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Opinión

¿Quién se llevó la esencia del fútbol argentino?

Más de 270 minutos seguidos sin goles en la jornada del domingo, pelotazos sin sentido y partidos para bostezar ininterrumpidamente. ¿Hacia donde va el fútbol de nuestro país?
Foto: Télam
Foto: Télam
He luchado desde que tengo memoria contre el injusto concepto que sostiene que todo tiempo pasado fue mejor. Lo aborrezco por sesgado y mentiroso, todos sabemos que la faceta más hermosa de todo permanece de manera mucho más fiel en nuestra memoria y los detalles desagradables se van desdibujando hasta casi desaparecer. Es un mecanismo de defensa de nuestra mente, ya que si recordáramos todo el tiempo cada detalle malo de nuestra vida ésta se haría realmente difícil de sobrellevar.

Hasta en la época de La Máquina se quejaban.

También es real que el fanático de fútbol siempre sostiene que “antes se jugaba mejor” y lo repite como un dogma aceptado. Incluso los periodistas deportivos caemos en ese lugar común de asegurar en nuestras notas o comentarios que el fútbol de antes era otra cosa y que ahora no se juega a nada. Incluso, se puede leer una editorial en El Gráfico a principios de la década del 40 fustigando al fútbol argentino por su mal juego y los pocos “goals” que se convertían.

Sin embargo, lo vivido el domingo pasado por los amantes del fútbol de estas tierras fue demasiado. Luego de un entretenido (no bien jugado) Lanús 4 – 1 Tigre, asistimos a 3 partidos consecutivos sin ver un gol. 0 a 0 para San Martín de San Juan – Independiente; Colón – Boca y Racing – Arsenal. ¿Qué hicimos para merecer esto? O mejor dicho: ¿Qué hicimos para no merecer nada, ni siquiera un gol?

Boca y Colón no pudieron convertir. 

Nada de nada, cuatro horas y media y no vimos inflar una red en Primera División. No es mi intención, ni la de esta nota, llenarme la boca hablando de las bondades del fútbol español porque no es lo mío. Pero realmente, el coctel de pésimos partidos, entradas caras, barras dueños de todo y de todos va a acabar con el deporte que amamos.

La realidad es que todos, los que de alguna u otra manera, trabajamos o disfrutamos del y con el fútbol tenemos la responsabilidad de lo que vemos y la posibilidad de mejorarlo.

Racing y Arsenal jugaron el peor partido de la jornada

Los dirigentes que dejaron de creer en las inferiores, los que dejaron de apoyar a un técnico por 3 o 4 resultados adversos, los que se asociaron con los barras y entregaron parte de su club deberán empezar a pensar mejor las cosas.

Los periodistas que endiosan a los “saca puntos” a cualquier precio y mandan al cadalso a los técnicos que pretenden jugar bien.

Los “hinchas” que insultan, escupen y orinan a rivales, árbitros o su propio equipo deberán entender que ese no es el camino y que ni siquiera es un camino.

Los jugadores y técnicos que se olvidaron de jugar, que ponen en el trono a la victoria como el único valor del deporte, los que buscan una pelota dividida porque “dejan la vida en la cancha”, quizás entiendan que poner huevos también es pedir la pelota y tratar de hacer dos pases seguidos aunque vayas perdiendo y no esquinzarse la uña de tanto tirarla afuera.

Tal vez, si todos empezamos a cambiar esta cultura donde lo único que sirve son los puntos y la tabla, a lo mejor ese día podremos ver un espectáculo un poco más atractivo.