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Notas

Integración y cooperación, las claves para sobreponerse a la magra cosecha 2009

Según los productores vitivinícolas localess habrá que estar preparados para afrontar un 2009 bastante atípico, no sólo por los condicionantes climáticos que marcaron esta cosecha, sino también por el contexto de crisis internacional.
Mario Egea, gerente de Producción de Fe.Co.Vit.A.
Mario Egea, gerente de Producción de Fe.Co.Vit.A.
La producción vitivinícola mendocina ha sufrido considerables pérdidas este año y el sector cooperativo no es la excepción, pero gracias a la integración el sector más vulnerable de la vitivinicultura mendocina enfrenta con esfuerzo los resultados de la nueva cosecha.

“Al principio se creía, que la merma estaba en algunos tipos de uva, en determinadas variedades, pero con el correr de los días percibimos que la merma ha afectado a todas las variedades casi por igual. En el caso de las tintas, sobre todo en malbec, syrak y tempranillo, hay una marcada merma”, definió Mario Egea gerente de Producción de Fe.Co.Vit.A.
 
Dentro del sector cooperativo las zonas más afectadas fueron sin dudas la zona norte y este con baja en los rendimientos que van del 25 al 30 por ciento, no así la zona del Valle de Uco que si bien ha sufrido las inclemencias del tiempo, sólo algunos sectores presentan mermas en las tintas pero de menor porcentaje. La zona sur también se presentaron serias disminuciones.

Ante estos problemas que afectan no sólo al sistema cooperativo sino a la actividad vitivinícola en general, las cooperativas asociadas, a través de la integración, han logrado generar soluciones a las complicaciones que se presentan en esta cosecha. La mayoría de ellas incorporaron nuevos productores y elaboradores para suplir las mermas.

Egea nos comentaba al respecto, “en general las cooperativas que están en el sistema de Fe.Co.Vit.A han actuado en el medio, de una forma más que aceptable para los productores, y por lo tanto año a año se han ido incorporando tanto nuevos productores como elaboradores. En este año se ha notado una afluencia importante de nuevos productores que se incorporaban a las cooperativas para elaborar, sobre todo las medianas, que están supliendo las mermas con la incorporación de terceros, y lo han logrado”.

Mas allá de los inesperados cambios climáticos, el sistema cooperativo está preparado para enfrentar cualquier tipo de riesgo que corra el productor a través del apoyo, financiamiento, asesoramiento y protección que reciben al estar asociados e integrados en una empresa como Fe.co.Vit.A y a una asociación como A.Co.Vi, quienes garantizan los procesos y acciones que los productores necesitan para su desarrollo, rentabilidad y competitividad.

“En los últimos años Fe.Co.Vit.A ha absorbido bastante más del cupo que tiene para cada cooperativa, la Federación necesita para el volumen de venta que tiene para mercado interno y externo, tanto en vino como en mosto, de los volúmenes que pasan las cooperativas primarias por el sistema y que cubran un porcentaje que alcance la rentabilidad”, afirmó Mario Egea. “Por lo tanto las cooperativas necesitan en primer lugar cubrir la capacidad de elaboración para poder afrontar los gastos fijos y las inversiones que tienen que hacer en cada establecimiento. En fin todo eso exige que por lo menos se cubra la capacidad de llenar la bodega de cada cooperativa, o de las bodegas porque hay varias cooperativas que tiene más de una”, continuó Egea.

La cosecha 2009 ya finalizó y aunque está marcada por bajas considerables en los rendimientos, se caracteriza por la alta sanidad de los viñedos.

En este marco el sector cooperativo duplica sus esfuerzos y emplea acciones capaces de enfrentar los problemas que trae aparejados la vendimia 2009.