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Notas

Semana Santa: recomendaciones para el consumo de pescado

Dada la proximidad de la Semana Santa, el Departamento de Higiene de La Alimentación del Ministerio de Salud, sugiere a la población medidas de prevención al momento de comprar pescados frescos, congelados, mariscos o comidas elaboradas.
Mendoza es un lugar de tránsito  y no un sitio de producción de este alimento. Foto: Web
Mendoza es un lugar de tránsito y no un sitio de producción de este alimento. Foto: Web
Ante la proximidad de la Semana Santa, el Departamento de Higiene de La Alimentación del Ministerio de Salud, sugiere a la población  medidas de prevención al momento de comprar pescados frescos, congelados, mariscos o comidas elaboradas.

Los pescados y mariscos, ya sean frescos o congelados, exigen una refrigeración adecuada para que dichos productos mantengan sus condiciones óptimas  y así evitar trastornos o riesgos en la salud de los consumidores.  

Cabe recordar que Mendoza es un lugar de tránsito  y no un sitio de producción de este alimento,  por lo cual resulta fundamental reconocer al pescado en fresco: se trata de aquél que no ha sido sometido a métodos industriales de conservación y únicamente  ha recibido procesos naturales como el agregado de hielo, de salmuera u otros menos usuales como el de agua de mar refrigerada.     

Entre  otros métodos que se utilizan, pueden mencionarse la salazón, aplicada al bacalao y a las anchoas; el ahumado, para conservar al salmón y la trucha y el enlatado, encontrando con mayor frecuencia al atún, caballa y sardinas.

Otro procedimiento de conservación es el de ultracongelación, moderno sistema de conservación de alimentos, que no ofrece peligros para la salud  humana.

Características del pescado en buen estado

El cuerpo del pescado debe ser rígido, firme y brillante.

 Los ojos, tienen que ser claros, brillantes y salientes; no vidriosos ni hundidos.

 Las escamas, tienen  que estar adheridas a la piel, unidas entre sí y con brillo metálico.

La carne debe estar firme a la presión del dedo, tensa y húmeda.

Los cortes deben tener la carne pegada a la espina central.

El olor tiene que ser agradable (no oler a amoníaco)

Las vísceras deben estar enteras, húmedas y sin olor
 

Recordar siempre que el olor a amoníaco es el que indica el estado de  descomposición del pescado, puesto que el aroma normal es agradable y huele a mar.
 

Puestos fijos y venta ambulante 

Se recomienda a la población adquirir pescado fresco en pescaderías habilitadas por la autoridad sanitaria. Dichos locales deben exhibir siempre al público este tipo de alimentos cubiertos de hielo.

En tanto, a aquellos comercios de barrio tales como carnicerías, pollerías o mercaditos, sólo se les está permitida la venta de estos productos  en estado congelado y guardados en freezers; no así en estado fresco y exhibidos en bandejas dentro de heladeras comerciales.

Con respecto a la temperatura apropiada para mantener las condiciones organolépticas (olor, color y textura) normales del pescado fresco, ésta oscila entre los  -2º y 0ºC, mientras que el congelado requiere una temperatura de -18ºC.

En cuanto a los moluscos, hay que recordar que pueden causar salmonelosis, infección producida por bacterias del grupo Salmonella, que ocasiona graves consecuencias en el organismo de las personas. 

Dichas bacterias suelen encontrarse en aguas cercanas a las costas, donde la contaminación es común y se crían los moluscos.

Los interesados en realizar cualquier consulta o denuncia pueden dirigirse al Departamento de Higiene de la Alimentación, ubicado en Rondeau 50, 2º piso, de Ciudad;  o comunicarse telefónicamente al (0261) 4290778.