Opinión
Negocio fenomenal en manos de los amigos
El Gobierno Nacional, conducido desde Olivos por Néstor Kirchner, aprendió dos lecciones muy rápidas durante los años 2008 y 2009. La primera es que cuando se pretende avanzar con un proyecto que resulta contrario a los intereses de la mayoría, mas vale rápido que tarde, porque a medida que la sociedad comienza a informarse, el proyecto corre riesgos de naufragar: esto le pasó con la Resolución 125 de Retenciones al Campo. La segunda lección, es que cuando un gobierno hace muy mal las cosas, las elecciones solo se ganan si los ciudadanos no están tan informados o bien solo reciben la información que previamente clasificó el gobierno.
La discusión de la ya famosa de Ley de Medios, encubre, no sólo el silenciamiento de las voces disidentes, sino un negocio fenomenal que quedará en manos de sus amigos.
El virtual presidente en ejercicio Néstor Kirchner, es de los que piensa que existen dos tipos de medios de comunicación: los amigos y los que tienen que desaparecer. Esta ley va en esa dirección, continuar comprando medios independientes para ponerlos a nombre de sus amigos, y en consecuencia, hacer desaparecer a las voces disidentes, las voces que molestan. Este es el tema central, no es otro.
El marco en el que se está dando esta discusión es tramposo, las reglas de juego están amañadas, no existe intensión de intercambiar ideas, sino por el contrario, solo se ha montado una gran escenografía para fingir debate, pero mientras algunos ingenuos se esfuerzan por desarrollar argumentos inteligentes sobre aspectos de la ley, el Comandante Kirchner “persuade” a los diputados propios y aliados, para que se levante la mano lo más rápido posible.
El proyecto no democratiza, sino que tiende a eliminar las voces disidentes, ejerciendo el control sobre los contenidos. El proyecto no tiende a diluir supuestos monopolios, por el contrario, se orienta a concentrar en manos de sus amigos, a los medios de comunicación que deberán ser vendidos a precios de ocasión.
Cada vez más cerca de Chávez y más lejos del mundo.
