Ucrania denunció un nuevo ataque ruso que dejó sin luz a más de un millón de personas
El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania sigue escalando. Luego de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski presionara a la OTAN para que actuara ante la invasión rusa, este jueves trascendió que millones de habitantes se vieron afectados por un corte de luz masivo, como consecuencia de un reciente ataque ruso a las instalaciones eléctricas del país europeo.
Las autoridades ucranianas confirmaron que el ejército ruso se hizo de 90 misiles y 100 drones para concretar el ataque durante la madrugada de este jueves. Esta ofensiva tuvo como objetivo la infraestructura energética de Ucrania, provocando que millones de personas a lo largo del país se quedaran sin luz en sus hogares. Precisamente, la empresa eléctrica privada DTEK señaló que el ataque perjudicó a las regiones de Kyiv, Odesa, Dnipropetrovsk y Donetsk.
"Los ataques a las instalaciones energéticas están ocurriendo en toda Ucrania", anunció Herman Halushchenko, el ministro de Energía en un comunicado compartido en la red social Facebook. Tras el ataque, las autoridades declararon la alerta aérea en todo el territorio, así como el corte preventivo de la luz, como medida de emergencia.
Por su parte, el gobernador de la ciudad Leópolis, Maksym Kozytskyi, afirmó en las redes sociales: "En estos momentos, 523.000 abonados de la región de Lviv están sin electricidad". Asimismo, las autoridades agregaron que al menos 280.000 personas estaban incomunicadas en la región occidental de Rivne, mientras que en la región de Volyn hay alrededor de 215.000 sin señal.
De acuerdo con Euronews, no se trata de la primera vez en la que Rusia "utiliza el invierno como arma". En los tres años de guerra, el país a cargo de Putin ya había avanzado contra la generación de electricidad de Ucrania con el fin de dejar a los civiles sin suministros de calefacción y agua potable.
Ante la denuncia de Ucrania, el presidente ruso confirmó la ofensiva por parte de las Fuerzas Armadas de Rusia. Además, Putin reveló que se trató de la respuesta por parte de las Fuerzas Armadas de Rusia tras los ataques con misiles ATACMS (fabricados por Estados Unidos) y Storm Shadow (Gran Bretaña) que tuvieron lugar la semana pasada.

