Notas
Osep, una odisea para la salud
Quería un turno para su esposa embarazada y tuvo que amenazar a los empleados con un escribano para obtenerlo. Quería hacerse un papanicolau y un examen de sangre, pero una vez realizados los correspondientes estudios, en el hospital perdieron sus muestras,y además perdió una oportunidad laboral por no tener los resultados a tiempo.
“Llamar, llamar y llamar- cuenta Ricardo- para que después, por alguna razón, no consigas el turno. Cuando lo conseguía, con 15 días de anticipación, a menos de 24 horas de la visita, me llamaban para suspenderlo, porque el médico estaba con parte de enfermo o se había tomado una licencia. Está bien, puede ser que se enferme pero, ¿no hay reemplazantes?”.
“No me quejo de las gestiones que hubo y hay al frente de la Osep, me quejo de la falta de ética para con el usuario, uno como afiliado a la obra no tiene derecho a nada, y eso ninguna autoridad lo ha logrado cambiar”, afirmó vehemente y enojado el hombre.
La historia de las idas y vueltas de Ricardo con su esposa siguieron por casi dos años. Hasta que un día fue tal el hartazgo que ante un nuevo cambio en el horario de los turnos, decidió amenazar a los empleados de la obra social con un escribano, quien certificaría la falta de atención. “Se ve que tuvieron miedo y ahí mismo resolvieron mi situación, dijo Ricardo, pero me pregunto ¿es necesario llegar a ese punto?.
El caso de Alejandra Pedone fue diferente, tenía que hacer un estudio de papanicolau y un análisis de sangre para presentar en un trabajo.
Todo comenzó en septiembre, luego de pedir el turno, se presentó en el Hospital El Carmen a las 7. Luego de seguir una “fila india” de afiliados que iban con el mismo fin y de cumplir con todos los pasos para realizar el examen, logró salir a las 15.30.
Volvió a los diez días a buscar los resultados y no estaban. Volvió a los 20 días, pero tampoco estaban. Regresó al mes, y le dijeron que no tenían nada, y luego cuando volvió a los dos meses, sólo le dijeron que sus muestras se habían perdido.
“Volví muy enojada a reclamar y se ve que me vieron la cara, entonces cambiaron su respuesta y me dijeron que la sangre no les había alcanzado para hacer el análisis (¿?)”.
“Tras 4 meses, todavía no tengo los resultados de nada, ni un certificado, he perdido muchas cosas, entre ellas una oportunidad laboral y a nadie le importa. Nadie me dio una respuesta y sigo esperando presa de la ineficacia y burocracia de este país no tan bendito”.
Estos son sólo dos ejemplos, seguro muchos se sentirán identificados y enojados por situaciones iguales o peores.
Osep recepciona más de 3000 llamados por día
Según el departamento de cómputos de la misma Obra social, mensualmente se recepcionan 80.000 llamados, unas 3000 comunicaciones diarias. Esto teniendo en cuenta que los horarios de atención son de lunes a viernes entre las 7 y las 22, y los sábados de 8 a 13.
Marcelo Costa, titular de la OSEP, dijo en el video chat de MDZ en relación a este tema dijo, "he puesto a dos personas para que me den de aquí a fin de año, una solución definitiva al tema".
Añadió sobre el particular que "hay un problema tecnológico, porque no hay más líneas disponibles en Telefónica y hay un tema con la capacidad que tenemos de dar turnos. Necesitamos médicos que atiendan los consultorios", dijo.
Desde el organismo manifestaron preocupación por el tema de los turnos telefónicos ya que muchos llamados se realizan a la misma hora, (de 7 a 9 de la mañana) “ahí no se pueden recepcionar todos porque sólo hay 22 operadores y las llamadas superan ese número”, afirmaron autoridades del lugar.
Si bien los llamados se han ido incrementando de un mes a otro entre un 3 a un 5%, esto provoca congestión en las líneas, sigue siendo esta una tarea pendiente en la salud mendocina.
Para mejorar habría que poner más operadores, mejorar las herramientas operativas y dar posibilidades para derivar los llamados más urgentes de las consultas habituales.
“Osep ha ido mejorando en su servicio, y la gente comenzó a volcarse masivamente a la obra social”, afirmó Marcelino Iglesias, quien fuera director de la entidad durante 8 años.
Al hablar tanto con funcionarios actuales como anteriores en la gestión de esta importante obra social, daría la senación de que viven inmersos en otro país. Es innegable que intentan dar soluciones a los conflictos, pero estas respuestas llegan tarde y los problemas se acumulan en la puerta de sus despachos.
La idea de las oficinas públicas al implementar el 0800 para la solicitud de turnos es muy buena, porque se evitan aquellas largas colas, pero lamentablemente la puesta en funciones no va acompañada de la infraestructura necesaria para atender los requerimientos de la sociedad.
El Gobierno en estos casos debe actuar rápido de acuerdo con los tiempos, y evitar que la realidad lo supere. Vivimos en el país de las protestas, pero parece que esa es la única manera de ser escuchados. Amenazar con un escribano, cortar una ruta, recurrir a los medios de comunicación para que se actúe conforme a las necesidades.
La salud mendocina necesita un cambio rápido y efectivo para evitar estos problemas que ya son demasiado habituales en la vida de todos.