en serio. Y no dijo ñatos que esté haciendo posgrado o posdoctorado; dije chicos de 1º Año, porque se le tiramos a la Pato Collado, a la Fernanda Beigel, al Carmelo Cortese, al Roberto Follari o a una larga lista de etcéteras, las gotas de transpiración van a ser “rojo sangre”.

¿Eso es todo lo que puede dar Harvard, en serio? Pucha…

Pero me gustó la onda, debo aclarar.

¿Y si la establecemos como costumbre? Ya vimos que Harvard y Georgetown dejan bastante que desear, pero digo… ¿La UBA. Córdoba, Mendoza, Rosario, Tucumán, la del Comahue? O la de La Matanza, por qué no.

¿No sería piola que el presidente diera periódicamente una conferencia en universidades de Argentina con preguntas de parte de los alumnos? Tres veces al año, digamos, tampoco es la macana…

¿No les gustaría? Digo, porque estoy convencido de que acá se plantearían preguntas más interesantes, más “picantes”, no tan estúpidas, preguntas que no dejen escaparse al orador. Hay una tremenda diferencia entre Mendoza y La Matanza respecto de Harvard: acá los chicos no sólo estudian la política, también LA VIVEN.

¡Ja! Me quedé pensando… ¿se imaginan a Piñera teniendo que responderle a la Camila Vallejo? Esa está para alquilar balcones, otra que Argentina – Uruguay vía Ticketeck…