Notas
Una triste fiesta de egresados en San Rafael
El sábado en “Il Castello” lo que debió ser una fiesta de egresados, se vio opacado por diversos problemas en la organización del evento. Un fin de año opacado en San Rafael.
El 13 de agosto las un grupo de padres de alumnas de la escuela Mercedes Álvarez de Segura firmó un contrato con Wholter y N&C mix producciones dirigidas por Walter Arenas y Danilo Arias, para la realización de la fiesta a las egresadas de los 5 quintos que tiene esa escuela, alrededor de 150 jóvenes que con sus familias sumarían cerca de 750 personas.
Las tarjetas para la fiesta tuvieron un costo de $160 cada una. Según consta en el contrato, entre otras cosas Wholter y N&C mix producciones se comprometían a: seguridad toda la noche, decoración del salón, show en vivo, música, sonido e iluminación, regalos durante toda la noche, cotillón, 1 DVD por egresado, 1 videoclip de cada curso para proyectar en la fiesta y 4 fotos por alumno a elección que se entregaría en el mes de marzo.
En cuanto al catering la empresa se comprometió a brindar servicio de mozos, mesas, sillas vestidas, mantelería y vajilla. La recepción tendría un copetín, mesa agridulce, tablas de variedades de fiambres y bebidas. El primer plato sería jamón crudo y variedades. Segundo plato, empanadas criollas y de jamón y queso. Tercer plato, lomo mechado con crema y variedad de ensaladas y luego postre helado. Habría bebidas de primeras marcas para la cena y para el brindis, y bebidas alcohólicas para mayores de edad.
Sin embargo varios problemas en la organización llevaron a que la fiesta dejara de serlo para convertirse en un mal momento para los agasajados. Los padres damnificados se acercaron esta mañana a la Dirección de Fiscalización, Control y Defensa del Consumidor, Delegación Zona Sur, para presentar el reclamo correspondiente.
Según explicaron, las puertas del salón se abrieron más tarde de lo previsto, y teniendo en cuenta que corría mucho viento, familiares de las egresadas –entre ellos varios ancianos- “pasaron frío por casi una hora y media en la vereda”. Luego las mesas asignadas habrían sido cambiadas de lugar lo que “no les permitió a algunos padres ver el ingreso de sus hijas”. Según explicó uno de los damnificados que prefirió no dar su nombre, la empresa organizadora “se habría comprometido a poner dos pantallas gigantes, aunque sólo hubo una. La bebida se sirvió caliente y la comida fría y el plato principal no alcanzó para todas las personas presentes. Un 50% de la gente se quedó sin comer. No se sirvió el postre. Creí que a un valor de 160 pesos la tarjeta, se garantizaba una buena fiesta. Fuimos estafados y muchos tuvimos que pedir préstamo para comprar las tarjetas y ropa para la fiesta”.
“Había chicos que lloraban y levantaban ellos mismos las mesas para poder iniciar el baile. Hubo chicos que no pudieron bailar el vals y eso iba a quedar en un video, pero no sabemos qué va a pasar con eso”, agregó y aseguró en cuanto a la seguridad del local que “si había que desalojar el salón las puertas eran muy chicas”. Al respecto Mediamza.com tuvo acceso al acta de habilitación de Il Castello para comprobar que se encuentra apto para funcionar.
Otro padre, Roque Villar, manifestó que “hubo mal recibimiento porque hubo gente que pasó frío y no había comida de entrada. El plato principal ni lo vimos. A las 2 de la mañana todavía había gente que no comía. Fuimos estafados”.
El responsable de la empresa organizadora, Walter Arenas, quien había firmado el contrato, se comprometió el mismo sábado ante una escribana a devolverles a los damnificados 90 de los 160 pesos. Esta mañana se pudo comprobar que algunos padres estuvieron de acuerdo, mientras que hay otros que quieren iniciar acciones judiciales por estafa.
Arenas habló con Mediamza.com y dijo “nos jugaron en contra muchos factores. Nos juega el clima en contra porque se puso fría y se perdió el poder organizar una buena recepción con cosas que había para brindarle a la gente. La gente quería ingresar muy rápido por el frío y se ‘avalanchó’. Si bien había muchos problemas con el tema de la organización en la puerta porque había pocos para hacer el ingreso, muchos entraron sin saber en qué mesa iban ubicados entonces adentro me faltaban espacios, me faltaban lugares. Desde ahí la primer falencia.
A lo largo de la noche, comenzó muy tarde la llegada de la comida. Se saca antes del horno para llevarla a la mesa y llegó prácticamente fría, las empanadas y la carne que llegaron a algunas partes. Hubo una falencia: no es que no había comida para todos sino que comenzaron a servir dos porciones que iban uno en cada plato y al tardar los mozos en llegar con la comida se vino una avalancha de papás a la cocina muy furiosos y había que calmar los ánimos y llegar a un buen fin. Sé lo importante que es el sacrificio de cada una de las familias”.
Arenas aseguró que nunca se negó a llegar a algún arreglo, y que tampoco quiso irse del lugar. Desligó responsabilidad sobre los dueños del local “Il Castello” Cesar y Alberto Bellizi. “Yo soy el único responsable. Nada que ver el lugar ni los hermanos Bellizi. El responsable soy yo porque la falencia me ocurrió a mí”, dijo y afirmó que “da la cara y que el 22 de 16:30 a 22 hs. se hará la retribución del dinero ($90) a quienes vayan a buscarlo con sus respectivas tarjetas”. “Si sacamos cuentas me va a costar muchísimo levantarme de este tropiezo. Es la primera vez que me ocurre algo así, incluso algunos papás que estaban ahí admitieron que eligieron este servicio porque estuvieron en fiestas organizadas por mí, y se fueron muy satisfechos”, aseguró.
“Había chicos que lloraban y levantaban ellos mismos las mesas para poder iniciar el baile. Hubo chicos que no pudieron bailar el vals y eso iba a quedar en un video, pero no sabemos qué va a pasar con eso”, agregó y aseguró en cuanto a la seguridad del local que “si había que desalojar el salón las puertas eran muy chicas”. Al respecto Mediamza.com tuvo acceso al acta de habilitación de Il Castello para comprobar que se encuentra apto para funcionar.
Otro padre, Roque Villar, manifestó que “hubo mal recibimiento porque hubo gente que pasó frío y no había comida de entrada. El plato principal ni lo vimos. A las 2 de la mañana todavía había gente que no comía. Fuimos estafados”.
El responsable de la empresa organizadora, Walter Arenas, quien había firmado el contrato, se comprometió el mismo sábado ante una escribana a devolverles a los damnificados 90 de los 160 pesos. Esta mañana se pudo comprobar que algunos padres estuvieron de acuerdo, mientras que hay otros que quieren iniciar acciones judiciales por estafa.
Arenas habló con Mediamza.com y dijo “nos jugaron en contra muchos factores. Nos juega el clima en contra porque se puso fría y se perdió el poder organizar una buena recepción con cosas que había para brindarle a la gente. La gente quería ingresar muy rápido por el frío y se ‘avalanchó’. Si bien había muchos problemas con el tema de la organización en la puerta porque había pocos para hacer el ingreso, muchos entraron sin saber en qué mesa iban ubicados entonces adentro me faltaban espacios, me faltaban lugares. Desde ahí la primer falencia.
A lo largo de la noche, comenzó muy tarde la llegada de la comida. Se saca antes del horno para llevarla a la mesa y llegó prácticamente fría, las empanadas y la carne que llegaron a algunas partes. Hubo una falencia: no es que no había comida para todos sino que comenzaron a servir dos porciones que iban uno en cada plato y al tardar los mozos en llegar con la comida se vino una avalancha de papás a la cocina muy furiosos y había que calmar los ánimos y llegar a un buen fin. Sé lo importante que es el sacrificio de cada una de las familias”.
Arenas aseguró que nunca se negó a llegar a algún arreglo, y que tampoco quiso irse del lugar. Desligó responsabilidad sobre los dueños del local “Il Castello” Cesar y Alberto Bellizi. “Yo soy el único responsable. Nada que ver el lugar ni los hermanos Bellizi. El responsable soy yo porque la falencia me ocurrió a mí”, dijo y afirmó que “da la cara y que el 22 de 16:30 a 22 hs. se hará la retribución del dinero ($90) a quienes vayan a buscarlo con sus respectivas tarjetas”. “Si sacamos cuentas me va a costar muchísimo levantarme de este tropiezo. Es la primera vez que me ocurre algo así, incluso algunos papás que estaban ahí admitieron que eligieron este servicio porque estuvieron en fiestas organizadas por mí, y se fueron muy satisfechos”, aseguró.