Presenta:

Notas

Enfermeras: Madres por partida doble

Imposible sería la vida sin su participación. Las madres festejan su día y en representación de ellas tomamos las historias de cinco que no sólo son madres de sus propios hijos, sino que lo son de muchos otros a quienes escuchan, contienen y ayudan: además de ser mamás, estas cinco mujeres son enfermeras.
Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com
Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com

Tienen un rol fundamental en el mundo de la medicina, pero no sólo por sus conocimientos empíricos, sino por su verdadero amor al prójimo, su vocación de servicio y un espíritu propio de personas especiales. Trabajan en horarios que en más de una ocasión los alejan de sus seres queridos y de esos hijos chicos que reclaman su presencia, pero que con el tiempo logran entender que deben compartir el amor de sus madres con muchas otras personas.

Con una humildad propia de quien saca sus intereses personales para darse de lleno al prójimo, estas cinco enfermeras del Hospital Schestakow hablan orgullosas de su profesión, y por sobre todo, de ser mamás.

Norma Suárez

La Supervisora del Área de cirugía, Norma Suárez es la primera en decir unas palabras. Tiene dos hijos, una chica de 28 y un varón de 22, y además tres nietos de 11, 8 y 4 años. Es Licenciada en Enfermería y docente.

¿Cómo va a festejar el día de la madre?

Junto a mis hijos, siempre en familia. Creo que es la mejor forma de pasarlo junto a los seres que uno ama.

¿Por qué eligió esta profesión?

Amo ayudar al prójimo. Amo a los seres humanos, creo en la humanidad y creo que la única forma de salvar en este momento al mundo, si se lo puede decir de esta manera, es amando al prójimo y haciendo cosas por el otro. Ser enfermera es hacer de madre. Muchísimas veces hacemos de madre de los pacientes.

¿Hace cuántos años que trabaja de esto?

23 años. Es prácticamente la edad de mis hijos. Las madres somos todas especiales, pero las madres que somos enfermeras somos más especiales que el resto, porque las enfermeras trabajamos en turnos rotativos, mañana, tarde, noche los 365 días del año y más de una vez tenemos que dejar a nuestros hijos para venir a trabajar al hospital y cuidar digamos a “los otros hijo”, a quienes contenemos ayudamos y cuidamos.

¿Cómo han tomado sus hijos su trabajo?

Lo han tomado casi como una religión. Mis hijos a veces cuando eran más chicos me recriminaban un poco mi ausencia, porque soy una mujer viuda que crió sola a sus hijos pero después cuando fueron más grandes lo entendieron, sobre todo mi hija cuando tuvo los suyos.
Si pudieron estudiar es gracias a la profesión que yo tengo. Mi hija es administradora jurídica y mi hijo estudia para chef internacional.

Iris Miras

Iris Miras tomó su profesión de una experiencia de vida, una muy ligada a su rol de madre.

Iris, ¿tiene hijos?

Tengo tres hijos. Uno de 29, uno de 27, una hija de 19 y un nieto de un año y nueve meses. Son mi vida.

¿Por qué eligió esta profesión?

Yo creo que Dios nos pone una misión a cada uno. Me di cuenta que me gustaba por un mal momento que viví: tuve mi hijo quemado en el hospital Lagomaggiore cuando tenía un año y me iba a ayudarle a las enfermeras. Desde ahí empecé a pensar en que me gustaría estudiar enfermería pero después no pude. Cuando mi hija menor tenía 5 años retomé mis estudios, terminé el secundario e hice el curso profesional. Este año me recibí de licenciada.

¿Hace cuánto que trabaja en este hospital?

Hace 10 años. Pero trabajé también en el hospital Español. Siempre amé mi profesión, amo ayudar al prójimo.

Catalina Corbalán

Con 5 hijos y dos nietos Catalina Corbalán es una enfermera con mucho trabajo.

¿Cómo se compone su familia?

Tengo 5 hijos, de 24, 22, dos de 20 y uno de 17 años. Además tengo dos nietas que están a cargo mío, las estoy cuidando así que he tenido bastante tarea en cuanto a ser madre y ahora nuevamente estoy de “madre sustituta”, digamos.
Estamos bien. Mis gemelas están estudiando en San Luis, otros dos acá en la universidad y el más chico que está terminando la secundaria.

¿Cuánto tiempo hace que es enfermera?

Hace 30 años que comencé este camino. En este hospital hace 28 años que trabajo, y dos años antes en otro lugar.
Toda la crianza de mis hijos la hice trabajando.

¿Cómo es esta profesión?

Es hermosa. De niña siempre quise ser enfermera, en la primaria me ponían la cruz roja y “atendía a los accidentados”. Luego quise estudiar a través del correo porque yo vivía en el campo pero fue imposible por falta de dinero.
Después me vine a la ciudad y comencé a trabajar mentras hacía un curso de auxiliar acá en el hospital. Era becada porque si no lo podría haber hecho.
Hace 12 años me recibí de licenciada.

¿Cómo acomodó su trabajo a ser mamá?

Con la ayuda de la familia. Una buena integración familiar, con mi marido que colaboró bastante, y tengo una hermana que estuvo siempre en casa y me ayudaba. Por eso esto de un núcleo familiar es tan importante. Conservar el hogar, tener una familia y un esposo que ayuda. Mis hijos están muy contentos, nunca tuve quejas por haberme ido a trabajar.

¿Pasará el domingo con ellos?

Sí, mis hijas de San Luis no creo que vengan porque están en plena época de exámenes y no pueden, pero siempre estamos muy juntos y unidos.

 Sandra Alarcos

Sandra Alarcos habla de la importancia de superarse para sí misma y para el bien de su familia.

¿Por qué se dedica a esta profesión?

Mi primer trabajo fue instrumentadota quirúrgica y vi que me faltaba un poco más porque instrumentación quirúrgica era un servicio cerrado, y empecé a ser auxiliar de enfermería. Después me siguió faltando y entré en enfermería profesional y allí entré al hospital.

¿Hijos?

Tengo dos hijos, un varón de 18 años y una nena de 15. No pude ser mamá cómodamente, se hizo difícil. La mayoría del personal de enfermería son madres solteras, separadas o a cargo del hogar. Yo me divorcié con mis hijos muy pequeños y me tuve que hacer cargo del hogar. Estudiar, trabajar, tener una casa y un estudio es difícil, y siempre nuestra profesión es injusta económicamente y tuve que buscar un trabajo más para el sostén del hogar.
Traté de mejorar en la profesión y así avanzar. Hice la licenciatura e hice postgrados y especializaciones para avanzar.

Hay algo muy importante: es bueno cuando los hijos ven que la mamá trabaja, y que es tan responsable y familia del hospital. Tenemos que aprender a compartir porque tenemos el mismo tiempo de trabajo acá que en la casa.
Hace poco que soy jefa de servicio y tengo que aprender a escuchar, a resolver los problemas de las chicas: que los hijos, que la escuela, que los actos… cómo ensamblar el trabajo diario con el hogar y la rutina cuando son horarios rotativos.

Casi todas las enfermeras están estudiando. Por ahí no se ve socialmente nuestro trabajo. Los hijos cuando las mamás trabajan son increíbles por su apoyo. Siempre es como uno los educa.

Rosa Sánchez

Finalmente nos deja su palabra Rosa Sanchez, enfermera y madre desde hace mucho tiempo.

¿Tiene hijos?

Sí, tengo dos, de 29 y 26 años. Además estoy esperando un nieto que llegará en marzo si Dios quiere.

¿Por qué Enfermería?

Porque me gusta por vocación. Es una forma de llegar al prójimo. Trabajar de esto es ser mamá de mucha gente.
Hay que contener a los pacientes, a veces atendemos a las madres que llegan con sus bebés y es una forma de educar, de estar con ellas. Es importante esta profesión que elegí. No me arrepiento de haberla elegido porque me ha dado muchas satisfacciones en mi vida.

¿Hace cuántos años que trabaja como enfermera?

Acá en este hospital 26, pero tengo 7 años en otro lado así que son más de 30 años de servicio. Trabajo en el servicio quirúrgico, pero he pasado por todos los servicios del hospital. Trabajé en neonatología, en maternidad, en pediatría y en mis comienzos como enfermera fueron en una sala de maternidad donde atendí junto con el médico varios partos.

¿Cómo tomaron sus hijos este trabajo?

Diría que bien, se sienten orgullosos de su madre. Por ahí por mis horarios he estado un poco lejos, pero se acostumbraron y hoy lo aceptan muy bien.

Con estas pequeñas entrevistas y en la persona de estas loables mujeres pretendimos darles un merecido homenaje a todas las madres que día a día y dando lo mejor de sí, cumplen ese rol tan fundamental para la sociedad entera.

Decía José Hernández “no se hallará una mujer a la que esto no le cuadre: yo alabo al Eterno Padre, no porque las hizo bellas, sino porque a todas ellas les dio corazón de madre”.



Mediamza.com desea a nuestras entrevistadas de hoy  y a todas las madres que nos leen que pasen un muy feliz día rodeadas del afecto y cariño de sus seres queridos.