Notas
Gobierno y pejotistas declaran la guerra a la UCR
Juntaron unos 1.500 militantes en un salón de Guaymallén para el lanzamiento de la "Línea Mendoza", que agrupa al gabinete de Celso Jaque, cinco intendentes y el histórico Rolo Gabrielli. Prometieron que vencerán al radicalismo. Cazabán dijo que el conductor del movimiento es el gobernador, pero el resto sostuvo que el liderazgo es compartido por muchas cabezas.
Fuera del calendario electoral, el Gobierno provincial y una parte significativa del justicialismo mendocino se pusieron en la noche de este jueves en marcha para las elecciones de 2011. Con un acto en el salón Báltico de Guaymallén, al que concurrieron unas 1.500 personas, se lanzó la "Línea Mendoza", en la que confluyen el Poder Ejecutivo en pleno, cinco intendentes y algunos dirigentes sindicales y referentes sociales y del Polo Social (que hace un tiempo había abandonado las líneas del oficialismo por gruesas diferencias con su política de derechos humanos).
Fue un evento muy organizado (la policía cortó el tránsito y hubo muchos militantes movilizados) para mostrar mística peronista, donde los oradores hicieron hincapié en pegarle al radicalismo y en destacar el "modelo" nacional de Néstor y Cristina de Kirchner. Pero que dejó en soledad al secretario Alejandro Cazabán en su reclamo para que Celso Jaque sea reconocido como el conductor del movimiento y que también redujo a un plano secundario la participación de un histórico: el ex gobernador Rodolfo Gabrielli.
Una primera aclaración necesaria: anoche no nació el "jaquismo". El gobernador apenas estuvo presente a través de una carta elogiosa hacia el movimiento y en las palabras del secretario Cazabán, quien reclamó para Jaque el puesto de "conductor" del sector. El resto de los protagonistas apenas se recostó en la figura del mandatario y eligió para sus discursos una fórmula de éxito asegurado: atacar al radicalismo comop contraste del modelo "virtuoso" del kirchnerismo.
En este sentido, fue Cazabán el encargado de abrir el fuego al sostener que la UCR "está al servicio de los grupos económicos" y en contra de la gente, línea que retomó más tarde el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, al anunciar que "a Cobos, el usurpador de la vicepresidencia, lo estamos esperando para derrotarlo en Mendoza".
Más tarde continuaría el ministro Carlos Ciurca, al decir por el micrófono que "los radicales no saben gobernar", recordando el triste desenlace del gobierno de Fernando De La Rúa. Y el cierre estuvo a cargo del presidente del PJ e intendente de Las Heras, Rubén Miranda, quien volvió a insistir en la falta de huevos de los radicales: "El otro día repartieron huevos, pero no eran los de ellos, los tuvieron que comprar", exclamó en referencia a la manifestación de los ediles radicales de su departamento.
Los justicialistas de la Línea Mendoza trataron una y otra vez a los radicales Cobos, Ernesto Sanz y Alfredo Cornejo de "gorilas" y dijeron que los últimos dos gobiernos radicales (el de Cleto y el de Roberto Iglesias) no consiguieron concretar una sola transformación para Mendoza. "Dejaron que los franceses hicieran lo que querían con el agua", ejemplificó Miranda.
En contraste, destacaron las medidas del gobierno de Cristina (eliminación de las AFJP, asignación universal, reducción de la pobreza) y realzaron al de Jaque como un continuador de sus políticas en Mendoza.
Fue una hora y media de discursos y mucho batifondo que sirvió para demostrar que "el peronismo está en pie" y va a dar batalla en 2011. Aunque no se pueda deducir de antemano quien liderará esta gesta.
Los intendentes Miranda y Alejandro Abraham (Guaymallén) trataron de reducir a "diferencias metodológicas" las que existen con el sector azul y de Omar Félix (que se ha parado en la vereda de enfrente en el PJ). Gabrielli por su parte, consideró que la Línea Mendoza tiene la virtud de movilizar al justicialismo y toleró el tibio recibimiento de las bases movilizadas, además de aceptar que no sería uno de los oradores de la noche.
Un par de sindicalistas pusieron la cara para demostrar su acompañamiento (José Scoda, de las estaciones de servicio; y Rodolfo Calcagni, de los choferes de colectivos) y la agrupación de un histórico aplaudidor de Jaque, Mariano Maure (MUP), fue exhibida como una muestra de la apertura social de la Línea Mendoza.
Lo que se vio en Guaymallén anoche es lo que hay en buena parte del peronismo: el deseo y la actitud de salir a dar pelea, pero sin que aparezca un líder claro que conduzca al PJ a la victoria.
Tres altas fuentes de la Línea Mendoza confirmaron anoche a MDZ que los liderazgos dentro de la "Línea Mendoza" no están definidos y que a Jaque, el principal elector, quieren dejarlo acotado en su rol institucional. "Por encima", sostienen, aunque más bien parece estar al costado de la discusión políticas en las que se definirán las próximas candidaturas provinciales.
Una vuelta de página esperanzada y decorosa, además de necesaria para retener el poder, tal vez sea la frase que mejor describe el acto justicialista de anoche.
Los justicialistas de la Línea Mendoza trataron una y otra vez a los radicales Cobos, Ernesto Sanz y Alfredo Cornejo de "gorilas" y dijeron que los últimos dos gobiernos radicales (el de Cleto y el de Roberto Iglesias) no consiguieron concretar una sola transformación para Mendoza. "Dejaron que los franceses hicieran lo que querían con el agua", ejemplificó Miranda.
En contraste, destacaron las medidas del gobierno de Cristina (eliminación de las AFJP, asignación universal, reducción de la pobreza) y realzaron al de Jaque como un continuador de sus políticas en Mendoza.
Fue una hora y media de discursos y mucho batifondo que sirvió para demostrar que "el peronismo está en pie" y va a dar batalla en 2011. Aunque no se pueda deducir de antemano quien liderará esta gesta.
Los intendentes Miranda y Alejandro Abraham (Guaymallén) trataron de reducir a "diferencias metodológicas" las que existen con el sector azul y de Omar Félix (que se ha parado en la vereda de enfrente en el PJ). Gabrielli por su parte, consideró que la Línea Mendoza tiene la virtud de movilizar al justicialismo y toleró el tibio recibimiento de las bases movilizadas, además de aceptar que no sería uno de los oradores de la noche.
Un par de sindicalistas pusieron la cara para demostrar su acompañamiento (José Scoda, de las estaciones de servicio; y Rodolfo Calcagni, de los choferes de colectivos) y la agrupación de un histórico aplaudidor de Jaque, Mariano Maure (MUP), fue exhibida como una muestra de la apertura social de la Línea Mendoza.
Lo que se vio en Guaymallén anoche es lo que hay en buena parte del peronismo: el deseo y la actitud de salir a dar pelea, pero sin que aparezca un líder claro que conduzca al PJ a la victoria.
Tres altas fuentes de la Línea Mendoza confirmaron anoche a MDZ que los liderazgos dentro de la "Línea Mendoza" no están definidos y que a Jaque, el principal elector, quieren dejarlo acotado en su rol institucional. "Por encima", sostienen, aunque más bien parece estar al costado de la discusión políticas en las que se definirán las próximas candidaturas provinciales.
Una vuelta de página esperanzada y decorosa, además de necesaria para retener el poder, tal vez sea la frase que mejor describe el acto justicialista de anoche.