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Opinión
Dulce Amado, Dulce Amor
"Casa Rosada. Interior. Noche. Vemos a Amado en el despacho presidencial. Está solo, parado frente al escritorio, con su mano derecha extendida sobre una colección de la revista Rolling Stones".
“Yo, Amado, juro por nuestro Señor y estos Santos Evangelios desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de… (SUENA EL TELEFONO) ¡ Puta madre no te dejan jurar tranquilo! Atiende . “¿Aló?” Voz en OFF: “Disculpe Sr vicepresidente, le hablo del bar de la Rosada, ya estamos cerrando la cocina. ¿Se le ofrece algo? Tenemos bebidas, sándwiches, café…” Amado: “¿Tenés canelones a la Rossini??” Corte"
“Yo, Amado, juro por nuestro Señor y estos Santos Evangelios desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de… (SUENA EL TELEFONO) ¡ Puta madre no te dejan jurar tranquilo! Atiende . “¿Aló?” Voz en OFF: “Disculpe Sr vicepresidente, le hablo del bar de la Rosada, ya estamos cerrando la cocina. ¿Se le ofrece algo? Tenemos bebidas, sándwiches, café…” Amado: “¿Tenés canelones a la Rossini??” Corte"
La columa completa en Clarín