Opinión
¡Qué bueno: Standard and Poor’s nos bajó la nota!
El sociólogo Enrique Bollati larga una piedra a los economistas y espera respuestas. En esta columna, celebra que Standard and Poor’s haya recalificado a la Argentina y da su parecer. Esperamos el tuyo.
Parece contradictorio, pero sólo lo parece; síganme unas líneas:
Las calificadoras de riesgo internacional establecen eso que algunos memoriosos pueden llegar a recordar y que se llama “riesgo país”; tema por el que están preocupados los españoles pero que a Latinoamérica ni le va ni le viene.
¿Para qué sirve el índice de “riesgo país”? Para ajustar tasas de interés de la Banca Internacional; es decir, S&P (con varias metidas de pata MUY serias en su haber) nos pone un riesgo más alto para que los bancos internacionales nos presten plata a una tasa más alta; ¿se entiende? Ese es el negocio entre ellos y los bancos internacionales.
¿Y no afecta las inversiones? NO, porque las inversiones reales están basadas en estudios específicos de mercado y de normas legales y regulatorias, que es lo que mira un inversor. Si le cierra, invierte, si no le cierra, va a Malasia.
¿Y por qué S&P nos baja la nota? Pueden haber muchas razones, pero yo veo una DIRECTAMENTE relacionada: el proyecto de ley, actualmente en tratamiento, de la reforma a la Comisión Nacional de Valores establece que ahora las Universidades Nacionales PUEDEN HACER CALIFICIONES DE RIESGO. Entiendan bien esto; no es que Moreno las pueda hacer, sino la Universidades Nacionales.
Ese “temita” le quita el curro a las Calificadoras de Riesgo, ya que siempre va a ser más confiable PARA LOS INVERSORES la evaluación de una UN que las de las denostadas “calificadoras”.
Ahora confieso lo que no sé, y pido que algún economista me diga qué va a pasar si en el corto plazo queremos pedir plata para obras de infraestructura; ¿esto nos afecta REALMENTE?
Please, respuestas.
Ese “temita” le quita el curro a las Calificadoras de Riesgo, ya que siempre va a ser más confiable PARA LOS INVERSORES la evaluación de una UN que las de las denostadas “calificadoras”.
Ahora confieso lo que no sé, y pido que algún economista me diga qué va a pasar si en el corto plazo queremos pedir plata para obras de infraestructura; ¿esto nos afecta REALMENTE?
Please, respuestas.
