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Notas

Así se combate el calor en Mendoza

La pileta, el río, el zanjón y hasta las opciones de mojarse o sacarse la ropa, son las claves para mitigar el efecto del sol local. Mirá los videos.
No todos pueden acceder a una pileta pública para combatir el calor.
No todos pueden acceder a una pileta pública para combatir el calor.

El sol soplete mendocino puede ser combatido de diversas formas. Así lo ha demostrado la imaginación e iniciativa del mendocino del Gran Mendoza que al menos no se ha rendido ante el peso del agobiante clima que en las últimas horas viene castigando la transición entre la Navidad y el Año Nuevo.



Bellas señoritas friéndose bajo el sol de la Ciudad de Mendoza, hidratando el cuerpo con mate edulcorado para soportar las horas más potentes de la siesta mendocina, entre las 15 y las 17. Un joven judoka que espera el momento del combate en el Torneo Vendimia, en marzo próximo, donde espera obtener el título soñado. Niños con cuerpos de grandes, que juran ser eternos ante las miradas de las niñas que los observan en su ritual, en la esquina de la pileta.



Familias enteras que escapan a la rutina de la casa y deciden llegar hasta el Parque General San Martín, con un objetivo en común: que pasen las peores horas de la tarde dentro del pulmón que representa al vergel en medio del desierto.

Teen angers sin recursos que sólo afrontan el embotamiento cotidiano con la oportunidad que les puede ofrecer un vigilante distraído para poder colarse dentro de un club.



Gimnastas amateurs que juran que con las onzas de sudor que dejan sobre el cemento tras el trote –o carrera en bajada, claro- pueden obtener algo de perdón por los excesos de las fiestas y de paso, bajar esos gramos de más que siempre están.

Changuitos cubiertos por sábanas reptando por un camino de piedras, cientos de parejas recostadas bajo un árbol que a su vez está parapetado por un nutrido grupo de arbustos altos, manojos de amigos con la música en niveles descontrolados al costado de la calle, justo en la curva que antecede a la Fuente de Las Américas y el carrito del pororó. Chicas bronceadas bajando en patines de línea, el aroma de la jarilla invadiendo toda la escena y hasta unos niños jugando sobre un escuálido curso de agua,  marcan la postal que durante las tardes de diciembre se viven, como ayer, durante un domingo. En los clubes, en el parque, en las calles, en los cámpings, en los balnearios que por sólo $ 15 pesos aseguran una cuota de temporada estival.



La rauda recorrida lleva a la cámara de MDZ por el Andino Tenis Club, sólo hasta la puerta de Ragatas –porque hacía falta una autorización-, hasta la pileta del Círculo Policial, al Cículo Médico de Mendoza –donde se reveló el personaje de la tarde-, a la Villa Marista y hasta el Cámping de los Periodistas, ambos en el Challao. En el camino, dos grupos de referentes de la juventud que dieron sus respectivas claves para combatir el calor y lejos del club.

16.19 Andino Tenis Club



Unas 150 personas han invadido la pileta. Algunos socios departen bajo los quinchos haciendo la sobremesa del asado del domingo. Otros, bajan la tensión descargando golpes en la cancha de tenis. El sol a esa hora hace que la imprecisión sea algo pasajero. Nadie en esos momentos pretende ganar un partido, sólo simulan estar en la cancha y transpirar el sopor de la tarde para desintoxicar un poco el cuerpo. En la pileta, los chicos disfrutan del agua, el único antídoto verdadero contra el calor de una tarde pavorosa de domingo sin nubes en Mendoza. El pronóstico: despejado, sin tormentas en el horizonte.

16.29 Club Mendoza de Regatas

No podemos ingresar debido que no contamos con la autorización respectiva. Muy amable el guardia del lugar  explica el procedimiento de estilo. Agradecemos la breve atención dispensada.

16.35 Círculo Policial



Ya en la calle Boulogne Sur Mer un grupo de chicos de Godoy Cruz, menores de edad –cuyas edades oscilaban entre los 15 y los 17 años-, confesaron que ante el calor, “a veces nos desnudamos, nos mojamos, nos colamos –a un club-, nos metemos al zanjón o nos challamos”. Son adolescentes sin recursos, quienes develaron las condiciones que viven ante la crisis financiera.

-Es que la crisis de Estados Unidos nos ha afectado. Nosotros no tenemos plata para pagar un club. Por eso es que a veces nos colamos o directamente cuando no queremos rabiar más nos metemos a un zanjón para bañarnos, dijo uno de los referentes del grupo que no quiso ser identificado.



16.40 Antes del ingreso fallido al Círculo Policial



A pocos metros, del otro lado del canal, ya sobre Godoy Cruz, un trío de jóvenes explicó que una de las mejores maneras es dirigirse al río. Claro, ellos tiene en qué moverse y con algo de dinero para los aperitivos pueden soñar con un paraíso en medio de la montaña.

-La verdad es que muchos clubes en estas épocas suben tanto el precio de la entrada a una pileta que no vale la pena gastar. Nosotros elegimos el río, en la montaña, tranquilos, bajo un buen árbol y con la brisa de la tarde, reveló Flavia, acompañada por Andrés y Maxi.



16.51 Círculo Médico de Mendoza

El club de la esquina con techo a dos aguas rojo estaba justo en su momento más caliente. Dos hermosas señoras en el fondo de la pileta departían bajo el sol de la tarde, combatiendo el calor y agradeciendo las condiciones de un natural bronceado sobre la piel antes del año nuevo.



Una vez dentro del club el bañero nos señaló la posición de la entrevista y Diamela y Julia accedieron graciosamente a la conversación que sólo se centró en banalidades. Como en estos casos es de esperar. Contaron en un video cómo se las arreglan para sobrevivir a las condiciones perversas del clima local y para compartir la tarde de pileta al mismo tiempo con torta de manzanas y mate edulcorado.

- Mi marido está bien, durmiendo la siesta con nuestro hijo, contó Diamela bajo los reflejos del sol que por momento no la dejaron fijar la mirada. El marido es un famoso ex roquero mendocino, quien ahora es un experto en computación en un famoso nosocomio. Le decían "El Rata" entre al afición que en algún momento supo admirar el virtuosismo de los Betty Frú, donde alguna vez supo sesionar Darío Ghisaura, ex Raivan Pérez.



En ese mismo lugar supimos que el hombre de la pileta es Mario Wajchman, un hombre de proporciones que gusta del perfil bajo, a pesar del esfuerzo que sus amigos hacen por promocionarlo.



18.00 Villa Maristas



En la mítica Villa Maristas, que muchos recién descubrieron el domingo por la tarde, se vivieron experiencias por momentos emocionantes. Un torneo de metegol mantenía a gran parte de la concurrencia masculina abstraída de una final lograda esa tarde. Curiosamente, fue disputada por un oriundo de Dorrego, Guaymallén, y por un lasherino, que luego de haber sido músico de una banda de rock mendocina –Los Salvajes Unitarios-, pasó a ser boxeador y ahora es todo una promesa del Judo local.



- En marzo tengo la oportunidad de disputar el título. Ahora estoy de vacaciones pero la semana que viene entro al gimnasio y de allí no salgo. Espero tener un buen desempeño en el Torneo Vendima, declaró “Macana”, luego de haber ganado la final de metegol en la Villa Marista.

18.33 Círculo de Periodistas - El Challao



El hermoso camping de los periodistas en el Challao estaba colmado pero no precisamente por familias de periodistas mendocinas. Muchos locales que aprecian las instalaciones recalaron durante la calurosa tarde de domingo para el tradicional asado, mucha cerveza y el chapuzón que está a metros de la parrilla.



Según el administrador del lugar, la temporada puede ser adquirida por $ 15 mensuales y en dentro de poco se podrá disfrutar de las ampliaciones que se realizarán dentro del predio al pie de la Cordillera de Los Andes.