Efectivos trucos de ventilación para evitar la humedad en las paredes

Efectivos trucos de ventilación para evitar la humedad en las paredes

Abrir simplemente las ventanas no implica que estemos haciendo una buena ventilación en nuestro hogar. Para evitar que la humedad afecte las paredes debes seguir estos trucos.

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Ventilar una casa es una de las medidas claves para combatir o disminuir la humedad, aunque claro que no será una solución definitiva. Lo primero que se debe saber es que no se trata de abrir las ventanas y ya. Estos consejos te ayudarán a conocer cómo hacerlo de forma efectiva.

La humedad no es solo un problema estético que afecta paredes, techos y pisos. También es un inconveniente estructural que, tarde o temprano, deberemos afrontar con reformas. Pero, lo más importante es que puede implicar un riesgo para la salud de tu familia ya que el moho y los ácaros puede terminar causando infecciones respiratorias.

Realiza una adecuada ventilación de tu casa para evitar que tus paredes se llenen de humedad. Foto: Pinterest

Por todas estas razones es que adoptar medidas preventivas para impedir que el exceso de agua se adueñe de tu casa es fundamental y necesario.

Sin embargo, con abrir las ventanas no es suficiente. La ventilación debe ser eficiente y cumplir con su propósito ya que, de hacerlo de forma inadecuada, solo estaremos incorporando polvo y suciedad a nuestro hogar.

Consejos para una buena ventilación

Quince minutos al día son suficientes para que el aire se renueve. Durante el invierno, lo conveniente es realizar esta tarea durante las horas de más calor para no aumentar el consumo de calefacción. En cambio, en verano lo mejor es hacerlo durante la noche, de esta forma el ambiente también se refrescará.

No permitas que la pintura y los techos se estropeen por la humedad. Foto: Instagram 

En las habitaciones lo más indicado es abrir las ventanas en cuanto nos levantamos. Para tener un mejor resultado, se pueden quitar las sábanas del colchón y abrir las puertas de los armarios. De esta forma nos aseguraremos que ingrese oxígeno a todos los lugares y superficies donde pueden crecer ácaros y moho.

En el baño y la cocina lo más conveniente es permitir que el oxígeno se renueve cada vez que hacemos una actividad que incremente la humedad en el ambiente. Por ejemplo, cuando cocinamos o nos bañamos.

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