Notas
Crisis del agua, los precios y el mercado inmobiliario
En Mendoza el avance urbano le ha sacado una amplia ventaja a la expansión de la infraestructura básica. Por eso hay lugares como El Challao o la parte Oeste de Chacras de Coria que han crecido sin servicios básicos o zonas de Guaymallén, Las Heras y Godoy Cruz que han sumado usuarios sin que la capacidad de transporte y potabilización de agua haya crecido en sintonía.
Además de ser un problema social, la falta de agua en Mendoza por deficiencias y carencia de infraestructura básica para su transporte y distribución se está volviendo un problema económico para quienes tienen propiedades en las zonas más afectadas y en un determinante clave a la hora de decidir dónde invertir y qué precio pagar, admiten referentes del sector inmobiliario consultados por Mdzol.com.
“El problema del agua es clave sobre el mercado inmobiliario y los precios, porque puede ser la causa que impulse o frene una decisión de venta o compra”, explica Santiago Debé, secretario de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza y directivo de la Federación Inmobiliaria de la Argentina.
En Mendoza la crisis del agua, derivada de décadas de desinversión y falta de mantenimiento en una tejido urbano que ha cambiado radicalmente su fisonomía, tiene dos caras: las zonas donde ha avanzado la urbanización pero que carecen de servicios básicos y los lugares densamente poblados que han crecido sin que la infraestructura básica haya acompañado ese desarrollo.
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Las zonas más afectadas por la carencia de servicios básicos, entre ellos el agua potable suministrada por red, se ubica en parte del Pedemonte mendocino con algunos barrios y loteos de El Challao y todo el desarrollo urbano de Chacras de Coria hacia el oeste. En esos lugares la falta de servicios y agua es determinante para el valor de los terrenos.
Distinto y más grave es el problema de las zonas más pobladas de la provincia que están teniendo cortes y caída de presión en el suministro de agua potable justamente porque la zona urbana ha crecido a un ritmo mucho más acelerado que la infraestructura básica necesaria para cada familia.
Con distintos niveles de gravedad, cada vez que las temperaturas pasan de los 30 grados este problema se ha registrado principalmente en las zonas de Benegas y Las Tortugas, de Godoy Cruz, Dorrego y Villa Nueva de Guaymallén y la franja comprendida entre las calles Perú y Boulogne Sur Mer de Las Heras. Estas son las zonas más golpeadas de la provincia donde los vecinos ya desde el año pasado se vienen mostraron indignados por la falta de agua (cortes de suministro o caída de presión que les impide recargar los tanques) y hasta han amenazado con cortes, puebladas y dejar de pagar por un servicio que no se les está brindando.
En estos lugares el problema es tan básico como grave: por años se han sumado nuevas bocas para el uso de agua potable (hogares usuarios) sin que aumente la cañería que transporte el agua ni la capacidad de potabilización del fluido (pozos y plantas potabilizadoras).
“La disponibilidad de agua potable en términos generales es lo que le da valor comercial a cualquier propiedad. Sin agua, un terreno no tiene valor. Ahora bien, el problema de la falta de agua no está instalado, como sí ocurre con la inseguridad, en la cabeza de las personas al momento de decidir la compra de una vivienda o un terreno, ya que el común de la gente compra allí donde le gusta y le alcanza el dinero, aunque después tenga que estar reclamando en la municipalidad porque los servicios son deficientes. Sí, en cambio, este problema está instalado en los desarrolladores e inversores inmobiliarios, ya que son estos los que terminan fijando los precios de mercado. Por esta razón es que casas, lotes y barrios privados en la primera zona (Luján, Chacras, Vistalba) cuestan más que propiedades de similares características en otras zonas de la provincia”, explicó Pablo Cocucci, de la inmobiliaria que lleva su nombre.
