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Opinión
¡Vamos por todo! (Reforma política, boleta única, reforma constitucional… )
El analista Enrique Bollati nos invita una vez más al debate. Aquí, su punto de vista en torno a cada una de las cuestiones que deben ponerse en discusión para modernizar la política y la institucionalidad en Mendoza.
Sin que sepamos exactamente como fue que pasó, hoy tenemos en candelero un montón de reformas institucionales, y me parece muy sano, muy positivo. Todavía no está claro qué modificar y que no –nos falta una buena discusión- pero son MUCHOS temas.
Mi sugerencia es: ¡Vamos por todo! Discutámoslas a todas, no obviemos alternativas.
La reforma de la constitución parece haberse frenado, pero no creo que esté muerta, me parece que sigue siendo una discusión pendiente que ninguna fuerza o sector puede obviar, por más que después terminemos decidiendo no modificar nada, o modificar poco, o incluso algunas cosas que en este momento no están en primera línea de discusión.
Tomo un ejemplo: la representación por zonas. En los sistemas bicamerales, como el nacional, el objetivo es que cada cámara represente “algo distinto”: así los Diputados se eligen de acuerdo al peso poblacional de cada distrito y los senadores son 3 por cada distrito, no importa el tamaño. Provincia de Buenos Aires tiene 70 diputados nacionales, mientras que Tierra del Fuego tiene 5, que es el mínimo: cada provincia está representada según su población. En senadores Buenos Aires tiene 3 y Tierra del Fuego tiene 3: cada provincia está representada IGUAL.
En Mendoza tanto diputados como senadores se elijen en base a la población, lo que nos deja dos resultados no deseados: ni los departamentos chicos ni las pequeñas fuerzas políticas tienen representación NUNCA.
Imagínense el primer distrito (Capital, Guaymallén, Las Heras y Lavalle); si sólo hay 8 legisladores en cada tramo; Lavalle nunca va a poder meter uno sólo en la negociación ni en elecciones abiertas. Por otra parte, como se votan 8 hace falta cerca del 12% de los votos para que entre UN legislador, un partido que tengan el 10% de los votos de la provincia, tiende a no tener NINGÚN legislador.
Bien; se puede hacer que cada departamento mande 3 senadores (aumentaría la cantidad de senadores, pero no se asusten, que no es tan caro) o se puede hacer una sóla boleta, y no por distritos. Hay provincias en donde hay una sola lista, por ejemplo, para TODA la provincia, NO por distritos. Eso asegura que si un partido tiene el 10% de los votos TENGA el 10% de los legisladores y no NINGUNO. Pero no asegura el representante de Lavalle.
Sin duda habrá que buscar una solución de compromiso, pero hoy estamos MAL, porque tenemos dos obvias injusticias y de este modo nunca van a haber partidos nuevos (“otras voces”) en la legislatura provincial ni representación de los intereses de los departamentos con menor peso poblacional.
Respecto de la Boleta Única de Sufragio o “BUS”, produce dos efectos inmediatos: se acaban las listas sábanas y hace necesario el desdoblamiento de las elecciones provinciales respecto de las nacionales: no más “arrastres”.
Parafraseando a Stenislaw Lec, sugeriría que “No esperéis demasiado del fin del mundo.” La BUS no eliminaría de por sí el problema de “la ignomiosa lista sábana” porque la verdad es que como nadie conoce a los candidatos a legislador provincial, en general tiende a votar a los del tramo de boleta superior, por ejemplo si vota al Partido Azul para gobernador, vota a los legisladores del Partido Azul, porque no tiene idea de quienes son ni los de uno ni los de otro.
Lo de “ignomiosa” para la lista sabana es más bien una frase hecha y repetida sin pensarla demasiado, como muchas, porque… Nómbrenme ya a tres legisladores provinciales de SU distrito. No sabemos, en general no los conocemos, esa es la realidad, de modo que ¿cómo va a haber un voto específico hacia los más capaces, si no tenemos idea de quienes son, porque NUNCA nos preocupamos en saberlo. No toda la culpa es del sistema político, aunque este a veces se aprovecha de nuestras debilidades.
La BUS, como dijimos alguna vez NO es un progreso en sí mismo; es una muleta que nos ayuda a que nosotros votemos más inteligentemente, no nos hace inteligentes por un efecto mágico.
Pero la BUS implica el desdoblamiento: eliminamos el arrastre y no tengo tan claro si eso es bueno o es otra frase hecha, por en síntesis, formamos parte de la nación, no somos una isla. Y planteo un ejemplo práctico: en este momento la mayoría de la gente que está en posición opositora se inclina, en lo nacional por Binner y el socialismo. Ni saben que el partido se llama FAP, ni conocen a los referentes locales, pero si quieren la impronta del FAP, su programa, su marco ideológico, ¿está bien desdoblar?
PASO provincial: esa me ENCANTA porque si los pre candidatos de TODOS los partidos tienen que someterse al voto de sus bases OBLIGATORIAMENTE, se limitan mucho las roscas (NO se acaban, se limitan). Si el que está de “dueño” de un partido en un momento dado quiere imponernos un candidato que no comulgue con él, hay que someterlo a las primarias obligatorias. Hoy si Pepe -“dueño” temporal del Partido Azul- no quiere que vaya Luis, quien cuenta con respaldo popular, lo “limpia” de la lista y fuiste Luis. Si hay PASO, Luis se presenta a las pasos y que los votos decidan. ¿No está mejor así?
Todos estos temas requieren que nos demos una buena discusión, veamos sus aristas positivas y negativas, tomemos decisiones y dejemos de hacer charla de café: hablemos en serio.
Y todos –partidos, organizaciones, vecinos- tenemos la obligación moral de discutirlos. No hablo de convertirnos en especialistas, hablo de tener idea de qué se habla, por dos razones muy sencilla: la primera es que nuestro vecino necesita y merece que nosotros nos preocupemos un poco por estos temas y la segunda es que si no nos molestamos… después, a llorar al Calvario.
Hay mucho por discutir, mucho por mejorar: ¡Vamos por todo!
Imagínense el primer distrito (Capital, Guaymallén, Las Heras y Lavalle); si sólo hay 8 legisladores en cada tramo; Lavalle nunca va a poder meter uno sólo en la negociación ni en elecciones abiertas. Por otra parte, como se votan 8 hace falta cerca del 12% de los votos para que entre UN legislador, un partido que tengan el 10% de los votos de la provincia, tiende a no tener NINGÚN legislador.
Bien; se puede hacer que cada departamento mande 3 senadores (aumentaría la cantidad de senadores, pero no se asusten, que no es tan caro) o se puede hacer una sóla boleta, y no por distritos. Hay provincias en donde hay una sola lista, por ejemplo, para TODA la provincia, NO por distritos. Eso asegura que si un partido tiene el 10% de los votos TENGA el 10% de los legisladores y no NINGUNO. Pero no asegura el representante de Lavalle.
Sin duda habrá que buscar una solución de compromiso, pero hoy estamos MAL, porque tenemos dos obvias injusticias y de este modo nunca van a haber partidos nuevos (“otras voces”) en la legislatura provincial ni representación de los intereses de los departamentos con menor peso poblacional.
Respecto de la Boleta Única de Sufragio o “BUS”, produce dos efectos inmediatos: se acaban las listas sábanas y hace necesario el desdoblamiento de las elecciones provinciales respecto de las nacionales: no más “arrastres”.
Parafraseando a Stenislaw Lec, sugeriría que “No esperéis demasiado del fin del mundo.” La BUS no eliminaría de por sí el problema de “la ignomiosa lista sábana” porque la verdad es que como nadie conoce a los candidatos a legislador provincial, en general tiende a votar a los del tramo de boleta superior, por ejemplo si vota al Partido Azul para gobernador, vota a los legisladores del Partido Azul, porque no tiene idea de quienes son ni los de uno ni los de otro.
Lo de “ignomiosa” para la lista sabana es más bien una frase hecha y repetida sin pensarla demasiado, como muchas, porque… Nómbrenme ya a tres legisladores provinciales de SU distrito. No sabemos, en general no los conocemos, esa es la realidad, de modo que ¿cómo va a haber un voto específico hacia los más capaces, si no tenemos idea de quienes son, porque NUNCA nos preocupamos en saberlo. No toda la culpa es del sistema político, aunque este a veces se aprovecha de nuestras debilidades.
La BUS, como dijimos alguna vez NO es un progreso en sí mismo; es una muleta que nos ayuda a que nosotros votemos más inteligentemente, no nos hace inteligentes por un efecto mágico.
Pero la BUS implica el desdoblamiento: eliminamos el arrastre y no tengo tan claro si eso es bueno o es otra frase hecha, por en síntesis, formamos parte de la nación, no somos una isla. Y planteo un ejemplo práctico: en este momento la mayoría de la gente que está en posición opositora se inclina, en lo nacional por Binner y el socialismo. Ni saben que el partido se llama FAP, ni conocen a los referentes locales, pero si quieren la impronta del FAP, su programa, su marco ideológico, ¿está bien desdoblar?
PASO provincial: esa me ENCANTA porque si los pre candidatos de TODOS los partidos tienen que someterse al voto de sus bases OBLIGATORIAMENTE, se limitan mucho las roscas (NO se acaban, se limitan). Si el que está de “dueño” de un partido en un momento dado quiere imponernos un candidato que no comulgue con él, hay que someterlo a las primarias obligatorias. Hoy si Pepe -“dueño” temporal del Partido Azul- no quiere que vaya Luis, quien cuenta con respaldo popular, lo “limpia” de la lista y fuiste Luis. Si hay PASO, Luis se presenta a las pasos y que los votos decidan. ¿No está mejor así?
Todos estos temas requieren que nos demos una buena discusión, veamos sus aristas positivas y negativas, tomemos decisiones y dejemos de hacer charla de café: hablemos en serio.
Y todos –partidos, organizaciones, vecinos- tenemos la obligación moral de discutirlos. No hablo de convertirnos en especialistas, hablo de tener idea de qué se habla, por dos razones muy sencilla: la primera es que nuestro vecino necesita y merece que nosotros nos preocupemos un poco por estos temas y la segunda es que si no nos molestamos… después, a llorar al Calvario.
Hay mucho por discutir, mucho por mejorar: ¡Vamos por todo!