Notas
¿La “mala suerte” de no poder pagar un hospital?
El hospital Teodoro J. Schestakow atiende a muchos pacientes que no tienen otro tipo de cobertura que la que da el Estado. Hay que tener en cuenta también, que recibe pacientes de otras ciudades cuyos servicios públicos de salud no son de los mejores. Tal es el caso de Malargüe donde no hay sala de terapia intensiva, aunque ya están asignados los fondos para construir ampliaciones que incluyen la sala de terapia intensiva.
Dionocio Palomo es un hombre mayor que, dada su edad y su enfermedad, necesita cuidados especiales. Está dentro del Programa Federal de Salud (PROFE) y el Schestakow es el hospital que le corresponde. En la última vez que lamentablemente tuvo que visitarlo, “el remedio fue peor que la enfermedad”. La ambulancia demoró mucho en buscarlo en su casa y llegó al nosocomio con un pico de fiebre y se fue con un machucón en la cara después de un golpe provocado por una caída que sufrió.
Pasaron casi 50 minutos más para que volviera a llamar en esta ocasión nuevamente al SEC y en el mismo nos dijeron que ellos solucionaban el reclamo lo cual fue así. En 10 minutos la ambulancia llegó. Era del hospital. Fue atendido en la guardia por el doctor de turno, Gustavo Terraza quien lo atendió bien.
¿Pero que pasó? En la guardia dejaron a mi abuelo, solo sin nadie que lo cuidara. Ni siquiera un enfermero, por ende mi abuelo se quiso levantar y se cayó al piso. Gracias a Dios no le paso nada, solo un machucón en la cara. Ahora yo me pregunto, ¿por qué no dejan que un paciente en esta situación este con un familiar para que lo cuide? Porque lo enfermeros “bien gracias”.
Un pequeño llamado de atención para los responsable del nosocomio empezando por su principal representante el señor Armando Douverné que debería tener conocimiento de los movimientos de cada sector del hospital. Por algo es director, ¿no?
Esta vez salió con sólo un machucón pero ¿qué pasaba si se quebraba?, ¿quién era el responsable? El hospital público tiene que tener el maltrato presente y esa soberbia con la que te dicen ‘usted no puede estar acá, se tiene que ir’, si ellos no son capaces de cuidar un abuelo. Una verdadera falta de respeto”.
Fabricio Pacheco
| Dionocio Palomo, foto enviada a Mediamza por su nieto.
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