Presenta:

Notas

Así será la "caza" de votos mendocinos en la última semana de campaña

Los partidos blanquearon sus estrategias. El Frente Cívico pedirá que Mendoza avale el proyecto presidencial de Cobos. El PJ seguirá respaldándose en sus intendentes. Casi todos saldrán de caravana.
123160.jpg

La febril batalla electoral 2009 parece aquietarse en la recta final. Y aunque la campaña estuvo marcada hasta aquí por los cruces y los ataques personales, más que por las propuestas de los candidatos, pocos esperan que en el final haya sorpresas de este tipo.

El volátil electorado mendocino, no obstante, es susceptible a los golpes de efecto de último momento. Lo demostró, por lo menos, en dos elecciones recientes: la que depositó a Julio Cobos en el sillón del gobernador, en 2003; y la que transformó sorpresivamente en mandatario a Celso Jaque en 2007.

Roberto Iglesias forzó el quiebre al ponerse la campaña al hombro y tratar de “ratas” a los justicialistas, torciendo el rumbo de un comicio que hasta entonces parecía encaminado a convertir en gobernador a Guillermo Amstutz, quien era entonces el crédito del PJ.

Celso Jaque hizo su propia jugada efectista hace un año y medio, cuando a poco de las elecciones invadió los medios con su mapa del delito y la promesa de bajar la inseguridad un 30 por ciento en seis meses. El golpe sirvió para dar vuelta la tendencia favorable hacia César Biffi, el candidato cobista para la gobernación.

¿Alguien estará pensando ahora en sacar un conejo de la galera a una semana de los comicios? MDZ consultó a los estrategas de los partidos y todos descartaron este tipo de rarezas. En cambio, ratificaron las principales líneas de acción que han venido desarrollando. Se mostraron previsibles.

Esto es lo que ocurrirá, entonces, si nadie se sale del molde a último momento:

--Los demócratas tratarán de venderse como “lo distinto” dentro de la oferta electoral opositora y harán un esfuerzo final por captar el voto de los jóvenes, sector en el que se creen fuertes. Prometen no poner el ojo y la plata para mellar a sus adversarios. Sacarán chapa, en spots y discursos, de propositivos.

--Según dicen, el peronismo, por su lado, seguirá jugándose a fortalecer las chances de sus candidatos con el apoyo mediático de los intendentes de más peso en la provincia. En especial, los que mandan en el primer distrito, zona donde está la mayoría de los votos.

Por supuesto, el justicialismo continuará prescindiendo del gobernador Celso Jaque para seducir al electorado, como ocurrió hasta aquí en toda la campaña.

--Los radi-cobistas, finalmente, apostarán todas las fichas que les quedan a la imagen de Cobos, ya sea en los comerciales como en el contacto directo con la gente. Aunque el "nuevo Cobos" de esta campaña se aleja de lo popular y asciende a la categoría de estadista, con pretensiones presidenciales.

Mientras, mirarán de reojo al justicialismo, ya que se mantienen a la defensiva: contra lo que dicen sus principales dirigentes, no descartan que el PJ ataque a los candidatos del Frente Cívico para cortar el viento a favor que tienen en la mayoría de las encuestas.

PD: cierre adelantado, con un toque “Gran Cuñado”

Los demócratas se jugarán en la última semana por captar el “voto joven”, en una suerte de cierre de campaña anticipado.

“Escuchame, escuchate”, dicen los afiches amarillos del encuentro que realizarán Omar De Marchi  y compañía en el auditorio Ángel Bustelo el próximo martes. El PD quiere así enganchar a los jóvenes a través de la  caricatura en el programa de Marcelo Tinelli del propio Francisco De Narváez, socio político del PRO y, por ende, de los demócratas mendocinos.

La idea es generar un ida y vuelta con chicos, “escuchar propuestas”, sortear viajes al Congreso de la Nación y cerrar a toda fiesta: actuarán un grupo de covers y un DJ.

“Es el sector que más nos acompaña”, expresó Omar De Marchi, quien tiene en mente otra “acción” del PD para el jueves que no quiso revelar. De todos modos, el primer candidato a diputado nacional aclaró que no harán un acto masivo. “No queremos molestar gente con una movilización”, expresó. Un gesto decididamente PRO.

En las horas previas al comicio, los gansos tratarán de despegarse del resto del arco opositor para transmitir que, en realidad, el PD es la mejor opción para votar. “Vamos a transferir la idea de que no sólo hay que votar a la oposición. Hay que cambiar. Y nosotros somos lo distinto”, explicó De Marchi.

Los demócratas empezaron a gastar sus últimas balas este sábado, con la venida de Mauricio Macri, el referente nacional que el conservador partido mendocino nunca tuvo.

Y aunque no se puede descartar que en los últimos mensajes haya críticas concretas a Cobos o Jaque, el dirigente no dio indicios al respecto.

Hizo más bien hincapié en la falta de fondos para realizar el bombardeo mediático de sus competidores. “Esta es una campaña desigual en materia de recursos y centímetros en los medios, peleamos contra un vicepresidente y un ex presidente”, cerró.

PJ: una caravana sin Jaque y con los dientes apretados

La acción más relevante que tiene prevista el peronismo para los últimos cuatro días de campaña es una caravana por toda la provincia que arrancará en el sur de la provincia y finalizará con una concentración en Gran Mendoza. Todo indica que el lugar elegido sería Maipú, tierra del candidato a senador nacional, Adolfo Bermejo, donde nadie duda que pisa fuerte y puede juntar muchas almas.

La caravana se llama “Luchemos por Mendoza”, que es también la frase de los candidatos Omar Félix y Bermejo en todos los comerciales y afiches. Los candidatos se dividirán el territorio y es poco probable que el gobernador Celso Jaque los acompañe.

A esta altura, la sola mención de este “divorcio” proselitista entre los candidatos y el gobernador pone nerviosos a los peronistas. “No tiene nada que ver esa pregunta que hacés. Celso está gobernando, no puede andar de caravana”, afirmó la diputada nacional Patricia Fadel, una de las voces importantes dentro del comité de campaña del PJ.

La separación entre Jaque y la campaña de su partido ya no es sólo de forma, sino también de fondo: mientras varias voces importantes del PJ mendocino están tomando cada vez más distancia del kirchnerismo en sus discursos, el gobernador es un niño mimado de la Casa Rosada y en las últimas semanas salió a defender el “modelo K” nacional por diversos medios.

La reacción de los peronistas en campaña quizás esté marcada por los sondeos: aunque los hay para todos los gustos, hasta ahora son más los que anticipan una victoria del Frente Cívico en las elecciones del domingo que viene.

Este panorama dio pie a la versión de que, en la última semana, el PJ disparará munición gruesa  por lo menos contra uno de los cabezas de lista del cobo-radicalismo. La versión decía que los últimos spots peronistas rescatarían viejos conceptos de Ernesto Sanz contra Julio Cobos y la pelea que había entre ambos antes del voto “no positivo” de Cleto contra las retenciones. Hasta se deslizó la posibilidad de que una “colectora” del PJ se encargara de ese trabajo sucio.

Sanz, efectivamente, ha sido uno de los blancos elegidos por el PJ desde el comienzo de la campaña por denuncias que, muy probablemente, nunca se aclaren una vez que pase la coyuntura electoral. Pero la idea de disparar más artillería en su contra parecer haber sido dejada de lado.

“No lo hemos pensado”, dijo una fuente de la campaña justicialista cuando este diario consultó si el PJ le pegará duro al senador nacional durante la próxima semana.

La fuente, en cambio, afirmó que el peronismo va a seguir pidiendo el voto para sus candidatos a través de los intendentes. Los comerciales protagonizados por Alejandro Abraham (Guaymallén) y Rubén Miranda (Las Heras) marcaron el libreto del cual, según las voces consultadas, el PJ no se va a salir.

El desempeño del PJ en estos departamentos podría sellar la suerte del oficialismo en esta elección, por el volumen de votos que manejan. A su vez, de acuerdo con los sondeos, en ninguno de los dos distritos el peronismo tiene una victoria asegurada.

“No vamos a cambiar, porque nos está yendo bien”, señaló, no obstante, una fuente partidaria. Aunque los nervios de punta de algunos dirigentes justicialistas parecen decir lo contrario.

Frente Cívico: Julio Cobos, político heroico

Si alguna vez el vicepresidente cedió algo de protagonismo en la campaña, hablamos de tiempos pasados. En la recta final de la campaña, el Frente Cívico será Cobos. Sólo Cobos.

El ex gobernador encabezará desde el martes una “maratón” por toda la provincia que tendrá su cierre 72 horas después, en un punto que ya está definido: el predio de la Virgen, en el Acceso Este. El departamento elegido es Guaymallén, lo que ratifica la necesidad de unos y otros de ganar en el distrito más poblado de la provincia.

Quizás la novedad más importante del último tramo de la campaña del Frente Cívico es que Cobos será presentado como un gran estadista o como un alto líder político.

Los carteles que ya pueden verse en las calles capitalinas revelan este cambio de estrategia: el “Cobos de la gente” ha quedado atrás. Lo ha remplazado el “Cobos político”, que viste de traje, mira hacia el horizonte y tiene como fondo nada menos que la Bandera Argentina.

Queda muy claro. A diferencia del PJ, que se refugia en la labor de los intendentes, el cobismo  ahora quiere que los mendocinos voten el domingo que viene pensando en el futuro. Concretamente, en el liderazgo nacional que puede lograr Cobos si gana.

El propio jefe de campaña, César Biffi, marcó el camino este viernes: “Desde Mendoza podemos parir un presidente como la gente”, expresó. El Frente Cívico, entonces, pedirá que Mendoza avale esas pretensiones y piense en las elecciones de 2011.

En este sentido, la novedad mediática de la última semana podría ser un spot que reviva la historia mil veces contada del voto “No positivo” de Cleto en el Senado Nacional. “Cobos va a ser el protagonista de los últimos comerciales y vamos a apuntar a lo emotivo”, contó Biffi al respecto.

Estos son los planes del Frente Cívico para los tramos decisivos de la campaña. Cobos confía en sus sondeos, pero el mensaje que a cada momento derrama hacia abajo es proactivo: quiere evitar que la militancia se duerma en los laureles. No quiere que se le escape la tortuga.

Los candidatos, está visto, son actores secundarios de esta película. Y el peronismo, los personajes malos del filme. Malos muy malos.

“Esperamos un recrudecimiento de la campaña sucia. Lo que ha pasado en esta campaña es muy atípico, con militantes golpeados y destrucción masiva de nuestra cartelería. Han violentado todos los límites y el gasto publicitario ha sido obsceno”, se descarga Biffi. A pesar de que los montos presentados ante la Justicia por el cobismo como gastos de publicidad no son para nada menores tampoco.

El cobismo va a mantener la guardia en alto hasta el final de la campaña y aún después, ya que es el único partido que ha agitado un poco en Mendoza el fantasma del fraude en las elecciones.

“Alguna cosa nos pueden hacer, aunque probablemente, a esta altura las cartas están jugadas”, cierra Biffi, quien no oculta el clima que se vive en el seno del cobismo: optimismo y confianza en que ganarán las elecciones.