¿Por qué cada vez más mujeres en China usan ropa de hombre?
Las mujeres jóvenes chinas están cambiando su guardarropa y no es solo por moda.
A medida que se acercaba el verano, Kexin notó un cambio cuando estaba organizando su indumentaria: la cantidad de "ropa de hombre" superaba sus prendas femeninas. Las camisas, playeras y shorts no habían sido comprados para su novio ni su padres, sino para ella misma.
Kexin, que no quiso dar su apellido, no es única.
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Un creciente número de mujeres jóvenes chinas -tanto en su círculo social como por internet- afirman haber optado por la vestimenta masculina por razones similares como la mejor calidad, bajo precio, mayor comodidad y menor humillación corporal.
Pero, ¿qué está impulsando esta tendencia?
En la popular aplicación china en las redes sociales Xiaohongshu, conocida también como RedNote, la etiqueta "mujeres vistiendo ropa de hombre" ha atraído más de 82 millones de visualizaciones, mientras que la de "vestimenta de género neutral" ha sobrepasado los 90 millones.
Las reacciones sobre el tema se han multiplicado, frecuentemente refiriéndose a las ventajas de la ropa de hombre como de mayor contenido de algodón y lino, corte más refinado, bolsillos más grandes, costuras más lisas, mejor terminado y precios más bajos.
Kexin recuerda que el cambio en su indumentaria empezó en 2023, cuando en su cuenta de Douyin (la versión interna de TikTok en China) se encontró con videos de ventas de playeras para hombres.
Al comienzo, lo encontró confuso; ella nunca había hecho compras para su padre o novio, así que ¿por qué el algoritmo le estaba recomendando este contenido?
Kexin supouso que se trataba de una falla, hasta que un día dejó su teléfono encendido descuidadamente durante una venta de vestimenta mientras estaba en el baño.
"Las chicas pueden comprar esto en tamaño más pequeño y usarlo ellas mismas".
"Es unisex, las mujeres también se lo pueden poner".
Esas frases fueron repetidas una y otra vez en cuestión de minutos.
Comparada a las transmisiones dirigidas a mujeres -que suelen hacer énfasis en adelgazar, ocultar supuestas imperfecciones, o proyectar un ideal delicado y femenino- esta se concentraba en la calidad de la tela y los materiales.
"Eso realmente me atrajo", comenta. "Nunca entendí por qué la ropa de mujeres insistía constantemente en los estándares tradicionales de belleza, especialmente cuando los diseños suelen ser incómodos".
El precio también era una ventaja: la mayoría de las camisas cuestan 100 yuan (US$14). Aun si tuviera que devolverlas, el riesgo parecía menor.
Compró su primera playera "para hombre" y quedó sorprendida. Era más confortable, gruesa y transpirable que las prendas de mujer que había comprado antes al triple de precio.
No pasó mucho tiempo antes de que empezara a comprar más ropa de hombre, y la vergüenza que anticipó que sentiría al usarla nunca se materializó.
Con el tiempo, estas prendas poco a poco se apoderaron de su armario, "como una especie invasiva marginando a la nativa", señala.
Gastando menos
Esta tendencia también sucede en el marco de una economía de consumo más débil en China desde el fin de las restricciones por covid en 2022.
Para empleadas como Kexin -que trabaja en el exigente horario de "996" (9am a 9pm, seis días a la semanas)- la cautela financiera se ha vuelto la norma.
Ella está menos dispuesta a cambiar de empleo y es más reticente a gastar mucho en cosas esenciales como la vestimenta.
En este contexto, algunos consumidores han optado por las tendencias de "consumo inverso", priorizando el valor y la durabilidad sobre la moda rápida.
"Si algo no te queda, devolverlo es fácil", afirma Kexin. "Ya no veo el sentido en gastar mucho en ropa, de todas formas casi nunca me pongo algo durante más de una temporada".
Problemas con las tallas
Para muchas, el cambio se debe menos a demostrar una postura sobre el género y más sobre la funcionabilidad. El tamaño es uno de los aspectos más criticados de la vestimenta femenina en China.
En las plataformas de las redes sociales como Douyin y Xiaohongshu, las influencers esbeltas suelen mostrar cómo las llamados tallas más grandes a duras penas les caben. Las prendas catalogadas XL (extra grande) que no se estiran sobre los muslos, o un sistema de tallas que colocan a las mujeres relativamente delgadas en las categorías más pequeñas.
Las mujeres más altas, entretanto, son rápidamente dirigidas a los tallas más grandes.
En un video que se volvió viral, una bloguera le pone una camisa talla L (grande) a su caniche y le queda muy ajustada.
Li, una abogada basada en Shanghái que pidió ser identificada solo por su apellido, indica que optó por ropa de hombre porque la de mujer casi nunca la cabía. Mide 1,70 y tiene hombros amplios. No fue sino hasta que estudió en Europa que Li se dio cuenta de que la talla M (mediana) estándar le cabía bien.
"Se siente como si la ropa de mujer aquí no fuera hecha para personas con mi tipo de cuerpo", dice.
También destaca la funcionabilidad de la ropa masculina: un par de pantalones de hombre talla M pueden acomodar una tableta de 28 cm y un libro en sus bolsillos sin comprometer el ajuste.
"¿Qué vestimenta de mujer puede hacer eso?", se pregunta. "Hasta cargar un lápiz labial te hace ver abultada".
Las presiones de la industria
Según Wang, una diseñadora de una marca de modas de tamaño mediano, tanto los problemas de talla como de calidad reflejan las presiones más amplias sobre la industria.
El sector de la confección en China se ha encogido significativamente desde la pandemia, con una caída en la producción y la exportación. El crecimiento de la venta al detalle ha caído de forma aguda, con un alza de apenas 0,1% en 2024, comparada a casi 15% en 2023.
Las compañías ahora producen menos diseños nuevos, y los consumidores -que ya poseen suficientes prendas- están reduciendo sus compras.
Para bajar costos, algunas marcas ahora compran diseños listos para llevar del Sureste Asiático en lugar de desarrollar sus propios.
Pero esos diseños no suelen quedarles a las formas de los cuerpos chinos, lo que contribuye a un mal ajuste y el auge de la llamada "talla de niña" de la vestimenta femenina.
La variedad de diseños también está dirigida por la economía. La ropa para el tipo de cuerpo esbelto es más barata y más fácil de producir, mientras que las tallas más grandes requieren una confección más compleja a costos más altos.
"Si vender 20 tallas grandes cuesta lo mismo que 200 medianas, las empresas simplemente abandonarán las tallas más grandes", afirma Wang.
Con el costo de las telas subiendo pronunciadamente, los productores enfrentan nuevas presiones, añade la diseñadora, y advierte que el resultado probablemente será ropa aún más estrecha en el año venidero.
Para consumidoras como Kexin, eso solo acelerará el cambio que ya está tomando lugar en su armario.
Reportaje adicional de Luis Barrucho
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FUENTE: BBC

