Notas
Con bajas obligadas, San Martín espera al puntero del Grupo 6
La escuadra Albirroja viene de sumar un punto de los últimos nueve en juego, todos ellos de visitante. Para recibir a Estudiantes de Río Cuarto, Marcelo Vásquez no podrá contar con Cristian Núñez (expulsado) y Carlos Alaniz (llegó a las cinco amarillas).
¿Se ha vuelto herbívoro el León?, ¿tal vez perdió las garras?, ¿los colmillos ya no tienen filo? ¿o la vista se ha acortado para ser más precisos a la hora de capturar unidades que alimenten las posibilidad de seguir con vida en la difícil hábitat que le toca sobrellevar en el Torneo Argentino “B”?
Buenas preguntas que parecen no tener respuestas en lo mediato. Es que la casería del León mendocino en tierras foráneas ha sido penosa.
La estampa felina ha adelgazado en las últimas semanas y la presa por la cual espera dentro de pocas horas parece estar más lejana.
Metáfora de por medio, Atlético San Martín ya no es el mismo de fechas atrás.
La eficacia ha decaído, al igual que el puntaje que en vez de acercarlo parece alejarlo de la vanguardia de la zona 6.
Además no sólo perdió la posibilidad de sumar unidades, también ha perdido la esencia de su juego, y eso es en verdad lo que más preocupa.
Falto de personalidad, de agallas en algunos pasajes, el Chacarero ha dejado una pálida imagen en sus tres últimas presentaciones, las cuales todas fueron fuera de casa y en la que apenas logró sumar una unidad.
De tres partidos perdió dos y apenas igualó uno (ante el último de su zona). Sumó un gol a favor y ocho (¡8!) en contra. Penoso para un equipo que pretende lograr el ascenso (o al menos batallar por él) a la próxima categoría.
Pero este análisis no es de mala honda. Al contario. Así como elogiamos la larga cadena de éxitos que alcanzó la escuadra que adiestra Marcelo Vásquez, acentuamos la anemia por la que atraviesa.
Las alarmas están encendidas y la oportunidad de comenzar a encausar el rumbo a un par de horas, cuando en su estadio reciba la visita del líder, Estudiantes de Río Cuarto.
De todo lo expuesto, el entrenador deberá trabajar en resolver los reemplazantes de Carlos Alaniz (sumó la quinta amarilla) y Cristian Núñez (fue expulsado ante General Paz Juniors) y además en tratar de levantar la moral de un plantel que viene bastante golpeado en las últimas fechas del certamen federal.
Además no sólo perdió la posibilidad de sumar unidades, también ha perdido la esencia de su juego, y eso es en verdad lo que más preocupa.
Falto de personalidad, de agallas en algunos pasajes, el Chacarero ha dejado una pálida imagen en sus tres últimas presentaciones, las cuales todas fueron fuera de casa y en la que apenas logró sumar una unidad.
De tres partidos perdió dos y apenas igualó uno (ante el último de su zona). Sumó un gol a favor y ocho (¡8!) en contra. Penoso para un equipo que pretende lograr el ascenso (o al menos batallar por él) a la próxima categoría.
Pero este análisis no es de mala honda. Al contario. Así como elogiamos la larga cadena de éxitos que alcanzó la escuadra que adiestra Marcelo Vásquez, acentuamos la anemia por la que atraviesa.
Las alarmas están encendidas y la oportunidad de comenzar a encausar el rumbo a un par de horas, cuando en su estadio reciba la visita del líder, Estudiantes de Río Cuarto.
De todo lo expuesto, el entrenador deberá trabajar en resolver los reemplazantes de Carlos Alaniz (sumó la quinta amarilla) y Cristian Núñez (fue expulsado ante General Paz Juniors) y además en tratar de levantar la moral de un plantel que viene bastante golpeado en las últimas fechas del certamen federal.