Notas
Tanús se peleó con Jaque y amenaza con irse
El Presidente de la Cámara de Diputados se peleó con el gobernador y advirtió que podría mudarse al peronismo disidente en febrero, cuando la Legislatura retome la actividad.
El gobernador Celso Jaque podría tener un complicado arranque del año en la Legislatura por los problemas internos que nunca supo sofocar.
El viernes, unas horas antes de que se sancionara el Presupuesto 2010, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, dejó trascender un fuerte enojo con el mandatario, originado en diferencias por la estrategia política adoptada durante su tratamiento.
Tanús ya se preparaba para irse de vacaciones, pero antes de hacerlo dejó un mensaje inquietante: "En este momento, Jorge tiene una pata adentro y otra afuera del oficialismo. Y va a definir qué hace cuando vuelva de las vacaciones", comunicaron fuentes de la Legislatura.
Así, la amenaza del justicialista de San Martín no es sólo dejar la presidencia de Diputados, lo que de por sí sería un problema, si no que también baraja la posibilidad de pasar a ser un "peronista disidente" más del firmamento legislativo.
Y podría generar, en efecto dominó, otras deserciones. Desde que Jaque efectuó el último cambio de gabinete sin consultar ni avisar a los sectores importantes del PJ, la relación del gobernador con los azules del peronismo es de extrema tensión. Tanús milita en el sector azul, así como el jefe del bloque de diputados oficialistas, Carlos Bianchinelli, hombre de confianza de Adolfo Bermejo. Ambos trabajan como una dupla en la Legislatura.
En consecuencia, si Jaque pierde a uno, no sería una sorpresa que también lo perdiera al otro. Carlos Bianchinelli nunca estuvo cómodo con el estilo del gobernador ni el de su entorno. Y es uno de los que dijo recientemente que sólo "por ahora" continuará con Jaque.
Aunque no es él el que amenaza en esta oportunidad al Ejecutivo, si no su "socio" en Diputados. Los problemas entre el presidente Tanús y el gobernador empezaron hace rato, con posturas diferentes y hasta desafiantes en temas cruciales. Por ejemplo, la ley de Medios, que fue defendida por el gobernador, resultó cuestionada por el jefe de Diputados, quien ha confesado en más de una oportunidad que no es kirchnerista.
Pero el mal clima se profundizó durante la discusión del Presupuesto 2010. Tanús fue el responsable de un arreglo con el Partido Demócrata para que el PJ consiguiera los votos. Ese acuerdo implicaba algunas concesiones del oficialismo que, según el entorno del presidente legislativo, el Poder Ejecutivo conocía.
No obstante, en medio de la negociación con el PD y cuando el presupuesto aún no había sido sancionado, el propio gobernador salió a amenazar con que lo vetaría si no se respetaba íntegramente el proyecto oficial. En consecuencia, el legislador se sintió desautorizado. Y en alguna medida, traicionado.
Ahora los allegados a Tanús aseguran que su intención de dejar el oficialismo no es una puesta en escena común y corriente. Aunque aclaran que nada se formalizará hasta febrero, cuando la Legislatura retome su actividad.
¿Será un síntoma temprano de los reacomodamientos políticos del peronismo mendocino con vistas a 2011?
En consecuencia, si Jaque pierde a uno, no sería una sorpresa que también lo perdiera al otro. Carlos Bianchinelli nunca estuvo cómodo con el estilo del gobernador ni el de su entorno. Y es uno de los que dijo recientemente que sólo "por ahora" continuará con Jaque.
Aunque no es él el que amenaza en esta oportunidad al Ejecutivo, si no su "socio" en Diputados. Los problemas entre el presidente Tanús y el gobernador empezaron hace rato, con posturas diferentes y hasta desafiantes en temas cruciales. Por ejemplo, la ley de Medios, que fue defendida por el gobernador, resultó cuestionada por el jefe de Diputados, quien ha confesado en más de una oportunidad que no es kirchnerista.
Pero el mal clima se profundizó durante la discusión del Presupuesto 2010. Tanús fue el responsable de un arreglo con el Partido Demócrata para que el PJ consiguiera los votos. Ese acuerdo implicaba algunas concesiones del oficialismo que, según el entorno del presidente legislativo, el Poder Ejecutivo conocía.
No obstante, en medio de la negociación con el PD y cuando el presupuesto aún no había sido sancionado, el propio gobernador salió a amenazar con que lo vetaría si no se respetaba íntegramente el proyecto oficial. En consecuencia, el legislador se sintió desautorizado. Y en alguna medida, traicionado.
Ahora los allegados a Tanús aseguran que su intención de dejar el oficialismo no es una puesta en escena común y corriente. Aunque aclaran que nada se formalizará hasta febrero, cuando la Legislatura retome su actividad.
¿Será un síntoma temprano de los reacomodamientos políticos del peronismo mendocino con vistas a 2011?