Notas
Sergio Aldunate: "Sería lindo coronar la campaña con un título"
Cara orgullosa. Rostro distendido con sonrisa amplia. Abrazos, besos y palmadas describían el grato momento que atenazaba Sergio Aldunate, el joven entrenador con el que cuenta Independiente Rivadavia en el Torneo de la Liga Mendocina.
-Gracias a Dios hemos sacado un partido muy difícil. San Martín tiene un muy buen equipo. Ellos nos plantearon un buen juego. Raúl (Tamagnone) es un técnico con mucha experiencia y la verdad fue un partido complicado en el cual tuvimos la suerte que aparecieron varias de nuestras individualidades que nos permitieron hacer la diferencia final.
-Por supuesto. Estamos tres puntos arriba del resto y espero que contra Argentino podamos mantener el nivel y sacar la diferencia que necesitamos para cumplir el objetivo.
Tan joven y ya con un título bajo el brazo. ¿Eso es algo que te gusta?
-A quien no. Gracias a Dios pudimos coronar la tercera división y más allá que en este caso el objetivo principal es que los chicos puedan llegar a la Primera B nacional no deja de ser lindo poder festejar la campaña con un título. De todas maneras nuestro objetivo es poder insertar la mayor cantidad de jugadores del club en el plantel superior.
¿Cómo está la camada de Independiente Rivadavia?
-Muy bien. Tenemos entre 25 y 30 jugadores que tienen muchas posibilidades de poder llegar y ojalá que lo puedan hacer.
Te toca trabajar nada más y nada menos que en el corazón de este proyecto. Me imagino que hay depositada gran confianza para que puedas trabajar con el patrimonio futuro de la institución.
Que te parece. Pueda ser que el próximo año podamos sumar jugadores al plantel mayor y así años tras año para poder nutrir al equipo de manera constante.
¿Con el paso del tiempo el corazón se ha ido tiñendo de Azul?
-Hace cuatro años que estoy aquí. Este es un club que se ha portado muy bien conmigo. Me ha dado todas las condiciones para poder trabajar de la manera más cómoda y realmente me he encariñado mucho y hoy en día puedo decir que tengo la mitad de mi corazón de color Azul y la otra de todos los clubes en donde jugué.