Opinión
Contra la restricción a las salidas transitorias de presos en Mendoza
Mi experiencia como docente en la Penitenciaría Provincial de Mendoza, incluyendo el pabellón de mujeres, cuando se encontraba en Boulogne sur Mer, me lleva a escribir estas líneas. No hay que ser un especialista en seguridad, en servicio penitenciario ni en temas semejantes para saber que las salidas transitorias de los presos son un derecho y significan un aporte a la seguridad. Intentar restringirlas no es más que una torpeza, producto, entre otras cosas, del miedo, ese que explotó y explotan tan bien los sectores pro Blumberg.
En este contexto, considero muy peligrosa la iniciativa radical, pues bajo el título de buscar más seguridad, lo que hace es restringir la posibilidad de progresivo “regreso” de un ciudadano a la libertad. Es decir, no hace más que calentar aún más la olla a presión que significa un preso sin sus derechos.
Lamentablemente, son muchos los legisladores que tocan de oído, con bibliografías ad hoc y argumentos medrosos, en temas de seguridad. Esa irresponsabilidad les volverá en forma de más inseguridad, a la inversa de lo que pregonan.
Un famoso jurista, de ideas revolucionarias, propuso hace tiempo que los jueces pasaran una temporada en una cárcel antes de decidir cualquier sentencia de encierro contra cualquier ciudadano. Esta idea extrema surgió en este especialista como modo de despertar de su sueño de seguridad absoluta a los “ciudadanos honrados”, como si la honradez no fuera un producto social sino un talento innato. Además, la idea invita a los “libres” a ponerse en el lugar de los presos, única manera de poder acercarse un poco a la realidad del otro.
Difícil pedirles esto a ciudadanos que definen políticas a partir de negar a otros sus derechos. Al argumento de que es el delincuente quien decide unilateralmente quitar de sus derechos a los otros cuando roba o cuando mata es por lo menos elemental. Pero es el que rige la moral y las buenas costumbres de estos señores que legislan sobre la base del miedo y la exclusión y, lamentablemente, de su propia ignorancia.
Sería muy interesante que los legisladores que dan “clases públicas” de seguridad todos los días por los medios pasaran unos días en la cárcel. Tal vez sus ideas cambiarían bastante con esa pasantía carcelaria para tomar contacto de una vez por todas con la realidad.
Mendoza, 22 de agosto de 2012
Juan López, DNI 16.117.893
Sería muy interesante que los legisladores que dan “clases públicas” de seguridad todos los días por los medios pasaran unos días en la cárcel. Tal vez sus ideas cambiarían bastante con esa pasantía carcelaria para tomar contacto de una vez por todas con la realidad.
Mendoza, 22 de agosto de 2012
Juan López, DNI 16.117.893
