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La política exterior de China bajo Xi Jinping: errores de cálculo y consecuencias geopolíticas

Las decisiones del mandatario comunista evidenciaron su incapacidad para abordar las dinámicas en Oriente Medio, afectando su imagen como líder de una potencia global.
El Comité Central del Partido Comunista se reúne en Pekín para trazar los lineamientos del nuevo plan quinquenal.

El Comité Central del Partido Comunista se reúne en Pekín para trazar los lineamientos del nuevo plan quinquenal.

EFE

Bajo el liderazgo de Xi Jinping, China intentó posicionarse como una potencia global con influencia económica, tecnológica y diplomática. Sin embargo, las últimas decisiones en política exterior expusieron una serie de errores de cálculo. Uno de los ejemplos más ilustrativos es la decisión de establecer una “asociación estratégica” con el régimen sirio de Bashar al-Assad en 2023. Aunque el acuerdo prometía fortalecer la cooperación económica y política, subestimó la fragilidad del régimen sirio y la complejidad del equilibrio regional. La posterior caída del régimen evidenció la incapacidad de Beijing para entender las dinámicas de Oriente Medio.

Este caso no es aislado; la política exterior de Xi Jinping se caracterizó por errores similares en diferentes escenarios. En el caso de Taiwán, China intensificó su estrategia para aislar a la isla diplomáticamente, persuadiendo a varios países para que cambien su reconocimiento a favor de Beijing. Sin embargo, estas acciones provocaron el efecto contrario: Taiwán fortaleció su relación con las democracias occidentales, particularmente con Estados Unidos. La estrategia china, lejos de debilitar a Taiwán, reforzó su posición como un socio clave para Occidente.

Otro ejemplo revelador es el intento de China de establecer una nueva embajada en Londres, un proyecto que enfrentó una fuerte oposición. A pesar del respaldo de empresas estatales chinas, el plan fue recibido con desconfianza y resistencias significativas, reflejando cómo Beijing no logra leer adecuadamente las sensibilidades de sus interlocutores internacionales.

Foto: EFE

A esto se suma un creciente aislamiento autoimpuesto. Las políticas internas de Xi Jinping, marcadas por un nacionalismo exacerbado y ataques hacia extranjeros, erosionaron la percepción de China como un actor global integrador. Esta postura provocó desconfianza y rechazo en sectores clave del comercio y la política global.

Finalmente, el apoyo a regímenes autocráticos en Europa, como Serbia y Hungría, tensionó las relaciones de China con la Unión Europea. Estas alianzas estratégicas con gobiernos cuestionados socavan los esfuerzos de Beijing por posicionarse como un socio confiable para los países democráticos.

En conjunto, estos errores diplomáticos reflejan una lectura errónea del mapa geopolítico por parte de Xi Jinping. Lejos de consolidar el ascenso chino, estas decisiones revelan una falta de comprensión profunda de las dinámicas internacionales, un obstáculo que, de no ser corregido, redefinirá el lugar de China en el escenario global.

Las cosas como son

*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.