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Notas

Vino y turismo ¿para mendocinos?

Nuestra provincia goza de un importante desarrollo del enoturismo que atrae a visitantes de todo el mundo. Sin bien esta inmensa propuesta de actividades, premiada mundialmente, parece estar al alcance de los mendocinos, en las cavas y hospedajes de las bodegas el púbico mayoritario es extranjero. Qué opinan algunos referentes del sector y qué alternativas ofrecen hoy al público local.
Enoturismo
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Turistas provenientes de todos los rincones del país y el mundo, arriban a Mendoza con el afán de recorrer y aprender más sobre la cultura del vino y maravillarse con sus bellezas  naturales. Y esta experiencia es, en la mayoría de los casos, más que satisfactoria.
Acostumbrado al reconocimiento y prestigio que ostenta la provincia como uno de los destinos turísticos más visitados del país, por lo general, el público mendocino, suele desestimar o ignorar el importante desarrollo que experimenta la industria vitivinícola en materia de turismo y actividades de esparcimiento. Esto se vuelve evidente cuando se tiene la posibilidad de viajar afuera y descubrir en testimonios de viajeros increíbles experiencias relacionadas con nuestra tierra y su encantadora naturaleza.

Mendoza posee un sinnúmero de opciones que van desde la clásica degustación a otras más desarrolladas como paseos en globo por los viñedos, degustaciones con platos de altísima calidad hasta la posibilidad de crear, tal cual lo haría un destacado enólogo,  nuestro propio blend. Dentro de la enorme cantidad de establecimientos dedicados a la producción de vinos exploramos la propuesta de algunas bodegas que se distinguen por su originalidad y servicio orientado al turismo.

Encanto tradicional
Bodega Lagarde cuenta con 112 años de historia desde su fundación allá por 1897. Ubicada en las puertas del departamento de Luján, la bodega es una de las más visitadas gracias a su característica arquitectura compuesta por paredes de adobe y techos de caña. El área de turismo de la bodega surgió por la necesidad que tenían sus dueños de compartir el complejo proceso que implica la elaboración del vino. En respuesta a esta necesidad fue que se desarrollaron diferentes programas para interesar al público en este sentido.

Durante un recorrido clásico los visitantes son recibidos por el personal de turismo de la bodega quienes brindan una charla informativa sobre cada unos de los pasos que implica la producción de vino. Algo que distingue a Lagarde de otras propuestas es sin duda su estructura edilicia de adobe que data de fines del siglo XIX. Su restaurante cuenta con una exquisita carta compuesta por platos tradicionales que cambian durante todo el año con el fin de aprovechar los productos de estación. Otro punto notable es el recorrido por la zona de elaboración de espumantes completamente artesanal donde se puede conocer de principio a fin el proceso de elaboración de esta elegante bebida.

Para Marcela Orrico, integrante del área de turismo de Lagarde, la estrategia de la bodega tiene un claro objetivo: “Vivimos en una región vitivinícola y si bien hay mucha gente que consume el producto, a la bodega llegan personas de todas partes del mundo que desean conocer más sobre nuestros vinos. Nosotros apuntamos a que el visitante se lleve ante todo una buena experiencia, que disfrute de un momento relajado. También hacemos hincapié en el conocimiento; queremos que la gente aprenda mucho más sobre el vino.  No importa de donde provenga el turista que llega a la bodega, lo importante es brindarle el mejor servicio”.

En cuanto a la calidad y variedad de la oferta turística del sector, Marcela opina que ha tenido  un gran crecimiento y que en buena parte se debe a que varias bodegas han incorporado la gastronomía entre sus servicios. De este modo, los diferentes programas turísticos, representan hoy un elemento central  para el desarrollo de la industria “El turismo enológico, además de haberse convertido para algunas bodegas en una importante unidad de negocio, es también un excelente canal de promoción para sus productos. Sin duda van de la mano, a través de la actividad turística promocionamos nuestros vinos y a su vez son ellos una de las principales atracciones por la que la gente visita la provincia”, afirma.

Con respecto a la concurrencia de público local Marcela cree que las propuestas son accesibles. Actualmente existen programas tanto para gente de alto poder adquisitivo como para otros de menores recursos. En la degustación guiada se pueden probar y conocer vinos de alta gama y queda a criterio del visitante la opción de comprar o no. “Creo que el mendocino desconoce la importante propuesta que tiene para ofrece la industria vitivinícola. Las personas saben que hay buenas bodegas pero ignoran la amplia gama de productos que estas tienen para ofrecer. Hoy en un área pequeña se pueden conocer varios establecimientos con propuestas bien diferenciadas y que son una muy buena opción de entretenimiento. Lo que pasa es  que se ha perdido el vínculo con la cultura del vino por eso creo que hay que hacer un mayor esfuerzo en promocionar entre los mendocinos las actividades vinculadas al vino”, concluye.

El Club de los sentidos
Si bien el público que visita bodega  Tapiz proviene en su mayoría de países Europa o EEUU, Carolina Fuller, encargada de turismo y relaciones públicas afirma “Por suerte en el Club Tapiz recibimos constantemente una importante cantidad de público mendocino. A menudo viene  gente que encuentra aquí un lugar ideal para sus desayunos o almuerzos empresariales”.
Pero este hecho no es común para el resto de las bodegas. Aunque resulte paradójico,  para Fuller uno de las causas por las que el público local no visita con mayor frecuencia los establecimientos vitivinícolas radica en su proximidad con los mismos. “Creo que el mendocino posterga la posibilidad de conocer una bodega porque tiene la certeza de que está muy cerca y que por ello puede visitarla en cualquier momento. Otro factor determinante es el horario de atención que se superpone  con el horario de trabajo de las personas”, agrega.

El dato concreto es que casi todos los programas asociados con el turismo del vino se realizan durante la semana laboral comenzando desde las 9 de la mañana hasta las 17 ó 18 horas. A esto, se suma el hecho de que son muy pocos los establecimientos que abren sus puertas los días sábados y domingos, días que, por lo general, la gente dedica a sus actividades de esparcimiento o simplemente a descansar.

Según Carolina, un buen momento para acercarse y conocer más sobre nuestra industria madre, es aprovechar la visita de parientes o amigos de otras  provincias para acompañarlos a realizar un paseo. “Es increíble pero muchas veces el mendocino recién perciba la magnitud de las inversiones de la industria, cuando pasea con sus amigos y descubre las grandes obras arquitectónicas y el impacto que estas han producido en su entorno. Mendoza en comparación a otras capitales del vino tiene una gran ventaja gracias a su riqueza natural. Esto la convierte en un destino muy atractivo, no sólo para los viajeros que llegan desde el extranjero, sino para todos los habitantes del país”, comenta.

Con respecto a la promoción del turismo local opina: “No creo que las bodegas desestimen el público mendocino, lo que sucede es que cada empresa adapta sus servicios en base a sus necesidades y a los productos que ofrece. Si una bodega sólo elabora vinos de alta gama es lógico que dirija su estrategia a un consumidor de altos ingresos. Por otro lado están las que poseen una gama más amplia de productos y precios que les permite llegar a un público masivo. En este sentido creo que propuestas como “Música clásica o Tango por los caminos del vino” son una muy buena opción para los mendocinos que desean acceder a la cultura y disfrutar además de todo lo que tienen para brindar la industria del vino”, concluye.

Bajo el cielo de Agrelo
Aunque toda la producción de bodega Decero esté orientada  a la exportación, la empresa ha desarrollado una interesante propuesta turística destinada tanto al público extranjero como a mendocinos.   Además de su elegante oferta gastronómica, degustaciones y paseos por los viñedos, Decero ha implementado  algunos interesantes programas que se desarrollan en un entorno natural y pintoresco en el que la premisa es observar las estrellas desde el profundo verdor de los viñedos. Una vez allí la astrónoma y docente de la Universidad Tecnológica de Nacional, Beatriz García, brinda a los visitantes una didáctica y interesante charla en donde la vid y los cuerpos celestes, encuentran su armonía.

Para Roberto Bertona, responsable del área de turismo de la bodega, la causa por la que el público local conoce poco o está ajeno al turismo del vino reside en una cuestión cultural. “En Mendoza todavía no está muy impuesta la cultura del vino. En nuestro establecimiento diariamente recibimos a visitantes del extranjero, especialmente de EEUU y Gran Bretaña, que buscan  disfrutar y conocer más sobre todo lo que rodea a esta fascinante industria. En cuanto al público local, desde nuestro inicio hemos planteado constantemente diferentes propuestas que buscan captar el interés de los mendocinos. Nos interesa mucho que el público local conozca cada vez más sobre vinos, por este motivo a partir del mes de marzo las visitas y degustaciones se realizarán durante toda la semana incluyendo los domingos de 10 a 17 hs. El mendocino está muy acostumbrado a lo convencional  y hoy la oferta a crecido mucho tanto en cantidad como en calidad”.

Además de estos atractivos, el restaurant de Decero cuenta con una deliciosa carta de 5 pasos que en cuanto a costos resulta accesible para todo tipo de público. Según Roberto un trato cálido y una excelente atención marcan la diferencia. “Creo que lo que más nos distingue de otras propuestas es que hacemos mucho hincapié en nuestra historia, en el método de producción y sobre todo porque brindamos al visitante una verdadera experiencia de conocimiento del vino”.

Por otro lado, a la hora de avaluar la calidad y diversidad de toda la oferta turística, Roberto opina que en comparación con otras zonas vitivinícolas en Mendoza falta esfuerzo por unificar criterios en relación al turismo del vino y agrega “El turista siempre se sorprende para bien cuando visita nuestra provincia y creo que esto es una clara muestra de que Mendoza está a la altura de otras propuestas de primer nivel”.

A la vanguardia
Bodega Zuccardi es sin duda una de las empresas que ha marcado el camino en el desarrollo del turismo del vino. Actualmente la Casa del Visitante recibe alrededor de 50.000 vistas de las cuales el 55% corresponden a turistas extranjeros y el resto a público argentino proveniente de todo el país. Entre los extranjeros, las procedencias más comunes son Brasil, Estados Unidos, Chile, Inglaterra, Canadá, España, Alemania además de una creciente llegada de personas provenientes del resto de América Latina, como México, Colombia, Perú y Venezuela.
Es por esto que son una de las voces más calificadas para opinar sobre la actualidad de la industria del turismo ligada al vino y sobre las cualidades que la distinguen  de otras zonas vitivinícolas importantes como Chile o el Napa Valley.

Ana Amitrano, gerente comercial de la bodega, cree que en comparación con otras zonas, lo que diferencia a Mendoza es haberse posicionado siguiendo un modelo de vino-cultura. “En ese sentido creo que tenemos un mayor parecido con lo que ocurre en Europa, y eso no es casual ya que el vino llegó a estas tierras de la mano de los inmigrantes. Hemos logrado trasmitir la importancia que tiene el vino para nosotros, y conjugarlo junto al arte y a la gastronomía regional.  Una demostración de lo exitoso que ha sido este enfoque es la inclusión de Mendoza en la Red Global de las Grandes Capitales del Vino, que reúne a las ocho capitales o regiones más destacadas en el mundo en materia de turismo enológico. No hay ninguna zona de Chile incluida en esta red. Creo que en comparación con Chile en particular hemos logrado una evolución mayor. Y eso es algo que reconoce hasta la misma prensa chilena que lo ha reflejado en sus notas sobre eventos realizados en Mendoza, como por ejemplo el Masters of Food and Wine o el Rally de las Bodegas”, afirma.

En cuanto al interés del público por conocer la oferta de turismo enológico, desde Zuccardi mantienen una visión diferente al resto de los entrevistados. Al respecto Ana opina: “…obviamente es complicado que un mendocino elija un programa turístico donde se invita al turista a recorrer un viñedo mientras se le explica la importancia socio cultural que tiene la vitivinicultura para la provincia. Eso es algo que un mendocino de mediana edad por lo general conoce muy bien. Al público mendocino hay que ofrecerle cosas nuevas, hay que sorprenderlo. Nosotros tenemos muy claro eso y es por ello que trabajamos muy intensamente para ofrecer otras actividades que les permitan a los mendocinos conocer nuestros nuevos productos o saber en qué estamos innovando”.

Esto se nota claramente en la completa variedad de programas que Familia Zuccardi pone a disposición tanto del público extranjero como el local. La bodega cuenta con un excepcional restaurant, programas turísticos como las Tardes de Té o el Picnic –que son de consumo casi excluyente del público mendocino- o de grandes eventos como la Degustación Anual Santa Julia que se realiza todos los años hace más de una década y que reúne a más de 5.000 personas.  También organiza exposiciones de arte que sólo difunden las obras de artistas mendocinos y a cuyas inauguraciones asiste exclusivamente el público local. Otra actividad que interesante es el ciclo “Cocina de Autor” a cargo de reconocidos chef argentinos que se presentan en su restaurant, actividad  casi de consumo exclusivo del público mendocino.   
Por todo esto, para los responsables de la bodega, el mendocino es estratégico “Consideramos fundamental que Familia Zuccardi sea una bodega que los mendocinos identifiquen como propia. Cada vez es más habitual que el turista no se deje llevar por lo que puedan recomendarle en un hotel o en una agencia de viajes. Es muy común que le consulten a un taxista, a un comerciante o al mozo de un bar cuál es la mejor bodega para visitar. En la actividad turística es muy importante el boca a boca, de ahí surge el interés por generar una identidad de cara al público local”, afirma Ana y agrega: “El turismo forma una parte muy importante de nuestra estrategia de posicionamiento. El vino no es sólo el consumo de un producto sino toda una experiencia. El efecto multiplicador –tanto cuantitativo como cualitativo- que tiene la transmisión de esa experiencia, ese “boca a boca” es muy fuerte y lo percibimos día a día”.

Con respecto a las fortalezas y debilidades del sector demuestran un gran optimismo y concluye en que “…el sector enoturístico argentino ha mostrado un gran desarrollo en el último año. Hoy, además de la tradicional Fiesta de la Vendimia, tenemos eventos muy importantes y de gran nivel que hacen de Mendoza un centro turístico de calidad mundial. El techo aún está lejos, ya que todavía pueden desarrollarse muchas más actividades y ampliar servicios. También, vemos con entusiasmo como otras zonas, como Salta, se están sumando a esta tendencia con una oferta por demás interesante. Tal vez a futuro, debamos pensar en la manera de vincular ambas zonas mediante un trabajo conjunto de comunicación, y también generando rutas aéreas directas entre ambas zonas en épocas de temporada alta”.

Con estilo de arrabal
Casa Margot es un hotel champagnerie  que fue creado por los propietarios de bodega Margot con el fin de ofrecer a los visitantes una experiencia distinta dentro de la oferta enoturística de la provincia. El establecimiento recibe principalmente a turistas extranjeros de nivel medio y medio-alto provenientes de Estados Unidos, Brasil y países de diversos europeos. Único en su tipo, el hotel fue galardonado recientemente con el prestigioso premio Best Of  Wine Tourism de la Red Global Great Wine Capitals en la categoría Alojamiento.

Giovanna Carparelli, responsable de turismo y productos de la bodega, mira con optimismo el sostenido desarrollo del sector: “Veo nuestra oferta turística en pleno crecimiento, esforzándonos por ganar en diversidad y calidad. En nuestro caso, comenzamos con el alojamiento boutique en sólo dos habitaciones de alta gama y lo fundamental era consolidar un servicio de categoría 5 estrellas a nuestra escala. Hemos tenido una primera temporada excelente y el objetivo ha sido ampliamente logrado. Desde hace un tiempo trabajamos con nuestro chef y nuestra enóloga para abrir la casa a los visitantes, pues nos insisten mucho en venir a conocer el lugar, las obras de Molinelli, y degustar los vinos de nuestra bodega”.
Acompañados por el éxito de las primeras experiencias sus responsables planean para el mes de abril inaugurar un programa especial de degustaciones y clases de cocina regional. Además, en sintonía con la imagen institucional de Margot, vinculada a la cultura e identidad nacional, se ofrecerán clases de tango. Por todo esto Giovanna afirma “En la medida en que podamos solidificar nuestras propuestas innovadoras y de fuerte contenido local vamos a mejorar nuestro posicionamiento global”.

En cuanto a la escasa participación del público local desde la perspectiva de bodega Margot esto puede atribuirse a diferentes causas que pueden ser el conservadurismo mendocino, los costos o la falta de conocimiento. Giovanna opina al respecto “Por tendencia conservadora los mendocinos solemos ir a los lugares “seguros”, especialmente en lo que respecta a comer bien. Por otro lado, las ofertas diferenciadas, exclusivas y de alta gama que ofrecemos suelen costar un poco más que los sitios tradicionales, justamente por ser exclusivos, especiales, diferenciados. Y en tercer lugar está el tema del interés y la comunicación, para los mendocinos puede que el vino y todo lo que lo rodea no sea un atractivo tan fuerte pues conviven con eso. Por ahí están dispuestos a pagar esas tarifas en otros lugares, por cosas que son inusuales para ellos”, afirma.

Por otro lado, acepta que dedican poco esfuerzo a comunicar al público local y que su estrategia inicial ha estado enfocada en el público extranjero. Sin embargo están convencidos que en la medida en que las propuestas se solidifiquen van a empezar a atraer al público local “Para nosotros es importante avanzar en ese sentido. Queremos expandirnos y poder brindar servicios ejecutivos y de gastronomía especializada. Creemos que existe un pequeño círculo local de alta gama que podrá y sabrá apreciarlo. Allí focalizaremos nuestros esfuerzos de comunicación”, concluye.