Notas
En 2008 las licencias docentes generaron hasta 1.700 horas libres por colegio
La cantidad –y facilidad- con la que los docentes solicitan licencias por enfermedad le está provocando a la Dirección General de Escuelas serios dolores de cabeza. Es que un estudio hecho en una escuela media del Este evidencia que el trabajo en equipo en las instituciones es imposible ya que durante todo el año, en todo momento, algún curso tuvo un docente con licencia.
Desde el SUTE asumieron que en los últimos años “las consultas por licencias han aumentado bastante”. Sobre todo aquellas que tienen que ver con las enfermedades de la voz y las psiquiátricas.
Habiendo dicho esto, ¿qué es concretamente una enfermedad laboral? Según la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), las enfermedades profesionales son todas aquellas inherentes al trabajo que se realiza. Éstas están incluidas en el listado de enfermedades profesionales elaboradas y revisadas por el poder ejecutivo.
Para Carbonari, el motivo de este aumento en la problemática fue durante mucho tiempo “la calidad de los alumnos, pero hoy puedo asegurar que no es así”. En cambio, dijo que es en realidad el docente “quien viene con una mala calidad de vida que afecta la educación que provee a los niños”.
Para subsanar esta deficiencia, la DGE está implementando un programa de “Hábitos saludables” por el cual se les brinda a los maestros asistencia en materia de salud mental y educación en buenos hábitos de vida. En abril comenzará la capacitación para la que ya hay 400 inscriptos para ver si así en 2009 estas cifras bajan y los chicos llegan a fin de año con todos los contenidos adquiridos.
Cambio de funciones
Por otro lado, existe -según aseguraron autoridades- el abuso del famoso rótulo “cambio de funciones”. Concretamente, explicaron que esta modalidad hace referencia a aquellos docentes que ya no desean estar frente a un curso y optan por tener un cargo administrativo en la misma escuela, la DGE o el Gobierno.
En este sentido, la secretaria legal y técnica del SUTE, Angélica Ruiz, indicó que actualmente hay “2.000 docentes que han solicitado el cambio de funciones”. Un dato más que significativo si se tiene en cuenta que este sindicato representa a 20.000 docentes de todo Mendoza. Es decir que, un 10% de esos educadores no quiere volver a dictar un solo día más de clases.
Por su parte, Carbonari explicó que actualmente hay maestros que se reciben, pasan a ser titulares de una materia y al año piden cambio de funciones. “Esto responde a que muchos –aún sin la vocación adecuada- eligen la docencia porque brinda estabilidad y una muy buena obra social, pero en realidad no les gusta la profesión”.