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Notas

Toro y Moi en Buenos Aires

A dos años de su última visita, el músico ChazBundick regresó a la Argentina, pasó por Niceto y una vez más nos hizo bailar.
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"Dos años después de su última visita, el músico ChazBundick regresó a la Argentina sin otro objetivo mas que el de hacer bailar a quienes fueron a escucharlo."

Por Nacho Bru

Woow, ese pibe del escenario tiene 24 años, ¡24 años! Y está de gira por todo el mundo, y ahora está acá, en Argentina. Y mirá cómo baila la gente. ¡Y tiene 24 años! 

Ese chico es ChazBundick, aka “Toro y Moi” (sí, es uno solo), y su vida es abismalmente distinta a la nuestra (a la del común denominador, me incluyo), pero tan distinta, que uno no podría tratar de adivinar “¿qué estará pensando este pibe, con 24 años, cuando ve como toda esta ‘gente de Argentina’ se pone loca al escuchar la primer nota del tecladito de “New Beat?” Porque eso fue lo que pasó, la gente empezó a gritar y a aplaudir y a gritar y a bailar con sólo la primer tecla. Y así con varios temas más. Y con otros tal vez no se generaba esa locura, pero sí  dejaban  a todos bailando en el lugar, sin mucho movimiento, pero bailando al fin. Y porque en líneas generales, de eso se trató el recital… de bailar todo el tiempo, de no parar, uno atrás del otro, paso tras paso y necesito birra, por favor. Y bailar no como uno se acostumbró, sino más bien ’como suponemos que podrían haber bailado nuestros padres en su juventud, si nuestros padres fueran un poco más bizarros’. Y a simple vista uno puede pensar que lo que inspiró a Toro y Moi fue justamente eso: la música que le hubiese gustado que sus padres bailaran de jóvenes. Y acá es donde se hace difícil pasar por alto la comparación con Ariel Pink, porque si bien tienen estilos de música diferentes, ambos comparten ese ‘sonido a viejo pero a nuevo pero a raro pero bien’. O muy bien.

El recital en sí fue genial: las luces acompañaron a las canciones, y las canciones al público, y el público a la banda y la banda a las canciones y todo fluía así. Y casi que ni paró, o tal vez lo hizo cuando yo fui al baño, bailando por supuesto. Y después de todo dijo “chau” en spanglish, y se fue feliz, y la gente se fue feliz, y estuvo todo bien; intenso, cortito y al pié, como esta nota.