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En medio de la polémica, Jaque quiere frenar la importación de durazno griego

El gobierno mendocino quiere evitar la importación de esa mercadería al país porque sostiene que existe un "escandaloso dumping" que afecta a la producción local. Por ello, Javier Espina, subsecretario de Industria, se reunirá mañana con un funcionario del secretario Guillermo Moreno.
Foto: Gentileza Ministerio de la Producción
Foto: Gentileza Ministerio de la Producción

Los coletazos del crack financiero que atraviesa Grecia están por afectar una parte importante de la producción agrícola local.

Es que, las siete u ocho empresas que enlatan duraznos en ese país están tan atados a las exigencias de los bancos que ahora están ofreciendo sus productos a unos 11 dólares, mientras que el precio internacional, dependiendo de la calidad, oscila entre los 17 y los 19 dólares, ecuación que cumple Mendoza con su producción que en su mayoría es absorbida por el mercado interior.

Esto se produce en medio de la polémica de las trabas a la importación de alimentos por las que han sobreactuado funcionarios europeos que exigen enérgicamente que Argentina levante las trabas, cuando en realidad el país no es un importante importador de dichas mercaderías. De Inglaterra, por ejemplo, Argentina importa escasamente té.

Por el problema que representa el durazno griego es que mañana, Eduardo Bianchi, secretario de Industria, Comercio y de la Pequeña Empresa, del ministerio de la Producción e Industria de la Nación -un importante funcionario del riñón del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- recibirá a una delegación mendocina encabezada por Javier Espina, subsecretario de Promoción Industrial de Mendoza.

“El problema para nosotros es que como las empresas que industrializan durazno en Grecia están comprometidas con sus bancos bajo el sistema Warrant, por lo que van liberando latas durante el año y van pagando, en medio de la crisis que están atravesando los industriales están siendo obligados para que vendan y vendan sus estock al precio que sea. Que alguien me explique cómo hacen para vender por debajo de los costos, a 11 dólares, y encima en euros, con la desventaja del euro. Es una locura que vendan la caja a nueve euros”, se quejó Espina mientras preparaba el informe que mañana presentará en Buenos Aires.

La ventaja Argentina es que es un buen consumidor “de lo propio” y en materia de exportaciones “los únicos mercados que tiene el país para el durazno en lata es Brasil y México, todos los otros mercados los tienen ellos”, graficó el funcionario. Y agregó: “Ahora quieren venir a estropear nuestro mercado interior y no lo van a lograr. Porque en Mendoza tenemos unas ocho mil hectáreas, de las que dependen decenas de miles de puestos de trabajo. Por eso mañana plantearemos en Buenos que, o los paran, o los paran…”, dijo.

“Si esto sucede, nos matan la industria del durazno…”, enfatizó.

Por ello el viernes la estrategia que expondrá Mendoza, consensuada con los productores e industriales locales “es pedir que el actual arancel de Argentina –para el durazno en lata- que es de un 14 por ciento sea levantado a un 35 por ciento y que se mantengan las licencias no automáticas impuestas hace poco”, informó.

Según Espina, “la suba del arancel es algo absolutamente permitido, no se refiere a ninguna maniobra extraña, es legítimo defender la producción y el trabajo local, es lo que estamos haciendo, nada más”, consideró.




Importancia del durazno para industria en la economía provincial

El sector de duraznos para industria cuenta con 7.616 hectáreas implantadas, distribuidas en 1.328 propiedades (con un promedio de 7 hectáreas por propiedad),  y 155 mil toneladas de fruta cosechadas en Mendoza, posicionando a Argentina como el 5º productor mundial, después de Grecia, EEUU, España y Chile.


Por otra parte, un dato relevante para la economía regional es que esta producción emplea a más de 40 mil personas durante el período de mayor actividad.

En los últimos años ha mostrado un importante crecimiento, pasando de 80.000 toneladas de producto fresco en el año 1994 a casi el doble en el año 2009, con la incorporación de nuevas fábricas y la ampliación de las existentes.

Se trata de una producción típicamente provincial, ya que la casi totalidad de los duraznos en conserva de Argentina se producen y procesan en Mendoza, con dos destinos fundamentales: las conservas en mitades, y las pulpas concentradas. Es además una agroindustria que tracciona fuertemente sobre otras producciones ligadas al destino del durazno. Otro dato relacionado para destacar es también el impacto de este sector sobre frigoríficos, especialmente en enero y febrero, momento en el que más del 50% de la capacidad de frío está ocupada por duraznos para industria.

Actualmente, el durazno industrializado, tanto en lo que hace a su producción como a su comercialización, es una industria competitiva, ya que además de conservar en el mercado interno un fuerte valuarte, se encuentra entre las principales del mundo.

Tanto la capacidad industrial, como la superficie cultivada, se encuentran distribuidas de forma aproximadamente proporcional por oasis. Sin embargo la producción de fruta fresca, dados los mayores rendimientos, se encuentra concentrada en casi un 50% en el Valle de Uc