Opinión
El cura de Jáchal y la minería
Es natural que una nueva actividad genere incertidumbre y temor en la población. Cuando la minería llega a un pueblo o ciudad chica, con su dinero, caras nuevas y diferentes modalidades de trabajo, produce desconfianza por el impacto que pudiera producir.
Para tener una visión objetiva del impacto social de la minería reproducimos algunos párrafos del reportaje de agosto del 2008 a Rómulo Cámpora, quien fuera Párroco de Villa Mercedes, localidad ubicada 15 km al norte de Jáchal, que congrega a los fieles de treinta comunidades, que suman alrededor de 12 mil personas. El sacerdote comenta los cambios que vive su pueblo a partir de la llegada de la minería:
La cultura del trabajo
“Hoy en día Jáchal está teniendo un cambio interior, muy lerdo porque también nos debemos a una realidad del país, a idiosincrasias distintas, pero encauzados a una actitud de trabajo, de progreso. Como sacerdote veo como ha cambiado la realidad de las familias con respecto al trabajo. El minero que llega a su casa va trayendo pequeños adelantos: mejoramiento de la calidad de vida, educación para sus hijos, adquisición de elementos para la casa que hoy en día no son lujo sino una necesidad; cultivo del conocimiento, cosa que se había olvidado muchísimo”.
“Primero, se ha valorado a la cultura del trabajo, que estos pueblos lo han ido perdiendo debido al desaliento por las políticas erróneas que se han tenido a lo largo de estos últimos años y han llevado a un empobrecimiento de la zona.”
Seguí leyendo la nota de Martín Carotti desde su blog haciendo clic aquí.