Notas
Para el INV la merma de la cosecha también fue porque se deshidrataron las uvas
Esto fue deslizado por el titular del INV, Guillermo García, quien de esa manera ha justificado las diferencias que manifiestan algunos bodegueros respecto a las cifras oficiales sobre la merma de la vendimia respecto a años anteriores. García además consideró que los números finales de la cosecha 2009 no llegarán "nunca" a un 30%, "como dicen algunos".
Guillermo García, titular del INV, salió al cruce de las declaraciones que últimamente han realizado algunos bodegueros respecto a la merma de la presente vendimia y estimó que los números finales no arrojarán una disminución “nunca de un 30% y menos de un 40% como se especula”.
Esto lo dijo considerando la primera dispersión que el INV ha aceptado respecto a los primeros pronósticos de cosecha, cuando primero dijo en forma oficial que rondaría “primeros los 28 millones de quintales y luego 26 millones”, recordó.
Sin embargo para García la presente vendimia será una “de las peores de los últimos 10 u 11 años, considerando el volumen de los frutos recolectados no desde el punto de vista de la calidad”, enfatizó.
“Esto es así. El pronóstico de diciembre nos dio 28 millones. Después cayó granizo en Mendoza y en San Juan durante enero y en la vecina provincia donde aparecieron enfermedades criptogámicas. Después cayó granizo en Alvear y en Rivadavia. Ajustamos y el pronóstico pasó de 28 a 26 millones de quintales y ahí nos anticipamos a pedido de las instituciones que nos pedían anticipen el pronóstico, anticipen el pronóstico. Fue en ese momento que dijeron que esto no era así y que el número debía ser menor. Cuánto menos preguntamos y respondieron que no sabemos que rondaba casi en un 30% menos”, contó García.
A partir de ese momento, explicó García, “nos tocó un febrero absolutamente cálido con una ola de calor que provocó que hubiera uva pero que no pesara, por eso es que se tejió la presunción de que el pronóstico no era correcto, porque se deshidrató la uva”, analizó.
“Obviamente que el adelanto no era correcto. Primero porque era un pronóstico. Segundo porque la información era hasta enero y en tercer lugar porque es una cuestión técnica. Nosotros no nos íbamos a poner a pesar racimos de uva”, lanzó García.
Por eso es que, según el titular del INV “ahora los productores andan diciendo que la merma es de entre un 30% y un 40%”. Y acotó: “Una vez que pasó la mitad de la cosecha nosotros admitimos que difícilmente se cumpliría el último pronóstico, que va a ser menos, no sabemos cuánto, y alguno se animó a poner en los diarios que sería de unos 4 millones, algo que nunca yo me hubiera atrevido a sostener. Sólo dije que una vez con los números de la semana 12 de la cosecha en la mano, evalué que era una de las peores cosechas de los últimos 10 años”, criticó.
Para tal afirmación García además consideró las hectáreas que se han incorporado a la producción nacional de uvas: “Tenemos más de un 12 por ciento de superficie implantada con vides y que están representadas por unas 25 mil hectáreas. Por eso es que yo hablo de una cosecha, comparando campañas anteriores, terriblemente baja”, marcó.
“Esto se nota saliendo a la calle y comprobando que casi no hay camiones transportando uvas. Porque una camionada lleva todo lo que hay”, describió.
“Obviamente que el adelanto no era correcto. Primero porque era un pronóstico. Segundo porque la información era hasta enero y en tercer lugar porque es una cuestión técnica. Nosotros no nos íbamos a poner a pesar racimos de uva”, lanzó García.
Por eso es que, según el titular del INV “ahora los productores andan diciendo que la merma es de entre un 30% y un 40%”. Y acotó: “Una vez que pasó la mitad de la cosecha nosotros admitimos que difícilmente se cumpliría el último pronóstico, que va a ser menos, no sabemos cuánto, y alguno se animó a poner en los diarios que sería de unos 4 millones, algo que nunca yo me hubiera atrevido a sostener. Sólo dije que una vez con los números de la semana 12 de la cosecha en la mano, evalué que era una de las peores cosechas de los últimos 10 años”, criticó.
Para tal afirmación García además consideró las hectáreas que se han incorporado a la producción nacional de uvas: “Tenemos más de un 12 por ciento de superficie implantada con vides y que están representadas por unas 25 mil hectáreas. Por eso es que yo hablo de una cosecha, comparando campañas anteriores, terriblemente baja”, marcó.
“Esto se nota saliendo a la calle y comprobando que casi no hay camiones transportando uvas. Porque una camionada lleva todo lo que hay”, describió.