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Notas

Los cooperativistas locales son optimistas respecto a la realidad vivitinícola

Si bien el clima no acompañó como en otros tiempos a la producción vitivinícola, el sector cooperativo sigue siendo optimista. Héctor Llorca y Alejandro Pintos, productores de diferentes cooperativas, cuentan cómo se sobrevive a un año duro, caracterizado por grandes mermas.
Héctor Llorca, de la cooperativa Colonia California.
Héctor Llorca, de la cooperativa Colonia California.
En el 2008 la cosecha estuvo marcada por fuertes granizadas que hicieron perder a muchos productores pequeños casi el 50 por ciento de la producción.

Esta nueva temporada se presenta otra vez con dificultades para los productores. Tras las altas temperaturas y los pocos niveles de humedad por las escasas lluvias, se produjeron en los viñedos alteraciones en la maduración equilibrada de las uvas, provocando el adelantamiento de la cosecha con bajas muy considerables en los rendimientos.

 “Este año la cosecha se estima que termine la semana que viene (2 de abril aproximadamente) cuando el año pasado termino el 30 de abril. Es decir hay un adelantamiento por falta de producto de casi 30 días”, comentó el productor Héctor Llorca de la Cooperartiva Colonia California.

Sin embargo a pesar de estas jugadas un tanto bruscas del clima, los productores se sienten optimistas y tranquilos por el sólo hecho de estar integrados.

El estar asociados a Fe.Co.Vit.A y A.Co.Vi es lo que en este momento les permite pensar en la próxima cosecha y en solventar los gastos que surgen como producto de los imprevistos climáticos.

“La integración nos favorece tecnológicamente ya que la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas nos ayuda a gestionar créditos con muy bajos intereses para poder modernizarnos, y a conseguir mejores precios para los insumos a través de las compras a grandes escalas”, explica el Ing. y productor Alejandro Pintos de la Coop. Mendoza.

Llorca agrega, “No tenemos la incertidumbre de cobrar la producción. Al estar en el sistema cooperativo ese riesgo se minimiza porque la cooperativa elabora y entrega a Fe.Co.Vit.A que es nuestro principal cliente. Fe.Co.Vit.A es una empresa que paga bien, que vende su producto, cumple muy bien a la cooperativa y por lo pronto al productor”.

El panorama se presenta complicado y lógicamente los productores sienten incertidumbre, “va a ser un año bastante incierto, los costos siguen subiendo en cuanto a insumos y mano de obra y hacen prácticamente insostenible el futuro”, expresó Llorca.

Alejandro Pintos, de la Cooperativa Mendoza, agregó ,“el productor está expuesto a una sola jugada en todo el año y no depende mucho de uno, depende a veces del clima, eso no se puede manejar mucho y bueno, eso te da sensaciones de penumbra, pero gracias a que tenemos seguro lo vamos pasando, esa es la ventaja de estar asociado”.

Pintos hace referencia al Fondo Solidario Antigranizo al cual pertenece y del cual todos los asociados de la Coop. Mendoza participan. “El Fondo ha garantizado la cobertura de casi el 80% de las pérdidas causadas por la granizada. Si no fuera por el seguro no sé qué haría un productor si le cae piedra”, agregó el Ingeniero.

De esta manera los productores asociados dejan ver las ventajas y tranquilidad, ante tantos problemas que se presentan este año en la labor vitivinícola, que les produce el ser parte de una gran comunidad que trabaja para el bienestar de todos los que la conforman.

Ahora es tiempo de enfrentar los desafíos de esta nueva cosecha con acciones que ya se están implementando en las cooperativas. Se trata de la incorporación de uvas de terceros a fin de llenar la bodega, “tenemos un 30% de uva de terceros que son como un pulmón” dijo Pintos.

“Nosotros tenemos la gran ventaja de tener a Fe.Co.Vit.A que comercializa nuestros productos y que tiene toda una estructura comercial abierta y experimentando en nuevos mercados” concluyó Llorca.