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Notas

Guía mendocina de aborto no punible; guardada

El protocolo fue creado por el ex ministro de Salud Armando Calletti antes de dejar la cartera, pero nunca lo aplicó el gobernador actual. Calletti asegura que aquella guía sólo eliminaba "trabas administrativas" y que simplemente "cumplía con la ley", en el caso de las chicas con trastornos mentales que sufren una violación.
Foto: Rodolfo Herrera. Prensa Diputados
Foto: Rodolfo Herrera. Prensa Diputados
El gobernador Celso Jaque tiene pisado desde hace dos años y medio un "manual" para destrabar los obstáculos administrativos o de los médicos para la realización de abortos no punibles, en casos de que la víctima de violación tiene problemas mentales.

La guía fue elaborada por el ministro de Salud en la segunda mitad de la gestión de Julio Cobos, Armando Calletti. Era el broche para una tarea que en buena medida quedó marcada por el “caso Claudia”, cuya madre libró una verdadera batalla (con el apoyo del ministerio, la resistencia de grupos religiosos radicales y muchas polémicas dentro del propio gobierno de Cobos) para que su hija discapacitada se liberara de un embarazo no querido, producto de una violación.

El protocolo de Calletti quedó prácticamente listo a dos meses del final de la gestión de Cobos. Su autor dice que sólo faltó la revisión de la Fiscalía de Estado y Asesoría de Gobierno y no culpa al vicepresidente (quien, de todos modos, no fue precisamente un precursor de la medida) por no haberla puesto en vigencia antes de diciembre de 2007.

Pero tampoco Calletti empujó para que se aplicara en aquellos días. Más bien, sugieren algunos allegados, imaginó ese protocolo como un legado para el gobernador Jaque, quien podría tomar la decisión de firmarlo. Error de cálculo: el malargüino ignoró la guía, hasta hoy.

Hoy la polémica del aborto se ha vuelto a nacionalizar. En el Ministerio de Salud de la Nación parecen existir las mismas tensiones que todavía sufre la cartera de Mendoza por el problema de los abortos. Ni un paso ha querido dar en ese sentido el actual ministro, Juan Carlos Behler, quien ayer aclaró que el protocolo de Calletti “no está en vigencia” y tampoco tiene fecha de aplicación.

Fue un día de cambios este jueves: a la mañana el gobierno de Jaque parecía lanzado a la aplicación del aborto no punible y lo anunció públicamente, pero a la tarde el mismo gobierno desinfló la medida.

En el medio, hay que decirlo, Jaque y su ministro Behler habían perdido la red nacional con la que contaban para ejecutar el plan. Lo que demuestra el poco convencimiento político en lo que se pensaba hacer. "Este es un tema muy complejo y hay que consensuar con el gobernador", afirmó un ministro Behler que, repentinamente, se llenó de dudas, en el trascurso de algunas horas.

Ahora: ¿Tan peligrosa es la guía de abortos no punibles para haber sido ignorada por esta gestión? Según su creador, no.

“Simplemente desaparecían las trabas para que se cumpliera con el Código Penal, que autoriza el aborto en el caso de la mujer violada que tiene las capacidades mentales disminuidas”, dijo Calletti. “Queríamos limitar la objeción de conciencia y que desde el hospital público se evitara el manoseo y las trabas administrativas y legales”.

Este protocolo “daba el marco operativo para algo que se debe hacer por ley, no era que estábamos innovando en la despenalización del aborto que el motivo de otra discusión”, agregó el ex funcionario

Más clarito: “Queríamos que una persona con trastornos mentales violada no llegara a la imposibilidad de hacer el aborto por cuestiones orgánicas, como ocurrió en los casos que tuvo que intervenir la justicia”.

“Nunca se firmó el protocolo. Desconozco los pasos posteriores. Tuvo algunos intentos la gestión en Salud de (Sergio) Saracco. Tal vez hubo demasiados problemas de gestión y no se le dio atención a esto, porque no hubo un caso resonante que lo impulsara”, sostuvo Calletti.

“En todo el conjunto de los actores no hubo disposición de sacarlo. Yo lo pasé a Fiscalía de Estado para que diera dictamen. Si se hizo o no se hizo no importa, hay que mirar para adelante ahora”, agregó.

¿Y qué hacer de aquí en adelante?, es la última pregunta. “Hay que constituir el Consejo Provincial de Salud. Estamos esperando hace un año que el Gobierno lo habilite para discutir este y otros temas en conjunto. Lo peor que puede hacerse es tomar decisiones individuales”, cierra el ex ministro.

Un importante dato final es que, para el ex ministro de Salud provincial, los problemas para aplicar el protocolo de abortos no punibles en la cartera de salud nacional tienen que ver con la polémica del matrimonio gay. “Esto se da en un contexto subjetivizado por el otro tema, aunque nada tenga que ver una cosa con la otra. Esto tendría que haber salido mucho antes, pero el clima está muy enrarecido”, asegura Calletti.

Políticamente tiene lógica el planteo: las dos normativas pueden herir a  la Iglesia y suena "como mucho" la aplicación de dos golpes tan seguidos.

Y menos probable es que el gobierno de Jaque vaya a dar el golpe de gracia.