Notas
El Colegio Sotero Arizu de Villa Atuel y un festejo popular por sus 50 años
La villa cabecera de Villa Atuel festejó este sábado el 50 Aniversario del colegio Sotero Arizu; el Gobierno Provincial entregó un subsidio de 50.000 pesos al Obispado de San Rafael para financiar las remodelaciones del colegio y la capilla.
Los pobladores de la localidad de Villa Atuel festejaron con emotividad este último sábado el 50 Aniversario del Colegio Sotero Simón Arizu, centro educativo y evangelizador de gran relevancia a lo largo de la historia del poblado villatuelino.
Ante la presencia del director de Políticas Socioeducativas de la provincia, profesor Marcelo Hugo, quien asistió en representación del Gobernador Celso Jaque, la intendente de San Rafael, Cristina Da Dalt, el delegado Municipal Fabián Norrito, el subcomisario de la Comisaría 26 de Villa Atuel, Raúl Palomo, entre otras autoridades educativas y muchos de los ex alumnos del Colegio, se llevaron adelante una serie de actos que tuvieron lugar en el patio central del establecimiento.
Los festejos contaron con la presencia del Monseñor Eduardo María Taussig, quien celebró una misa en la misma capilla de la cincuentenaria escuela.
Sus paredes se levantaron por iniciativa de don Sotero Arizu y su esposa, Práxedes Garde, en un predio de una manzana entre las calles Balbino Arizu, Godoy Cruz, 25 de Mayo y Emilio Civit del poblado de Villa Atuel.
La Congregación de Hermanas Misioneras de la Consolata estuvo al frente del colegio durante los primeros 33 años. Después de 1994 se hicieron cargo las religiosas del Verbo Encarnado y luego pasó al Obispado de San Rafael, institución que recibió un subsidio de 50.000 pesos por parte del Gobierno Provincial que serán destinados a la refacción del edificio escolar y la capilla.
Luego de los actos protocolares una multitud se acercó al Polideportivo de la Parroquia Inmaculada Concepción donde se montó un patio de comidas y una serie de números artísticos que le dieron un marco popular a los festejos.
Empanadas, sándwiches de pernil y choripanes podían comprarse a un precio accesible en un polideportivo repleto de lugareños, ex alumnos e invitados especiales.
Luego de los actos protocolares una multitud se acercó al Polideportivo de la Parroquia Inmaculada Concepción donde se montó un patio de comidas y una serie de números artísticos que le dieron un marco popular a los festejos.
Empanadas, sándwiches de pernil y choripanes podían comprarse a un precio accesible en un polideportivo repleto de lugareños, ex alumnos e invitados especiales.