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Notas

Las plazas olvidadas de la Ciudad

En la ciudad de Mendoza hay 76 espacios verdes, entre parques, plazas y bulevares. Aunque sólo sobre 10 de ellos la municipalidad de Capital está pensando en remodelar, o refaccionar. La mayoría, como en casi todas las gestiones, han quedado olvidados y abandonados a su suerte.
Foto: Gerardo Gómez /MDZ
Foto: Gerardo Gómez /MDZ

Para los mendocinos es un orgullo escuchar cuando un turista elogia nuestra ciudad. Y tiene razón. En general está bastante limpia, de a poco se está buscando mantener el orden en el tránsito, y hay muchas plazas donde refugiarse del calor y la pesadez de las siestas. Aunque esto sea un lujo sólo del microcentro.

En total en la ciudad Capital hay 76 espacios verdes compuestos por parques, plazas, plazoletas, paseos y bulevares, que cubren unas 58 hectáreas aproximadamente. Dentro de es balance, plazas hay sólo 17. Sin embargo no todos estos espacios dentro de la ciudad cuentan con la misma atención que las ubicadas justamente,  en ese microcentro, algunos espacios en zonas más alejadas han caído prácticamente en el olvido.

Las plazas Independencia, Italia, Chile, España o San Martín, son las niñas bonitas de la Municipalidad. Alrededor a ellas se concentran bancos, comercios, la Legislatura Provincial, escuelas, hoteles y grandes edificios de departamentos de lujo. Por eso el Municipio siempre intenta mantenerlas en condiciones, ya que miles de personas circulan por esa zona durante gran parte de la semana.

Pero quedan en el tintero otras plazas, como la Malvinas Argentinas (Sexta Sección), Los Constituyentes (también de la Sexta), Cobos (Cuarta Sección) y hasta el propio Parque O´Higgins, por mencionar sólo algunas, (ver nota relacionada de las plazas), que no están tan alejadas del centro, pero están abandonadas y descuidadas.

Le pido al lector que no se enoje si no mencioné la plaza cercana a su casa, aunque si quiere, puede agregarla en su comentario.

Los vecinos y hasta los propios placeros, denuncian falta de luminarias, mal estado de las veredas y de los bancos para sentarse, falta de limpieza y hasta se quejan del consumo y comercialización de marihuana y otras drogas no permitidas. “Esta plaza solía ser un lugar de encuentro para la gente mayor y los niños”, afirmó una vecina de la plaza Los Constituyentes, “ ahora la zona es muy peligrosa, se han producido robos y hasta mataron a una señora en el 2005”.

La cosa no cambia mucho en otros lugares como la plaza Malvinas Argentinas en la Sexta Sección, donde los vecinos denuncian falta de cuidado y la constante presencia de malvivientes, además de suciedad. Caminar por ese lugar es casi como pasar por un terreno minado de excremento de aves, contemplar la fuente de agua es deprimente porque ya no sale agua.

Otra que está “sedienta” es la Plaza Cobos de la Cuarta Sección,  sólo recibe agua dos veces al mes, debido a un problema en el riego que aún no ha sido solucionado.
El sinónimo del Parque O´Higgins es “zona roja”, todos en Mendoza saben que cuando cae la noche, allí reina el descontrol. Los amigos de lo ajeno y prostitutas, son los dueños del lugar.

Aunque cada tanto se hacen refacciones en algunos sectores, y en el Teatro Gabriela Mistral, nunca es suficiente, basta pararse a verlo. Canteros deteriorados, pasto sin cortar, falta de luces y seguridad, hacen que no sea un lugar adecuado para que una familia disfrute de la naturaleza.
Según la información suministrada desde el Municipio, hay planes para realizar una remodelación de este lugar, aunque no nos dijeron en qué consistirían estas remodelaciones.

Gabriela García, arquitecta y urbanista mendocina nos explicó que “para un urbanista, lo más importante al diseñar una ciudad, son los espacios verdes, tienen que existir para oxigenar la ciudad. Así se diseñó Mendoza antiguamente, con la Plaza Independencia y las cuatro plazas que la acompañan, Chile, España, Italia y San Martín. Es decir, en un radio de 400 metros, es necesario un “pulmón verde”.

Sin embargo, si hacemos una recorrida por la ciudad de Mendoza, esa premisa sólo se cumple en el microcentro mendocino. Para la profesional hay dos aspectos gravísimos que están haciendo falta corregir, “por un lado la arboleda en las plazas y calles está muy vieja y obsoleta, por eso se caen los días de viento muy fuerte-continuó diciendo García- por eso es necesario comenzar a replantar en forma planificada, tal como se hizo hace algunos años sobre la Avenida Libertador en el Parque General San Martín. Pero también es necesario comenzar a pensar en más “pulmones verdes” en la zona sur-ste de la ciudad, desde calle Alem hasta Moreno. Hay sectores en la Quinta y Segunda Sección, que tampoco tiene la suficiente cantidad de plazas para oxigenar la zona. Yo creo que el intendente Víctor Fayad siempre ha sido “amigo” del medio ambiente, por eso me extraña que no ponga atención a estas falencias que están sucediendo en la ciudad”.

Desde la Muncipalidad de Capital nos dijeron que en este momento se están refaccionando Plaza Chile, además de las obras que se están haciendo en calles, teatros y barrios. Están pendientes de ejecución parcial trabajos en el Parque Central y la remodelación de los paseos Palero y Moreno. También existe la voluntad de refaccionar las plazoletas La Paz, Galicia, Barraquero, Caseros, la plaza Chamorro, Plaza Galigniana Segura, Los Constituyentes y Elías Villanueva. Pero además periódicamente se hacen trabajos de reparación por vandalismo en las plazas Sarmiento y Almirante Brown.

Sin embargo nada nos informaron sobre la inversión total de estos trabajos, fechas, objetivos, plazos ni un detalle pormenorizado de las importantes obras de la gestión.

Seguridad y plazas

Antiguamente (no más de 15 o 20 años), vivir frente a una plaza era como tener un gran patio en la casa. Los chicos aprendían a andar en bicicleta, a patinar, o caminar. Los adultos se juntaban para mitigar los calores de la siesta, tomar mate, charlar y hasta tejer.

Muchos se acordarán también del placero,  aquél personaje típico que conocía a todos en la zona, que cuidaba las flores, mantenía la limpieza y “retaba” a los chicos que hacían “macanas”. Era un ser querido y respetado. Esta figura tan importante en la vida social mendocina, también ha desaparecido en muchas plazas. Quedan algunos todavía, tan olvidados como las plazas que tienen que cuidar y que ni el municipio presta atención. “La comuna no ha hecho nada por la plaza- afirma José Fernández placero en la plaza Los Constituyentes- lo único que hacen es pintar la pared y al otro día ya está todo rayado otra vez”.

Las cosas han cambiado, si un niño quiere ir a la plaza, es todo un riesgo. Muchas están en mal estado, con veredas rotas, descuidadas y dañadas, pero lo más preocupante es la inseguridad, el consumo y comercialización de drogas.

En algunas plazas durante el día la seguridad no suele ser un problema, pero al caer la noche  la cosa cambia. Poca iluminación, malvivientes, prostitutas y gente tomando alcohol en exceso, se convierten en los dueños del lugar.

En El Bermejo, Guaymallén y en Godoy Cruz, en la zona del carril Cervantes, las plazas están literalmente cerradas con rejas y un candado, la copia de la llave tienen algunos vecinos. El vandalismo y la inseguridad, hicieron que se tomara esta drástica medida.

“En realidad de las plazas los funcionarios se acuerdan sólo en la campaña”, dijo una vecina de una plaza en el centro mendocino. Es cierto, las plazas son el “caballito rápido de batalla” de los candidatos a intendente de cualquier partido, de cualquier lugar. Por eso los vecinos se alegran en tiempos de elecciones, porque saben que su queja por fin será escuchada.

Ejemplos de remodelaciones y arreglos de último momento, hay cientos o quizás miles. La plaza Italia fue inaugurada en octubre del 2007, casualmente a días de las elecciones, hasta el propio Víctor Fayad, actual intendente de Capital, a fines de su primera gestión frente a la comuna, inauguró las grandes obras de remodelación de la calle San Martín, en el inicio de la década del 90.

La Ciudad de Mendoza está pidiendo a gritos una reforestación, y una mejor planificación de los barrios, ya que se hacen las casas y luego se plantan los árboles o se piensa en la plaza del lugar.

La plaza debería volver a ser el lugar de reunión familiar y amigos, y es también necesario que haya un compromiso de los ciudadanos para cuidarla y protegerla, evitando ensuciarla con basura, grafitis o desechos de animales.

Se habla siempre de la necesidad de buscar espacios para que los chicos tengan donde ir o cosas para hacer. En realidad las propuestas son variadas y no muy costosas en algunos casos.
 

 

 

En países del primer mundo, las plazas o parques (playgound) ofrecen una buena gama de juegos infantiles, seguros y resistentes al vandalismo.

 

 

 

 

 

 

 

Además para evitar las graves consecuencias de una caída de esos juegos, se colocan pisos hechos con material reciclado de goma o plásticos, que amortiguan los golpes y evitan daños mayores.

 

 

 

 

 

 

En lugares más organizados, se diseñan pistas especiales para que los chicos que disfrutan del skate. Generalmente son lugares que no se interponen con los paseantes dentro de las plazas.
 

 

 


La variedad de soluciones está a la mano de los funcionarios, simplemente es necesario buscar alternativas inteligentes que resuelvan un problema que preocupa a la sociedad.