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Opinión

Gabriel Conte: Víctima del fuego amigo, Cristina se mostró dura, pero vulnerable

El análisis del mensaje presidencial, por Gabriel Conte, director de MDZ.
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En Twitter: @GabrielConteMDZ

Sacó a relucir el cajón de Néstor Kirchner, lloró, rindió homenaje a los gendarmes que ella había enviado a Chubut a reprimir la toma de un pozo petrolífero y lloró. Se emocionó una vez más al leer los bonos de sueldo (que ella les pagaba) de los uniformados que murieron cuando venían a Mendoza. Reprendió con fuerza, hasta dejarlo al borde del ridículo, al gobernador de Chubut, que saltó del dasnevismo al kirchnerismo y ahora no debe saber en dónde está parado. Pero la principal tunda la recibió el gobernador bonaerense Daniel Scioli: no lo mencionó, pero le pegó con fuerza por sus reclamos de fondos para poder pagar el aguinaldo.

Más duelo para esta cadena nacional: decretó dos días de dolor público por los muertos en Chubut, gendarmes y civiles que perecieron en la ruta. Y cuando ya todos los presentes esgrimían un nudo en la garganta, golpeó por la retaguardia al líder sindical Hugo Moyano por el paro de mañana.

A su turno, le recordó una serie de medidas sociales que puso en marcha este y el anterior gobierno nacional, mencionó a la Alianza a la hora de recordar a los fantasmas del pasado, como para meter miedo.

"El día que no estemos por nosotros irán por la mano de obra barata de los argentinos cuando la tuvimos durante décadas", le dijo.

Pegó duro. Pero al hacerlo, aceptó que está bajo fuego amigo y acusó que el impacto es fuerte.

Haciendo alarde de su fortaleza, rodeándose de la plana mayor de su gobierno (mostró y hasta mencionó al moyanista Héctor Recalde, sentado en la primera fila) se mostró por primera vez en mucho tiempo como vulnerable.