Opinión
Israel, 61 años
El pasado miércoles 29 de Abril el Estado de Israel cumplió 61 años y todavía hay quiénes se niegan a llamarlo por su nombre, quienes le niegan el derecho a la existencia y quienes dicen que no tendría que haber nacido.
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A pesar de haber perdido 22.570 soldados y 3000 ciudadanos en ataques terroristas, su población no abandono las casas de piedra, las callejuelas tradicionales de Jerusalem no quedaron vacías, como tampoco las playas ni los típicos cafés de Tel-Aviv, y nadie dejo de asistir a las escuelas y universidades.
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Otros, en cambio, prefieren verlo como la consecuencia del complejo de culpa de los miembros integrantes de la Comunidad Internacional, al haber permanecido en silencio mientras se llevaba a cabo la Shoa (Holocausto), negando al mismo tiempo la existencia de la misma. En sustancia,estos personajes como Ahmadinejad, Hamas, Hezbollah y D’elia entre otros piensan que la solución a todos los males es que Israel desaparezca.
En Camp David Arafat renunció a la creación de un estado para su pueblo obstinado en no reconocer una verdadera afirmación histórica que se encuentra en tantos textos musulmanes, cristianos o judíos, precisamente: que bajo la explanada se encuentran las ruinas del gran templo judío de Herodes destruido por los Romanos en el año 70 D.C
El pueblo Judío planto su raíz en Israel hace más de 4000 años, el rey David unió a las doce tribus e hizo de Jerusalem la Ciudad Judía por excelencia, jamas abandonada ni siquiera en tiempos de letales persecuciones. Ciudad que desde ese entonces siempre ha tenido presencia Judía.
Desde el siglo XIX, mucho antes de la Shoa, la población Judía volvió a ser mayoría bajo diferentes opresores, como fueron los cruzados, arabes, otomanos y británicos. Las ciudades de Tiberiades, Rafiha, Gaza, Ashkelon, ,Yafo, Cesarea, Safed, Haifa y Nablus tuvieron durante siglos grupos de judíos participes de su desarrollo y su vida cotidiana. Un pueblo con idioma, costumbres y tradiciones sea en su tierra como en la gran diáspora forzada.
En la diáspora nació el Sionismo, el movimiento que llevo a los judíos a su tierra que los unió con su pasado. Fue a finales del siglo XIX y principios del siglo XX y no después de la Shoa, que el Sionismo se organizo. Un ejemplo de eso es el simple hecho que Tel-Aviv cumple cien años, fue fundada por pioneros en 1909. Durante esos años se fundo la Universidad Hebrea de Jerusalem, se creo la filarmónica de Tel-Aviv que contó con el honor de ser dirigida por el Maestro Toscanini, se creo la escuela de arte Betzalel en Jerusalem. Se trabajo la tierra y a pesar de la oposición europea se organizo la inmigración ilegal, ya que como nos mostró la historia la comunidad internacional demostró no sentir complejo de culpa alguno, cerrando las fronteras y hundiendo los botes de quienes intentaban escapar de la barbarie nazi.
Israel esta donde tiene que estar y no es consecuencia de ningún complejo de culpa.
Los judíos viven su historia de irredentismo como tantos otros pueblos, y la declaración Balfour del 1917 es un documento que reconoce su derecho a la autodeterminación. El mismo Churchil varios años antes de la Shoa reconoció la relación del pueblo Judío con la Tierra de Israel.
Habiendo terminado la nefasta conferencia de Durban II hace pocos días, tres cosas me quedan claras, la primera es que lamentablemente la madre del antijudio, antisionista, antiisraelí o como prefieran llamarlo esta siempre embarazada., la segunda es que veo en aquellos que claman por la destrucción del pueblo judío y de Israel como estado Judío, la evidente necesidad de su existencia y la tercera que creo ha llegado el momento que el mundo sepa y comprenda que Israel esta para quedarse y no es una astilla occidental clavada en la media luna árabe sino la punta de diamante del Medio Oriente.

