Notas
La satisfacción de saber que en internet la gente lee
Llevo bastante tiempo en MDZ (más del tiempo de existencia del diario) y a esta altura debo decir que la experiencia ha sido increíble. Desde entonces me parece que corro al ritmo del mundo, me siento integrado, interesado por otras cosas que las que conocía hasta llegar aquí.
Mi transformación, imagino, ha sido en alguna medida parecida a la de los tiempos que corren. No queda mucho para que toda la información pase por internet y que cualquier persona en el mundo esté al tanto de lo que hacemos en este diario mendocino, interesada en conocer noticias precisas y al instante. A mí, en cambio, me queda mucho por aprender de estas formas de comunicación nuevas, y comparto mis días con gente que no le teme a ese desafío.
De todas las experiencias positivas, adrenalínicas, a veces angustiantes y complejas que viví hasta aquí en MDZ, la que más me sorprendió es la de la interacción. El lector ha sido para mí desde la fuente de información hasta la devolución más fresca, contundente y fuerte de las cosas que a diario escribo.
Creo que hay lectores agudos en internet, no sólo gente que divaga en la red buscando entretenimientos, culos o juegos. La exigencia y mi compromiso con ellos crece todos los días.
Saber que “te leen”, más allá de que tengan a mano toda la multimedia del mundo y una oferta ilimitada, es una verdadera satisfacción. Una prueba, también, de que el torbellino tecnológico no nos va a quitar la parte más humana de la comunicación. Y finalmente, una señal: se están produciendo en todos lados cambios profundos y hay mucha gente trabajando para prepararse y estar a la altura de ellos. Aunque un 2008 que terminó con algunas notas de suspenso y cuotas de crisis, nos tire a todos un poco para atrás.
Dar y ser consciente de que alguien recibe es muy placentero. Y aquí, ese fenómeno se puede comprobar. Trataré de seguir dando lo que pide ese sujeto impreciso, lejano, no identificado. Esa nueva definición de lector que sin dudas quiere conocer lo que los periodistas de internet tenemos para decir del mundo.
Dar y ser consciente de que alguien recibe es muy placentero. Y aquí, ese fenómeno se puede comprobar. Trataré de seguir dando lo que pide ese sujeto impreciso, lejano, no identificado. Esa nueva definición de lector que sin dudas quiere conocer lo que los periodistas de internet tenemos para decir del mundo.