Notas
En la Boca y en el sur se desató la algarabía de los hinchas de Banfield
Hay 4.500 hinchas celebrando en la tercera bandeja de la Bombonera y más de 10.000 en el Florencio Sola, a la distancia, que siguieron todo en pantalla gigante porque no les hicieron lugar en La Boca.
Allí están todos flameando en verde y blanco, como nunca antes. Bienvenido al club de los campeones del fútbol argentino. Le tocó a Banfield, de la mano de Falcioni, como cantaban todos después de la victoria en la semana contra Tigre, “de la mano de Julio César todos la vuelta vamos a dar”. Es el primer título en Primera, de la larga historia del club del sur bonaerense.
En esta fecha por suerte no hay lugar para las polémicas, para los arbitrajes. Más allá de detalles, no hubo ningún error determinante en los resultados. Banfield perdió bien en la Bombonera, de locos, justo con dos goles de Palermo, que venía de 750 minutos sin gritos.
Sufrió mucho en una tarde para el Borda, claro, pero se consagró porque le dio una mano Bordagaray. El chico de San Lorenzo que empujó a Newell's de punta a punta, con el golazo no bien empezó el partido y otro cerca del cierre.
Si Newell's ganaba, daba la vuelta, pero en esta gran campaña no le dio el cuero para la hazaña más allá de que sabía que Banfield perdía en la Bombonera y que ni inquietaba al “Pato” Abbondanzieri.
Con Garrafa Sánchez festejando desde arriba, cómo no recordarlo en un momento así. Con esas almas sufridas, que pasaron por el Ascenso, que pelearon descensos, festejando nada menos que en la Bombonera.
Como Lanús, su archirrival, en el 2007. Ahora el privilegio también es de Banfield, con una campaña muy regular que decayó en el final, con un equipo que sólo perdió dos partidos de los 19 que jugó (con Racing de local y este último).
Un equipo con orden, con una buena estructura armada por Falcioni y con un goleador como Silva que, más allá de que no apareció en La Boca, tuvo el mejor torneo de su vida.
Banfield campeón con Falcioni de DT y un histórico como Javier Sanguinetti de ayudante. Con otro histórico como el ‘Laucha’ Lucchetti en el arco. Con la magia que mostró cada tanto Erviti. Con el uruguayo Fernández que se hizo querer. Con un tal James Rodríguez que se hizo conocido.
Pasaron 113 años hasta que por fin Banfield es bienvenido al club de los campeones del fútbol grande en la Argentina.
Fuente: Diario Olé