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La fórmula chilena para bajar casi 10 por ciento la inseguridad

Hay lugares en donde han logrado afrontar los riesgos de prometer y cumplir. Es el caso de Chile, donde la victimización bajó. MDZ estuvo con el principal responsable de este cambio: el secretario de Interior chileno, Felipe Harboe. El funcionario tiene una ecuación para conseguir este objetivo y aquí te la mostramos. Conceptos que, quizás, deberían tenerse en cuenta en Mendoza.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

“Bajaremos en dos años la victimización en 10 por ciento”, dijo el joven funcionario al hacerse cargo de su nuevo puesto, en circunstancias en que la demanda social de mejores condiciones de seguridad urbana estaba al tope de las encuestas.

Lo aplaudieron.

La presidenta lo miró de reojo. Aplaudió, pero con desgano. Se acomodó los anteojos, procurando algo de holgura ante su propia incomodidad.

El saludo corto y seco y la mirada al piso de la mandataria asustaron al funcionario.

Terminó el acto protocolar. Ambos salieron, procurando contar con un momento para hablar a solas. Lo consiguieron.

-

No me gustó tu discurso. ¿No te parece que la apuesta es demasiado difícil de cumplir?- dijo ella.

- Pongo mi cabeza como garantía – ofreció.

- ¿Puede elevar el precio de la garantía, por favor? –bromeó con el ceño fruncido Michelle Bachelet despidiéndose, preocupada y sin dejarle aire para una respuesta, ni siquiera, para una mueca al recientemente asumido secretario de Interior, Felipe Harboe.

Antes del tiempo prometido, Harboe sigue con la cabeza en su lugar y eso le permitió presentar una disminución de la victimización en el área metropolitana cercana a la apuesta asumida.

Con ese triunfo en la mano, Harboe sale ahora a militar su fórmula.

Así lo hizo ante MDZ en ocasión del cierre de la primera Conferencia de la Red Latinoamericana de Policías y Sociedad Civil, realizada la semana pasada.

Chileno, pero nacido en los Países Bajos en 1972 y miembro del PPD, el Partido Por la Democracia del ex presidente Ricardo Lagos, Harboe no es un inexperto, a pesar de su juventud. Trabajó en la Secretaría de la Presidencia y fue, antes de ocupar su actual cargo, Subsecretario de Carabineros.

“¿Cómo evaluamos la ecuación de quienes van a cometer un delito?, veamos”, dijo, para introducir su explicación acuñando una frase: “El ciudadano debe saber que delinquir es más caro que no hacerlo”.

Acercándose a una pizarra, con fibrón en mano, dibujó:



“El intento efectivo de cometer un delito es igual a la fórmula que suma, posibilidad de sorprenderlo (PS), la persecución policial permanente (PPP), la persecución policial efectiva (PPE), la posibilidad de condena (PC) y, finalmente, la posibilidad de cumplimiento de la condena (PCC). Todo esto –concluyó su explicación- divido por el costo alternativo de un trabajo (CAT)”.

A esto último apuntó sus dardos.

Para Harboe no sirve que la policía se encargue, por sí sola, de la seguridad. Pero tampoco enarbola la frase remanida de las causas sociales, como única forma de resolver la intranquilidad urbana.

Ni una ni la otra, como únicas respuestas.

En Chile, explicó, “entendemos que los ministerios deben dividirse administrativamente; uno para cada tema. Pero no tienen por qué dividirse las soluciones”.

Por ello, consideró que “lo importante es que no falle ninguna de las instancias de la ecuación y que, además, desde el Estado se apueste a respuestas más urgentes a quienes, además de delinquir, no tienen trabajo”.

La respuesta social, entonces, según Harboe, tiene que estar a mano, cosa que en Chile, tal vez, resulte más fácil de organizar desde un Estado centralizado en un país unitario, más allá de las diferencias en la cultura política.

“Lo importante –acotó, finalmente- es que si todos sabemos las partes de la ecuación de la que somos responsables, también sabremos cuál es la que falla cuando algo no funciona bien. Y cuando sabemos que algo no anda bien a nivel social, judicial, de la policía, pues bueno, hay que intervenir fuertemente allí”.