Notas
Navidad, sol, agua y amigos en Los Reyunos
Los que salieron en la noche se levantan tarde y muchos, luego de almorzar deciden ir a alguno de los espejos de agua que posee San Rafael. Muchos son los que “económicamente” disfrutan del lago Los Reyunos. Con amigos o en familia bajar por algunas rocas un tanto peligrosas, conlleva el placer de un chapuzón reconfortante ante al calor.
Algunos se quedan en la casa, o salen al parque, otros refieren ir al Valle Grande o al Nihuil. Están los que pagan la entrada a alguno de los clubes de Los Reyunos y otros, como éstos, que prefieren “gasoleramente” reemplazar la reposera por sentarse en las piedras con los pies en el agua y pasar igual una tarde de Navidad bajo el sol.
Varios aprovecharon para llevar el pan dulce, gaseosas, cerveza, sidra y seguir festejando Navidad escuchando música con amigos. Algunos hasta bajaron los cerros desde la ruta hasta el lago con la heladera de camping al hombro. “Venimos siempre que podemos, la verdad que se disfruta mucho acá”, dice un joven antes de saltar al agua.
Al ser cerros un poco empinados, se pone peligroso cuando el lago, como hoy, está bajo. “Me da un poco de miedo por los chicos porque a veces no miden las consecuencias, hay piedras un poco flojas y ellos bajan igual”, resalta una señora que mira desde arriba, y agrega “hace un rato bajó una mujer con el chango de un bebé, a mí me da miedo”.
Sin darle demasiada importancia a la altura, los jóvenes quieren disfrutar de los amigos y hacer una tarde de Navidad diferente y a muy bajo costo, solamente hay que manejar algunos kilómetros hasta Los Reyunos, bajar con cuidado algunas piedras y saltar al agua. “Nosotros nos quedamos a pescar esta noche, la verdad es que está inmejorable el día”, señala un bañista.
![]() |
Al ser cerros un poco empinados, se pone peligroso cuando el lago, como hoy, está bajo. “Me da un poco de miedo por los chicos porque a veces no miden las consecuencias, hay piedras un poco flojas y ellos bajan igual”, resalta una señora que mira desde arriba, y agrega “hace un rato bajó una mujer con el chango de un bebé, a mí me da miedo”.
![]() |
Sin darle demasiada importancia a la altura, los jóvenes quieren disfrutar de los amigos y hacer una tarde de Navidad diferente y a muy bajo costo, solamente hay que manejar algunos kilómetros hasta Los Reyunos, bajar con cuidado algunas piedras y saltar al agua. “Nosotros nos quedamos a pescar esta noche, la verdad es que está inmejorable el día”, señala un bañista.

