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Notas

"En Mendoza te miran raro si te vestís distinto"

Creador del vestido de carne que usó Lady Gaga en los MTV Video Music Awards de 2010.
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Atiende el teléfono con un “hello”, pero al escucharlo hablar en español durante un rato arrastra la erre. Vive en Los Ángeles –California- desde que tiene 5 años, pero nació aquí, en la tierra del sol y del buen vino. Ama la naturaleza, las empanadas de su abuela y la estética pop. Sabe que lo miran “raro” cuando camina por Mendoza con sus zapatillas violeta y su gorrita animal print –así luce al momento de la entrevista-, pero no le importa demasiado... Él es Franc Fernández, el creador del archi famoso traje de carne que Lady Gaga usó para los MTV Video Music Awards de 2010. El mismo que lo hizo conocido en cada continente del planeta.

Francisco Fernández nació en Mendoza hace 25 años. Vivió en un barrio de Las Heras hasta los 5, momento en el que sus padres decidieron emigrar a los Estados Unidos. Si bien estuvo en nuestra provincia en varias ocasiones, de visita, esta es la primera vez en mucho tiempo -la última fue cuando tenía 16 años- que ve todo con ojos críticos de adulto. Y de artista.

Franc no es diseñador de modas ni asesor de imagen ni arquitecto ni fotógrafo. Y es un poco de todo eso. Y así cuenta cómo se introdujo en el mundo del arte:

“Cuando llegué a Los Ángeles fui a la escuela pública, los fines de semana iba a una escuela de diseño en Pasadena. Allí estudié Diseño Gráfico, Artes, Fotografía... Y cuando terminé la secundaria sí me fui a esa institución full time a estudiar Arquitectura. Pero nunca estudié Moda”.

Empezaste diseñando sombreros…

Así es. Trabajaba para un arquitecto y él tiraba las maquetas a la basura. Yo siempre las sacaba y les ponía un elástico, y de ahí ¡a la cabeza! Eran geométricas, grandes pero livianas. Me las ponía a modo de sombrero para salir. La mejor noche en Los Ángeles es la de un lugar en el Downtown que se llama Mustache Mondays, y reúne música y personajes de los más variados. Todos se visten especialmente y yo iba con mis sombreros…

La pregunta inevitable… ¿Cómo llegaste a Lady Gaga?

Siempre me gustó el trabajo que hacía su estilista y asesor de imagen, Nicola Formichetti; cosas muy interesantes. Yo le mandaba por mail fotos de cosas mías, y él, ‘buena onda’, me devolvía los correos. Luego Nicola viajó a Los Ángeles y me pidió que le hiciera la corona y todo el look de estrás del video Bad Romance, eso fue lo primero que hice para Lady Gaga.

Luego, Franc diseñó algunos sombreros para la cantante neoyorkina. Lo que vino después es conocido por muchos… Nicola nuevamente se comunicaba con él para encargarle una cartera de carne que Lady Gaga llevaría a la entrega de premios de MTV. El mendocino redobló la apuesta y propuso realizar todo el atuendo con ese elemento. La cantante y su asesor estuvieron de acuerdo. Y así fue que Franc se puso en contacto con sus padres, y éstos lo llevaron a su carnicero amigo, un argentino de cuyo local, en Los Ángeles, son clientes.


“Elegí matambre por ser un corte grasoso y fácil de cortar. Comencé dos días antes, por supuesto metiendo y sacando la carne del refrigerador. Las pruebas fueron en un maniquí –realicé un corset-, después terminé de coser la prenda puesta sobre Lady Gaga. Ella quedó fascinada ¡y hasta me dijo que le gustaba el olor a carne!”

¿Escuchás su música?

Franc se ríe: otra pregunta obvia… “No es lo que más escucho. Me gusta Nicki Minaj y Bjork”.

Nicki Minaj y Bjork, la música que elige Franc Fernández.

El vestido generó polémica y también despertó el  enojo de asociaciones protectoras de animales, ¿es cierto que al principio tuviste que guardar el anonimato?

Mi nombre se supo desde el minuto en que salió: Nicola lo puso en Twitter. La gente en EE.UU tiene locura por proteger a los animales. Yo también los amo, pero creo que hay necesidades más grandes para invertir tiempo y dinero que en animales. Hubo más reacción de gente común, loca por los animales, que de miembros de Peta por ejemplo.

Me amenazaban por mail, decían que iban a matarme. Muchos e-mails fuertes... Miraba antes de salir de mi casa, pero por suerte nunca pasó nada.

¿Qué preferís diseñar? ¿Ropa, accesorios o vas a explorar otras áreas del diseño?

Voy a seguir explorando… me gusta la idea de hacer hasta ropa de cama, cosas interesantes y que a la vez hagan falta. No me voy a poner a diseñar jeans por ejemplo, no voy a hacer algo que alguien ya hace bien. Sombreros en Los Ángeles no había. Es una forma de no tener competencia.


¿A qué diseñador admirás?

Me gusta lo que hace Maison Martin Margiela, ellos tienen un concepto increíble y cortes impecables, todo te queda bien y tiene algo interesante. También admiro a Romain Kremer, un diseñador francés cuyas creaciones son como futurísticas, deportivas. Además me gusta una línea de México que se llama FR, que hace cosas bonitas para mujeres y para hombres. Colores fuertes, dorados, cosas honestas.

Los cortes de Gucci siempre son los mejores, pero no nombro a las grandes firmas ¡porque creo que no lo necesitan!

¿A quién te gustaría vestir?

A Roisin Murphy, una cantante irlandesa de pop y electrónica. Me gusta su estilo, cómo luce la ropa, cómo se mueve en el escenario. Entre los hombres, elegiría a Casey Spooner, el cantante de Fischespooner, ahora también solista. Me gusta cómo se le ve la ropa en el escenario. Ellos se producen, no usan jeans y remeras en escena, sino ropa llamativa.

Franc admite que le gustaría vestir a los cantantes Roisin Murphy y Casey Spooner.

Después del vestido de carne, ¿qué sigue?

Yo no sé hacer vestidos… eso lo hice porque sabía que iba a ser fuerte, iba a ser más que un vestido.

Fue una excepción, creo que será lo más público de mi carrera. No creo que haga algo más fuerte, más obvio y básico que un vestido de carne. Yo sí me imaginaba la repercusión que tuvo. Por lo menos posicionó mi nombre fuerte y por eso puedo buscar otros trabajos, trabajar con gente que me gusta, eso me importa mucho. Me abrió las puertas, me hizo conocido. Yo no hago vestidos, así que no tengo porqué seguir haciéndolos. Es el único que he hecho y no me interesa hacer un vestido de tela.


Hablemos un poco de Mendoza. ¿Tenés algún recuerdo?

La verdad es que no. Mis padres y mis hermanos están allá, en Los Ángeles. Acá quedan mi abuela y algunos tíos.

En EEUU extraño la comida de acá… las medialunas, un asado, las empanadas que hace mi abuela, ¡me encanta la comida! Me acuerdo que cuando era chico veía La Pantera Rosa y otros dibujos animados. Me gusta mucho de Mendoza que es una ciudad para relajarse, está la siesta que en otros lugares no existe.

¿Qué es lo que más te gusta de Los Ángeles?

Me gusta mucho vivir allí, aunque viajo bastante, trabajo en Nueva York o Londres, cuando vengo a la Argentina voy a Buenos Aires. Lo mejor que tiene la ciudad donde vivo es que podés manejar y en un rato estar en la playa o en el bosque o en el desierto. Me gusta que la naturaleza está mezclada con lo tecnológico. Eso me da mucha energía.

¿Hay algo que te llame la atención cuando venís a la Argentina?

Acá hay, sobre todo en las chicas, reglas de moda. Te miran raro si te vestís distinto. ¡A mí me miran raro! Por ejemplo acá comprar ropa de 2da está mal visto, y allá encontrás cosas usadas, vintage, que son increíbles. Allá la gente valora las cosas viejas. Acá me gusta cómo se ven los travestis, que son más desinhibidos y se ven diferentes, ¡locas pero bonitas!

Y vos, ¿cómo te vestís?

Depende el día, cómo me sienta… me gusta mezclar lo deportivo con lo futurístico, la ropa pegada a la piel.

Un defecto y una virtud…

Algunas veces si quiero hacer algo y sé que no puedo hacerlo al nivel que deseo, no lo hago. Si no me alcanza para el material que quiero, no lo hago. No me gustan las limitaciones. Sé trabajar al límite pero me choca, me da algo de impotencia. Creo que ese es mi defecto y mi virtud.

Simple y complejo al mismo tiempo, frontal, accesible, un tipo que no se la cree. Esa es la impresión que produce Franc Fernández.

“Me gusta generar controversia, llamar la atención. Me gusta hacer arte y que la gente lo pueda comprar. Me gustan las dicotomías, lo sucio, el gentío…”.

Y diciendo esto terminaba su jugo de naranjas y se dirigía hacia el baño del café para cambiar su musculosa y sus bermudas por un look “raro” de traje con una ajustada camiseta deportiva debajo. Nos esperaban locaciones algo inesperadas, pero acordes a su personalidad, para ilustrar esta entrevista.


Fotografía: Luis Guiñazú Fader

Producción especial para Revista Club House