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Notas

Highlights de la semana: Los chicos quieren rock

Not fade away, de David Chase (2012) & Velvet Goldmine de Todd Haynes (1998)
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Not fade away, de David Chase (2012)

“Estoy empezando una banda como la de los Stones”


Con una primera escena que recuerda los orígenes de unos jovencísimos Rolling Stones, esta película pone en escena los años ’60 en un suburbio de New Jersey. Debut en la gran pantalla del creador de "Los Soprano", y con un James Gandolfini como padre, la película habla de la difícil relación de este hombre con su hijo (un estereotipo de Bob Dylan) cuyo sueño es triunfar con la banda de rock que formó con sus amigos.
En plena confrontación prebélica entre los bloques de EEUU y sus aliados y el bloque comunista, aparecen en la pantalla de TV blanco y negro, las primeras imágenes de la Guerra Fría mientras las chicas se derriten de amor por los Beatles y empiezan a experimentar con las drogas. Una película sobre la diferencia de valores entre la generación de los padres y sus hijos en tiempos de guerra.
Para descubrir el estilo de Chase en la gran pantalla.




Velvet Goldmine, de Todd Haynes (1998)

“No importa lo que hagas, lo que importa es la leyenda que queda”


Ganadora de Cannes en 1998 y dirigida por el realizador de la reciente I’m not there (exitosa biopic de Bob Dylan), esta película cuenta la historia de dos estrellas del glam que  fácilmente pueden identificarse con David Bowie / Ziggy Stardust e Iggy Pop. 
Estamos en Londres en el año 1971. Asistimos al nacimiento de un nuevo movimiento musical que revoluciona la conservadora sociedad del momento. Conocido como "Glam Rock", se caracteriza por un ruido estruendoso y un aire salvaje y despreocupado, decorado con vestuarios pomposos y maquillajes exagerados. Brian Slade (Jonathan Rhys Meyers) se convierte en el principal abanderado de este movimiento y en un símbolo generacional. Está casado con Mandy (Toni Collette), pero sus relaciones son prácticamente insostenibles.Curt Wild (Ewan McGregor) es un músico norteamericano, principal motivo de su inspiración y con quien también mantiene una relación conflictiva. Absorbido por la fama, Brian comprueba cómo su propio mito lo está auto destruyendo y opta por simular su muerte, pero cuando es descubierto, se derrumba y acaba cayendo en el olvido. Una década más tarde, un periodista de Nueva York (Christian Bale), prepara un reportaje sobre su desaparición, permitiéndole recordar la época en la que él era un introvertido fan de Brian y Curt.