Opinión
La noche de las mujeres largas
Sonará dislocado, en uno de los pocos países del mundo donde una mujer gobierna, un grupo de crápulas misóginos acaban de legalizar la trata de personas, la prostitución y la inferioridad.
Se hace muy difícil mantener la cordura. Es inevitable que la bronca nos atraviese, incluso las ganas de romper todo. Pero para diferenciarse, para mantener alguna esperanza de que tal vez mañana… hay que morderse la lengua, sacudir el polvo y tratar de seguir adelante.
Sonará dislocado, en uno de los pocos países del mundo donde una mujer gobierna, un grupo de crápulas misóginos acaban de legalizar la trata de personas, la prostitución y la inferioridad (como debería haber sido siempre) de las mujeres. Por lo tanto, sin cacerolazos, ni tanto estruendo, en Tucumán confirman que nos gobierna una puta. Ya lo anticipó Noticias, después algunos carteles del 8N y ahora tres crápulas.
Mientras tanto, cada vez más las cartas quedan echadas. Uno se pregunta ¿qué pensarán ahora algunas mujeres que fueron al cacerolazo a defender la independencia judicial? ¿Cómo lograrán conciliar que esa justicia independiente que defendían y acusada por el gobierno de defender intereses particulares, ahora, que las deshonra como género no sea otra que esa misma la justicia independiente llena de intereses de clase, de misóginos, de prebendados y mafiosos? ¿Cómo reaccionarían si estos graciados invocan una cautelar para que no los toquen?
Obviamente no les hablo a los “gorilas” que quieren reventar al gobierno porque es peronista y lo gobierna una mujer. Le hablo a aquella que creyó legítimo su grito, ya sea por el dólar, la inflación o la justicia. Es reflexionar estas contradicciones y entender que mientras más se dan vuelta las cartas mas claro queda el juego y la especulación cada vez menor nos obliga a elegir.
El cacerolazo fue una reproducción de la vieja sociedad argentina. Permítanme ilustrar esta opinión. Ante el fallo de los crápulas denominados jueces en Tucumán ¿dónde estuvieron los Gremios Judiciales que levantan consignas “Justicia para Todos” y cuando la justicia nos mancha a todos no aparecen? Y la C.G.T, aunque sea tucumana, porque no llama a una movilización de inmediato en repudio de la justicia clasista. Al igual que en el cacerolazo, las instituciones representativas defienden intereses individuales, siendo que existen elementos que nos afectan a todos. ¿Y CTERA y los gremios de la salud? O acaso no se trata de la educación y de la salud de las personas. Quiero decir del primero al último gremio, del más grande a la más chica de las organizaciones de bien público. El juez lobysta Francisco de las Carreras además de haber tenido vacaciones gratis en Miami fue premiado por la corte con un ascenso. ¡Vaya novedad! Si se es funcionario judicial y abogado el camino más rápido al ascenso es tener un error muy serio que no signifique otra cosa que devolución de favores. Que los gremios estén para reivindicar salarios en paritarias es parte de su función, pero en una Argentina democrática lo necesario es la participación activa en intereses que salgan de la lectura del mercado, si la justicia es una corporación y encima aristocrática, ¿por qué los gremios judiciales callan esa corporación siendo, finalmente cómplice de aquella? Estos gremios sea cta o cgt ¿a cuantos jueces de la dictadura aún hoy en funciones han denunciado? ¿A cuantos funcionarios establecidos desde la dictadura y actuando como cómplices en aquel momento se ha denunciado? La relatora de Tucumán, ¿no se le cae la cara de vergüenza de leer el fallo establecido? ¿Qué hubiera pasado si ella se negaba a leerlo diciendo algo así como “–me niego a leer el fallo de estos tres jueces corruptos”?
Ahora bien, supongamos que los jueces hayan fallado correctamente, que haya sido el fiscal que realiza mal la instrucción, o supongamos en el mejor de los casos que tanto el fiscal como los jueces realizaron correctamente la tarea, en ese caso quien comete el error insultando soy yo y me disculpo, pero sin saber aún donde está el error lo innegable es que la sensación de injusticia es el clima genérico. La sensación de que la justicia no es independiente, es genérico. Y este clima y sensación no indica que sea una justicia arrodillada al poder político sino al poder de intereses privados.
Tal vez haya llegado el momento de sumar a la lógica de la inclusión la lógica de la participación.
Pretender una Justicia justa para todos implica ver más allá de la pelusa del ombligo, es ver un proyecto global, un proyecto de país. Defender los intereses de sectores es una forma organizada, racional de articular en el estado, pero cuando se plantea un modelo global, se trata de pensarse desde el modelo también. ¿Es más importante querer ir a Punta del Este todos los años de vacaciones que tener una justicia que nos ampare? Porque si usted es clase media, y ni que hablar de los pobres que para la justicia aristocrática argentina es culpable de hecho, si usted es clase media, salvo que litigue con un igual, si lo hace contra alguien de una clase cercana a la del juez, o cercana al ideal que el juez tiene para sí, perdió de entrada. El diez de diciembre mucha sociedad fue a festejar los 29 años de democracia. ¿Por qué los camioneros no? ¿Acaso va contra sus intereses festejar la democracia? ¿Alguien los privaría de seguir reclamando por el impuesto al sueldo?
La oposición repudia. ¿Y con eso qué? De lo que se trata es de ser oposición y no contrera. Oposición es dar alternativas al proceso que va, que nos lleva a todos los argentinos. ¿Qué razón de principio ataca este gobierno en cuanto a las libertades individuales? Si el PRO está en contra del proyecto económico ¿por qué no puede festejar la democracia desde la diferencia?
La justicia argentina deja en claro el juego. Un gobierno con representación popular, guste o no, una legislatura con mayorías populares, guste o no, maniatado ya no por un ejercito militar sino por un ejercito conservador de jueces dictatoriales adiestramos a la imagen y semejanza, cuando convenía de Videla, ahora de Martinez de Hoz y Cavallo. ¿De qué sirve entonces el poder popular sino lo maniatan desde uno de los poderes “garantes de la república” siempre a condición de garantizar los intereses privados de sus amigos?
Las mujeres del mundo fueron ofendidas, las mujeres argentinas fueron ofendidas y algunos hombres también porque no todos somos digno de ser “sospechados” por nuestra condición. Hay hombres que aman, cuidan y se apoyan en sus mujeres. Y nos duele la afrenta que implica a nuestras hijas, vecinas, o conocidas porque humillar a un ser humano es humillar a la humanidad. Y las mujeres mendocinas, algunas, la mayoría, o si se quiere la mitad, tener que soportar de un legislador de la derecha peronista decir que “existen mujeres normales y las que abortan”. Postergadas una vez más como las mujeres de Tucumán a ser obedientes y debidas. La ley de aborto no punible no es para que se aborte, es para que no se castigue a la víctima por segunda vez. “–Pero, porque nos habría de importar si es como decía Platón 1º los hombres después los animales, tercero los vegetales, cuarta la mujer y por último los minerales.”
Se puede no adherir al modelo, entonces debe existir una alternativa diferenciadora que contenga lo logrado y sume, pero no se puede caer más en el juego de los intereses personales, donde, como en la ley de medios, se pretende inconstitucional un articulo que afecta solo a un grupo dejándonos a todos los demás sin proyecto.
Participar no sólo mirando el bolsillo propio, o al menos no viéndolo todo el tiempo, es viendo lo global, que puede llegarnos a nosotros, ya tenemos a las madres, a las abuelas, a Hijos, ahora a la señora Trimarco, hay que darse cuenta de una vez, Marita Verón somos casi todos, a casi todos nos secuestraron, vejaron y prostituyeron, a otros no, son aquellos que nos vejan, secuestran y prostituyen. Un sistema para todos y de todos y las diferencias en las urnas. Pero todos en la calle cuando se trate de la democracia, de Marita, de mi, o de usted.
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Ahora bien, supongamos que los jueces hayan fallado correctamente, que haya sido el fiscal que realiza mal la instrucción, o supongamos en el mejor de los casos que tanto el fiscal como los jueces realizaron correctamente la tarea, en ese caso quien comete el error insultando soy yo y me disculpo, pero sin saber aún donde está el error lo innegable es que la sensación de injusticia es el clima genérico. La sensación de que la justicia no es independiente, es genérico. Y este clima y sensación no indica que sea una justicia arrodillada al poder político sino al poder de intereses privados.
Tal vez haya llegado el momento de sumar a la lógica de la inclusión la lógica de la participación.
Pretender una Justicia justa para todos implica ver más allá de la pelusa del ombligo, es ver un proyecto global, un proyecto de país. Defender los intereses de sectores es una forma organizada, racional de articular en el estado, pero cuando se plantea un modelo global, se trata de pensarse desde el modelo también. ¿Es más importante querer ir a Punta del Este todos los años de vacaciones que tener una justicia que nos ampare? Porque si usted es clase media, y ni que hablar de los pobres que para la justicia aristocrática argentina es culpable de hecho, si usted es clase media, salvo que litigue con un igual, si lo hace contra alguien de una clase cercana a la del juez, o cercana al ideal que el juez tiene para sí, perdió de entrada. El diez de diciembre mucha sociedad fue a festejar los 29 años de democracia. ¿Por qué los camioneros no? ¿Acaso va contra sus intereses festejar la democracia? ¿Alguien los privaría de seguir reclamando por el impuesto al sueldo?
La oposición repudia. ¿Y con eso qué? De lo que se trata es de ser oposición y no contrera. Oposición es dar alternativas al proceso que va, que nos lleva a todos los argentinos. ¿Qué razón de principio ataca este gobierno en cuanto a las libertades individuales? Si el PRO está en contra del proyecto económico ¿por qué no puede festejar la democracia desde la diferencia?
La justicia argentina deja en claro el juego. Un gobierno con representación popular, guste o no, una legislatura con mayorías populares, guste o no, maniatado ya no por un ejercito militar sino por un ejercito conservador de jueces dictatoriales adiestramos a la imagen y semejanza, cuando convenía de Videla, ahora de Martinez de Hoz y Cavallo. ¿De qué sirve entonces el poder popular sino lo maniatan desde uno de los poderes “garantes de la república” siempre a condición de garantizar los intereses privados de sus amigos?
Las mujeres del mundo fueron ofendidas, las mujeres argentinas fueron ofendidas y algunos hombres también porque no todos somos digno de ser “sospechados” por nuestra condición. Hay hombres que aman, cuidan y se apoyan en sus mujeres. Y nos duele la afrenta que implica a nuestras hijas, vecinas, o conocidas porque humillar a un ser humano es humillar a la humanidad. Y las mujeres mendocinas, algunas, la mayoría, o si se quiere la mitad, tener que soportar de un legislador de la derecha peronista decir que “existen mujeres normales y las que abortan”. Postergadas una vez más como las mujeres de Tucumán a ser obedientes y debidas. La ley de aborto no punible no es para que se aborte, es para que no se castigue a la víctima por segunda vez. “–Pero, porque nos habría de importar si es como decía Platón 1º los hombres después los animales, tercero los vegetales, cuarta la mujer y por último los minerales.”
Se puede no adherir al modelo, entonces debe existir una alternativa diferenciadora que contenga lo logrado y sume, pero no se puede caer más en el juego de los intereses personales, donde, como en la ley de medios, se pretende inconstitucional un articulo que afecta solo a un grupo dejándonos a todos los demás sin proyecto.
Participar no sólo mirando el bolsillo propio, o al menos no viéndolo todo el tiempo, es viendo lo global, que puede llegarnos a nosotros, ya tenemos a las madres, a las abuelas, a Hijos, ahora a la señora Trimarco, hay que darse cuenta de una vez, Marita Verón somos casi todos, a casi todos nos secuestraron, vejaron y prostituyeron, a otros no, son aquellos que nos vejan, secuestran y prostituyen. Un sistema para todos y de todos y las diferencias en las urnas. Pero todos en la calle cuando se trate de la democracia, de Marita, de mi, o de usted.

