Notas
OSEP no a afiliados voluntarios de más de 45
Desde la obra social de los empleados públicos explicaron que se estableció ese límite debido a que las personas mayores "ingresan consumiendo" en "detrimento de los empleados públicos". "No es lógico desde el punto de vista médico-social", opinó el ex ministro Calletti. También criticó duramente al ex presidente de OSEP, Marcelino Iglesias.
Desde hace unas dos semanas los mendocinos que no tengan por opción cuidar de su salud a través de una medicina prepaga, porque no les alcanza la plata, y que hayan pasado la barrera de los 45 años, no podrán afiliarse a la Obra Social de los Empleados Públicos provinciales.
Esto fue confirmado por el director de Comercialización de la OSEP, Ariel Keselman, quien explicó que la determinación fue tomada porque “al haber bajado el nivel de edad podremos captar un mercado más joven y de esa manera equilibrar la balanza” de las prestaciones que, según dijo, “podrían ser afectadas en detrimento de los empleados públicos de la provincia”, explicó.
Asimismo manifestó que “la medida no tiene carácter retroactivo” y por ende “no afectará” a quienes teniendo una edad mayor a los 45 años sean afiliados con anterioridad a la Resolución 1.700/2010 HD, por lo que “seguirán estando cubiertos en su atención de salud”.
En defensa de la medida que ya está en vigencia en la provincia, Keselman completó: “Nos estaba ocurriendo que generalmente las personas que acudían –a la OSEP- como voluntarias lo hacían con 61, 62, 58 años, ya cuando ven que a esa edad empiezan con algunos problemitas. Veíamos entonces que por más que les hacíamos un examen de admisión ingresaban a la obra social consumiendo", apuntó.
Y añadió: "Entonces no alcanzábamos muchas veces a cubrir la cuota de la OSEP, que es la más baja del mercado. Por eso vimos que al bajar la edad podíamos alcanzar un mercado más joven, gente que a lo mejor no entre consumiendo y de esa forma también equilibrar la balanza de los afiliados de más de 60, que sí consumen. Fue para producir un equilibrio en nuestra cartera de afiliados”, reflexionó.
Sin embargo, desde el otro lado, Marcelino Iglesias, ex titular radical de la OSEP, condenó la medida considerando “que la iniciativa la armamos pensando en personas que no tenían otra alternativa. Para ellos sí era una buena alternativa de cobertura de salud. Si el problema es que se puede resentir la rentabilidad de la obra social por los voluntarios en detrimento de los empleados públicos, recuerdo que entre los años 2000 y 2007, el balance fue ampliamente positivo. Es un error”, criticó.
En ese sentido Iglesias recordó: “Cuando nosotros implementamos el sistema de afiliar a voluntarios que transitaban los 60 tuvimos dos puntos positivos. Primero eso nos obligó a mejorar los servicios porque nos pedían prestaciones que no ofrecíamos y, segundo, nos aportó un superávit –a la OSEP- que se tradujo en un beneficio económico que volcamos a los servicios de salud que benefició a los afiliados naturales, los empleados públicos”, repasó.
Otra opinión recabado fue la del ex ministro de salud provincial de la gestión de Julio Cobos, Armando Calleti. “Todo depende del criterio con que se maneje la OSEP. Desde un punto de vista empresario es lógico, porque puede significar una desinversión. Pero no desde el punto de vista médico-social”, resumió.
Considerando ese criterio médico social introducido por Caleti, Iglesias completó: “Hay que considerar además que la OSEP es la obra social del Estado provincial. Es un instrumento de equidad y forma parte de las políticas de salud de la provincia. Con la medida lo que se hace es perder el antiguo espíritu de desafío que primaba en la obra social de los mendocinos. Hoy esta gestión no tiene proyectos, planes, equipos o liderazgo. Estas medidas son ocurrencias”, selló.
Actualmente la OSEP posee en su cartera a unos 350 mil afiliados de los cuales unos 12 mil son afiliados voluntarios.
Sin embargo, desde el otro lado, Marcelino Iglesias, ex titular radical de la OSEP, condenó la medida considerando “que la iniciativa la armamos pensando en personas que no tenían otra alternativa. Para ellos sí era una buena alternativa de cobertura de salud. Si el problema es que se puede resentir la rentabilidad de la obra social por los voluntarios en detrimento de los empleados públicos, recuerdo que entre los años 2000 y 2007, el balance fue ampliamente positivo. Es un error”, criticó.
En ese sentido Iglesias recordó: “Cuando nosotros implementamos el sistema de afiliar a voluntarios que transitaban los 60 tuvimos dos puntos positivos. Primero eso nos obligó a mejorar los servicios porque nos pedían prestaciones que no ofrecíamos y, segundo, nos aportó un superávit –a la OSEP- que se tradujo en un beneficio económico que volcamos a los servicios de salud que benefició a los afiliados naturales, los empleados públicos”, repasó.
Otra opinión recabado fue la del ex ministro de salud provincial de la gestión de Julio Cobos, Armando Calleti. “Todo depende del criterio con que se maneje la OSEP. Desde un punto de vista empresario es lógico, porque puede significar una desinversión. Pero no desde el punto de vista médico-social”, resumió.
Considerando ese criterio médico social introducido por Caleti, Iglesias completó: “Hay que considerar además que la OSEP es la obra social del Estado provincial. Es un instrumento de equidad y forma parte de las políticas de salud de la provincia. Con la medida lo que se hace es perder el antiguo espíritu de desafío que primaba en la obra social de los mendocinos. Hoy esta gestión no tiene proyectos, planes, equipos o liderazgo. Estas medidas son ocurrencias”, selló.
Actualmente la OSEP posee en su cartera a unos 350 mil afiliados de los cuales unos 12 mil son afiliados voluntarios.