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Notas

El cobismo ya debate quién será su candidato 2011

Hay por lo menos cinco dirigentes anotados en la carrera. Pero también, se discuten dos modelos: controlar la UCR o ampliar un frente con otros partidos.
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La carrera dentro del cobismo para obtener la gobernación en 2011 arrancó muy rápido: en la propia madrugada del lunes 29, uno de los potenciales candidatos al sillón de San Martín daba una primera señal de sus pretensiones futuras.

Julio Cobos y los candidatos triunfadores no terminaban de bajarse del escenario del Hotel Huentala, ese tablón desde el cual festejaron una victoria por casi 25 puntos sobre el justicialismo, que Alfredo Cornejo ya invitaba desde su teléfono celular a prolongar la alegría en un pub de la calle San Martín sur.

Los convocados fueron radicales de Godoy Cruz y, dicen, algunos peronistas aliados al cobismo. También estuvo allí el encargado de la campaña electoral del Frente Cívico, Gustavo Videla, uno de los principales ganadores silenciosos de la disputa del domingo 28.

La fiesta duró casi toda la noche, con “el Alfredo” en el centro de la pista, y el núcleo duro de su proyecto para gobernar la provincia alrededor. Los invitados probablemente empezaron a charlar allí cómo harán para concretar el logro mayor en 2011.

Efectivamente, el proyecto de Cornejo para ser el próximo gobernador de Mendoza está en marcha y tiene un par de premisas claras: seguir construyendo consenso interno y armar su candidatura a partir del control de una UCR normalizada.

“El radicalismo tiene que liderar este proyecto. Queremos ver si el interventor Carlos Le Donne cumple con la promesa de convocar a internas en el radicalismo entre octubre y noviembre”, afirma Cornejo, abriendo el primer desafío post electoral en la fuerza opositora que lidera Cobos.

Pero Cornejo no es el único que se anota para la extensa pelea política que se desarrollará en el seno de cobismo hasta mediados de 2011. Y especialmente, no es el único portador de un modelo político para conseguirlo.

Juan Carlos Jaliff es otro de los candidatos naturales del cobismo para la gobernación. Jaliff es hoy el presidente del CONFE, ese partido que Cobos creó en 2007 para poder competir en las elecciones, debido a la proscripción que le impuso la UCR.

Llamativamente Jaliff no le da ninguna importancia a la normalización de la UCR. La mira de afuera y se aferra a la construcción de un frente cobista sin hegemonía radical. Desde allí amaga también con construir su candidatura a gobernador para 2011, sin música de boliche de fondo.

“El problema del CONFE y la UCR no es determinante. El Frente Cívico es el que ganó las elecciones y tiene que subsistir. Nosotros tenemos en el frente, por ejemplo, al presidente del bloque de Felipe Solá en el Congreso de la Nación, que es Enrique Thomas. La pata peronista tiene que existir y hay que exportar el frente fuera de la provincia, incorporando más partidos, porque Cobos es el único candidato no justicialista para la presidencia”, se despacha el ex vicegobernador.

La batalla entre los dos modelos de cobismo está planteada. Uno hace pie en la recuperación del radicalismo y en Cornejo, un dirigente que no duda en ir al choque con el propio Cobos por cuestiones de construcción política. El otro, en la actitud frentista de Jaliff y la militancia de la causa cobista, sin cuestionamiento alguno hacia la figura del vicepresidente ni sus preceptos políticos.

Pero esos dos modelos abren, a su vez, a un espectro más amplio de candidatos a la gobernación en 2011. Un listado que no se termina en Jaliff y Cornejo.

Más candidatos

La victoria electoral habilita por estas horas a muchos radicales y cobistas a mostrar pergaminos que los habilitarían a luchar por la gobernación dentro de dos años y medio.

El senador nacional Ernesto Sanz es quizás el principal símbolo de la victoria del domingo 28. Sanz consiguió un nuevo periodo como legislador nacional liderando la lista del Frente Cívico, pero los números también le permitieron despejar dudas sobre su “cobismo”, la fe que abrazó el sanrafaelino una madrugada en julio de 2008, cuando el vicepresidente votó en contra de las retenciones kirchneristas. Su elección fue aprobada por las urnas el domingo pasado.

La duda de muchos es si Sanz tendrá realmente vocación por gobernar la provincia dentro de dos años. Algunos radicales mendocinos aseguran haberle escuchado decir que no es su objetivo. Además, Sanz ya desechó esa chance en 2003, cuando negoció con Roberto Iglesias bajarse de su postulación, a cambio de su primera candidatura a senador nacional. Y una más: en el radicalismo local lo ven como el principal sostén intelectual y político de Cobos en la aventura que se viene para el ex gobernador: la pelea por la presidencia de la Nación.

La ex ministra de Economía Laura Montero es otra cobista que nadie se anima a dejar afuera de esta disputa. Montero ha tenido una carrera meteórica en política, pura y exclusivamente por obra y gracia de Julio Cobos. Ya ganó dos elecciones de la mano del vicepresidente y Cobos ya la puso en carrera una vez por la gobernación, en 2007. ¿Quién puede descartar que vuelva a hacerlo?

Los que ya están objetando sus chances señalan su nula militancia partidaria. Y el propio hecho de que quedó afuera en la grilla de candidatos a gobernador en 2007, por esa misma razón. En el caso de Montero, todo dependerá otra vez de Cobos. Y hay quienes apuestan a que el vicepresidente tendrá interés cero en 2011 por las cuestiones locales, ya que estará abocado a la pelea por la presidencia.

Cierra la lista preliminar de candidateables el silencioso intendente de Tunuyán, Eduardo Giner, uno de los ganadores de las últimas elecciones por el Frente Cívico. Dueño y señor de las almas y los votos en el Valle de Uco, su desafío es mejorar su proyección hacia 2011. Aunque en los pliegues del partido fue una pieza importante para reunificar a los radicales mendocinos, después del cisma entre iglesistas y cobistas.

Fayad y Roberto Iglesias también existen

Nadie los menciona como candidatos a gobernador. Pero tampoco los ignoran en el análisis de quiénes serán figuras influyentes, desde aquí a 2011.

El intendente de Capital tiene cabida sólo en uno de los dos modelos que pugnarán en el cobismo. Para el sector de Cornejo, el intendente capitalino es “una realidad” territorial del radicalismo mendocino, un dirigente con poder que hay que tener adentro del armado, aunque “se tiene que moderar” para tallar en el radicalismo que se viene. “Moderarse” significa, por ejemplo, no volver a calificar a Julio Cobos como el “padre Grassi” de la política, una comparación que hirió profundamente a Cleto.

En cambio, el bando de Jaliff dice que Fayad no tiene retorno de ningún modo. “No se vuelve de lo que hizo”, destacan desde su comando político. Cobos, afirman desde este lado, jamás perdonará que el intendente capitalino haya realizado semejantes declaraciones públicas “después de volver de sus vacaciones en el Mediterráneo”.

Donde los modelos se tocan es en el respeto hacia Roberto Iglesias. El ex gobernador y ex rival número uno de Cobos fue mucho más funcional de lo que se cree a la reunificación radical. Mucho más que Fayad, que no sólo se autoexcluyó, sino que bombardeó al resto de sus correligionarios. 

“Mide muy bien todavía en la sociedad”, sostienen desde el sector de Cornejo. “No aparecer en el bunker nuestro el domingo fue una actitud digna de parte suya. No había por qué sobreactuar. Pero Roberto puede incidir mucho en el armado que se viene”, agregan desde el bando de Jaliff.

Todos están de acuerdo en subir al mula al ascensor cobista.

Primeros pasos

La semana que ha finalizado ya puso a los dos principales protagonistas del Frente Cívico en escena. Y cada uno mostró sus cartas.  

A dos días de las elecciones, Juan Carlos Jaliff fue invitado por el ministro de Gobierno, Mario Adaro, para buscar el acuerdo opositor en acciones contra la gripe A. Jaliff le explicó a Adaro que no podía ir solo a esa reunión, porque la fuerza que ganó las elecciones es un frente político amplio. Así, se sumaron a la mesa de conversaciones la presidenta del ARI, Alejandra Namam, y Le Donne, el interventor de la UCR. El modelo frentista de Jaliff debutaba en el escenario post electoral.

El jueves llegó el turno de Cornejo. El intendente de Godoy Cruz no se quedó atrás y apareció en la Casa de Gobierno. Pero lo hizo solo. Había sido invitado por el propio gobernador Celso Jaque para hablar “de la gestión”.

Fue una reunión rara, en la que no se abordó una sola vez el resultado de las elecciones del domingo. Jaque ni siquiera felicitó a su contrincante. La actitud parecía casi una negación de lo que había pasado pocos días atrás. El gobernador estaba en pose, ponía en escena un personaje. Incluso quería encontrarse con Cornejo el martes, no el jueves, como si no fueran necesarios unos días más para curar las heridas del portazo electoral que le dieron los mendocinos.

Cornejo jura que sólo discutió con Jaque sobre las obras pendientes de la provincia en Godoy Cruz y que no llevó al cuarto piso ningún mensaje político de los ganadores de las elecciones.

“Nosotros no tenemos un ánimo destituyente, queremos que el gobernador tenga la iniciativa. Yo en lo personal, lo único que quiero es llegar bien a 2011, con apoyo interno y un buen gobierno, porque no quiero que mi candidatura sea una aventura”, afirma Cornejo.

Los dueños de los dos modelos cobistas ya dieron sus primeros pasos y demostraron que son distintos. Confrontarán, eso es seguro. Pero el ganador de esta disputa es por ahora un misterio.